Malí resiste con 10 hombres, empata en el descuento y elimina a Túnez en penales
La selección de Malí ganó el duelo de las Águilas y avanzó a cuartos de final con una actuación heroica de Djigui Diarra
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Malí desafió toda lógica en los octavos de final de la Copa Africana de Naciones, con un triunfo por 3-2 en penales sobre Túnez, luego de empatar 1-1 en el tiempo regular. Las Águilas jugaron más de una hora con un hombre menos, recibieron gol al 88 y, cuando parecían eliminados, encontraron el empate en el tiempo agregado. Resistieron la prórroga y resolvieron la serie en penales, en un partido que pasó de la fricción al drama absoluto en cuestión de minutos.
El gran responsable de esa supervivencia fue Djigui Diarra. El arquero de 30 años sostuvo al equipo durante el partido y se convirtió en héroe en la tanda al atajar dos penales. Malí no ha ganado un solo partido en el torneo y aún así está en cuartos de final con cuatro empates. En la siguiente ronda enfrentará a Senegal, que venció 3-1 a Sudán, en lo que será su segunda presencia consecutiva en esta instancia. Sus mejores actuaciones históricas siguen siendo los terceros lugares de 2012 y 2013.
El arranque marcó el tono de lo que sería una noche áspera. Túnez presionó alto desde el primer minuto y el partido se llenó rápidamente de faltas, tarjetas y constantes interrupciones. A los 27 minutos, la balanza se inclinó de forma definitiva cuando Woyo Coulibaly vio la tarjeta roja por una entrada tardía sobre Hannibal Mejbri. Malí se quedó con diez hombres y con la obligación de resistir durante más de una hora.
Lejos de replegarse sin orden, Malí ajustó su estructura, dispuesto a cortar el ritmo con faltas tácticas y duelos físicos. Túnez monopolizó la posesión, pero fue incapaz de traducir esa superioridad numérica en ocasiones claras. Mejbri y Valery intentaron acelerar por las bandas, aunque sin precisión en el último pase, mientras Diarra prácticamente no era exigido en acciones francas de gol.

El segundo tiempo profundizó la misma dinámica. Túnez tuvo territorio y balón, pero careció de claridad. Malí, ya claramente instalado en la resistencia, encontró aire con el ingreso de Nene Dorgeles, que ofreció una vía de escape en transición. Aun así, el partido avanzó sin tiros al arco y con la sensación de que el desgaste físico terminaría decidiendo el desenlace.
El quiebre llegó al minuto 88. Firas Chaouat apareció en el área y, con un cabezazo bien dirigido, adelantó. Con el marcador en contra y un hombre menos, Malí parecía sentenciado. El reloj corría y el margen de error se había agotado.
Sin embargo, en el tiempo añadido llegó el giro inesperado. Un tiro libre derivó en una mano de Yassine Meriah dentro del área. Tras la revisión del VAR, se sancionó penal. Lassine Sinayoko asumió la responsabilidad y, al 90+6, convirtió el 1-1 con un disparo ajustado que superó a Aymen Dahmen. El empate forzó la prórroga y devolvió a Malí a un partido que parecía perdido.
En el tiempo extra, Túnez volvió a empujar, incluso llegó a marcar un gol que fue anulado por fuera de juego, pero el desgaste y la ansiedad comenzaron a pesar. Diarra respondió cuando fue exigido y Malí sostuvo el empate hasta el final de los 120 minutos, llevando la definición a los penales.
Desde los once pasos, el desenlace terminó de construir la épica. Diarra atajó los disparos de Elias Achouri y Mohamed Ben Romdhane, mientras Malí sobrevivía incluso a un fallo de Yves Bissouma. El penal definitivo de El Bilal Touré selló el 3-2 en la tanda y confirmó la eliminación de Túnez. Malí avanzó a cuartos sin ganar un partido, pero con una de las actuaciones más resistentes y simbólicas del torneo.


