Fernando Mendoza: de 130 rechazos a ser la primera selección de Tom Brady en el Draft NFL 2026
Miami lo rechazó dos veces, pero Mendoza llegó a la NFL como número uno del Draft 2026 y bajo la guía de Tom Brady

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Antes de escuchar su nombre como la primera selección global del Draft de la NFL 2026, Fernando Mendoza tuvo que acostumbrarse a escuchar otra palabra: no. El quarterback cubanoamericano que hoy representa el futuro de los Raiders de Las Vegas fue rechazado por más de 130 universidades durante su proceso de reclutamiento, una cifra que parece imposible de creer para quien terminó conquistando el Trofeo Heisman y un campeonato nacional.
Entre los programas que decidieron no apostar por él figuraban varias de las potencias más reconocidas del fútbol americano universitario. La herida más profunda llegó desde casa. Criado en Miami, Mendoza soñaba con jugar para los Hurricanes, donde su madre había competido como atleta universitaria y donde existían vínculos personales con el entrenador Mario Cristóbal. Sin embargo, la oferta nunca llegó.
El rechazo que marcó su carrera
Tras liderar a Miami Columbus High School a un campeonato estatal, Mendoza esperaba que los Hurricanes cambiaran de opinión. No ocurrió. Tampoco llegaron oportunidades de otros programas que dominaban el reclutamiento nacional. Mientras decenas de universidades buscaban quarterbacks en todo el país, Mendoza veía cómo su nombre quedaba fuera de las listas prioritarias.
Finalmente, encontró una oportunidad en California, una universidad con tradición en la posición gracias a figuras como Aaron Rodgers y Jared Goff. Allí comenzó a demostrar que los evaluadores se habían equivocado. En 2024 enfrentó a Miami y estuvo a punto de derrotar al programa que lo había ignorado, aunque los Hurricanes completaron una remontada épica para imponerse 39-38.
La historia parecía destinada a cerrarse cuando Mendoza ingresó al portal de transferencias. Por segunda vez intentó acercarse a Miami. Por segunda vez recibió una respuesta negativa. Los Hurricanes apostaron por Carson Beck, mientras Indiana vio algo diferente: un quarterback con hambre de demostrar que más de 130 universidades habían cometido un error histórico.
La mejor revancha posible
La apuesta de Indiana transformó el panorama del fútbol universitario. Mendoza lideró una temporada invicta, ganó el Trofeo Heisman y condujo a los Hoosiers al primer campeonato nacional de su historia. Como si el guion hubiera sido escrito por Hollywood, la final tuvo como rival precisamente a Miami.
La victoria sobre los Hurricanes fue mucho más que un título. Fue la confirmación de que todos aquellos rechazos no habían definido su carrera. Lo que comenzó como la historia de un jugador ignorado por los grandes programas terminó convirtiéndose en la de uno de los prospectos más codiciados del país.
Ahora, en Las Vegas, Mendoza inicia un nuevo capítulo acompañado por una figura que sabe perfectamente lo que significa desafiar las expectativas. Tom Brady, siete veces campeón del Super Bowl y accionista minoritario de los Raiders, ya le advirtió que el trabajo apenas comienza. Durante una visita previa al draft, Brady le dejó claro que no será un mentor complaciente, sino alguien dispuesto a exigirle el máximo nivel cada día.
Esa relación comenzó a fortalecerse incluso antes del draft. Según Sports Illustrated, Mendoza compartió un almuerzo privado con Brady y el rapero Travis Scott, donde conversaron sobre liderazgo, responsabilidad y negocios. El quarterback reveló que la lección más importante que recibió del legendario jugador de los New England Patriots fue que un verdadero líder debe preocuparse primero por sus compañeros y después por los objetivos colectivos.
Así que, después de sobrevivir a más de 130 rechazos, conquistar el fútbol universitario y convertirse en la cara de una franquicia de la NFL, Mendoza llega a Las Vegas con una certeza: nunca necesitó que creyeran en él para triunfar.


