¿Cómo funciona el sistema de clasificación en los Juegos Paralímpicos de Invierno?
El sistema de clasificación y tiempo factor permite que atletas con diferentes discapacidades compitan en igualdad en los Juegos Paralímpicos de Invierno

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Los Juegos Paralímpicos de Invierno reúnen a atletas con distintos tipos de discapacidades en un mismo evento. Para garantizar que la competencia sea justa, existe un sistema técnico conocido como clasificación, cuyo objetivo es equilibrar las condiciones entre atletas con diferentes niveles de discapacidad y asegurar que el resultado dependa principalmente del talento deportivo, la preparación y la estrategia.
La clasificación es un proceso médico-deportivo que determina si un atleta es elegible para competir y, posteriormente, en qué categoría debe hacerlo. Antes de participar en eventos internacionales, los deportistas pasan por evaluaciones realizadas por especialistas certificados. Estas evaluaciones incluyen entrevistas médicas, análisis de historial clínico y pruebas físicas donde se examinan factores como fuerza muscular, rango de movimiento, coordinación y control corporal.
Cómo se organiza la competencia paralímpica
Una vez superada la evaluación inicial, los atletas se agrupan en categorías generales según el tipo de discapacidad. En el caso de los deportes de nieve, especialmente el esquí alpino y el esquí de fondo, existen tres grandes grupos que organizan la competencia: atletas con discapacidad visual, atletas que compiten de pie y atletas que compiten sentados. Dentro de cada grupo existen diferentes clases deportivas que describen con mayor precisión el nivel de funcionalidad del atleta.
Este modelo permite que el sistema mantenga un equilibrio entre organización y competitividad. En lugar de crear una prueba distinta para cada tipo de discapacidad, los atletas compiten dentro de categorías amplias, mientras que los ajustes técnicos del sistema compensan las diferencias en el rendimiento.
Categoría de discapacidad visual
La categoría de discapacidad visual incluye a deportistas que presentan distintos grados de pérdida de visión. En las clasificaciones tradicionales se utilizan las clases B1, B2 y B3, mientras que en algunos deportes alpinos recientes se emplean categorías AS1 a AS4. Estas clases abarcan desde atletas con ceguera total hasta aquellos con visión parcial.
En estas pruebas el atleta compite acompañado por un guía, quien desciende delante de él o ella y transmite instrucciones por radio para indicar el recorrido, la posición de las puertas o cambios en el terreno. La coordinación entre atleta y guía es fundamental, ya que en disciplinas de velocidad como el descenso o el super-G se alcanzan velocidades comparables a las del esquí olímpico. La comunicación debe ser precisa y constante, ya que el atleta depende de estas indicaciones para anticipar curvas, pendientes o irregularidades en la pista.
Categoría de pie
La categoría de pie, conocida como standing, agrupa a atletas que pueden esquiar en posición vertical pero presentan alguna discapacidad en brazos o piernas. Estas discapacidades pueden incluir amputaciones, debilidad muscular o limitaciones articulares que afectan la estabilidad o la capacidad de generar fuerza durante el descenso.
Dentro de esta categoría existen varias clases deportivas que identifican la naturaleza de la discapacidad:
- LW1: discapacidad severa en ambas piernas
- LW2: discapacidad significativa en una sola pierna
- LW3: afectación en ambas piernas de menor gravedad
- LW4: amputación o discapacidad en una pierna por debajo de la rodilla
- LW5/7: discapacidad en ambos brazos
- LW6/8: discapacidad en un brazo
- LW9: combinación de discapacidad en brazo y pierna
Dependiendo de la clase, los atletas pueden utilizar diferentes adaptaciones de equipo. Algunos compiten con prótesis especialmente diseñadas para el esquí, mientras que otros utilizan outriggers, bastones adaptados con pequeñas cuchillas de esquí en la base que ayudan a mantener el equilibrio durante los giros y proporcionan estabilidad adicional al desplazarse sobre nieve.
Categoría sentada

La tercera categoría corresponde a los atletas que compiten sentados. Estos deportistas utilizan un dispositivo llamado monoesquí, un asiento moldeado que se monta sobre un solo esquí y que permite al atleta desplazarse utilizando principalmente el movimiento del torso y los brazos. Dentro de esta categoría también existen clases deportivas que reflejan el nivel de control del tronco y la estabilidad corporal:
- LW10: control muy limitado del tronco
- LW11: control parcial del tronco
- LW12: mayor estabilidad del tronco con limitaciones en piernas
El control del torso es un elemento clave porque determina la capacidad del atleta para absorber irregularidades del terreno, mantener el equilibrio y ejecutar giros a alta velocidad. En pruebas de velocidad, los monoesquíes modernos pueden alcanzar velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora, lo que demuestra el alto nivel técnico de estos equipos y la exigencia física del deporte.
El sistema de tiempo factor
En los deportes de esquí paralímpico, los atletas con diferentes discapacidades dentro de una misma categoría compiten en la misma carrera y por las mismas medallas. Esto plantea un desafío evidente: un deportista con amputación de una pierna y otro con limitaciones en ambos brazos no enfrentan las mismas condiciones físicas al descender una pista.
Para resolver esta diferencia, el sistema paralímpico utiliza un mecanismo matemático conocido como tiempo factor o factored time. El sistema funciona ajustando el tiempo final de cada atleta mediante un multiplicador específico para su clase deportiva.
Los factores suelen ser números menores a 1.0 y reflejan el impacto que la discapacidad tiene en el rendimiento deportivo. Cuanto mayor es la limitación funcional, menor será el factor aplicado y mayor será la reducción del tiempo final. La fórmula es sencilla:
- Tiempo ajustado = tiempo real × factor
Un ejemplo para entender el sistema
Un ejemplo práctico permite visualizar mejor cómo funciona este modelo en una carrera de downhill. El primer atleta pertenece a la clase LW8, correspondiente a un deportista con discapacidad en un brazo. Completa el recorrido en 100 segundos y su factor es 1.0, por lo que su tiempo final permanece igual.
El segundo atleta pertenece a la clase LW1, que incluye a deportistas con discapacidad severa en ambas piernas. Este atleta completa el recorrido en 115 segundos, pero su factor es aproximadamente 0.8532. Al aplicar el multiplicador, su tiempo ajustado se convierte en 98.1 segundos, lo que lo coloca por delante en la clasificación final a pesar de haber tardado más en completar la pista. Este sistema permite que el resultado final refleje de forma más justa el rendimiento relativo de cada atleta.
Cómo se calculan los factores
Los factores utilizados no se asignan de manera arbitraria. Son el resultado de análisis estadísticos basados en datos recopilados en cientos de competencias internacionales a lo largo de varios años. Expertos en rendimiento deportivo analizan el desempeño promedio de cada clase y ajustan los factores para que los resultados reflejen con mayor precisión la capacidad competitiva real de los atletas.
El proceso incluye la recopilación de resultados de carreras de élite, el análisis comparativo entre clases deportivas y la determinación de valores que permitan equilibrar el rendimiento promedio de cada categoría. Estos factores se revisan periódicamente y pueden ajustarse cuando se detectan cambios significativos en el rendimiento de los atletas o en la evolución del equipamiento deportivo.
Un sistema diseñado para competir en igualdad
El sistema de clasificación paralímpica representa una de las estructuras más complejas y sofisticadas del deporte internacional. Su objetivo no es eliminar las diferencias entre los atletas, sino reconocerlas y equilibrarlas para que la competencia sea lo más justa posible.
Gracias a este modelo, deportistas con trayectorias físicas muy distintas pueden compartir la misma pista y competir por las mismas medallas. El resultado final refleja entonces la preparación, la técnica y la capacidad competitiva de cada atleta, permitiendo que los Juegos Paralímpicos de Invierno mantengan el mismo nivel de exigencia y excelencia deportiva que cualquier otra gran competencia internacional.


