Eczacibasi Dynavit Istambul hace valer la localía y se impone a Numia Vero Volley
Numia Vero Volley empujó con jerarquía, pero el Eczacibasi Dynavit Istanbul encontró respuestas
- Inicia la era de la Liga de Voleibol Profesional femenil en México
- Civitanova barre al Montpellier en el inicio de la Champions de voleibol varonil
- Igor Novara debuta con triunfo en la Champions League de voleibol
Eczacibasi Dynavit Istanbul defendió su casa con una victoria de esas que se celebran doble: por el rival, por el desgaste y por la forma en la que el equipo eligió no ceder cuando el partido se inclinó. Ante Numia Vero Volley, el cuadro turco cerró la noche con un 3-2 que tuvo tensión sostenida y un cierre a puñetazo limpio en cada punto.
Desde el arranque quedó claro que la localía pesaría. El Eczacibasi empujó con el saque y obligó a Numia a jugar incómodo, sin recepción limpia, con ataques que nacían lejos de la red. En ese tono, el partido se volvió una pelea por centímetros: un bloqueo que cae a tiempo, un servicio que lastima y una defensa que alarga un rally cuando parecía perdido.
Numia respondió con el libreto de sus figuras, con Paola Egonu tomando responsabilidades en la red y sosteniendo el ritmo cuando la pelota quemó. Pero Istanbul encontró respuestas en el golpeo de Ebrar Karakurt, que apareció cuando el marcador exigía decisión, y en la presión constante que mantuvo al visitante sin margen para relajarse.
El partido se convirtió en un intercambio de golpes y ajustes. En los momentos de igualdad, la lectura del bloqueo marcó diferencia: Dana Rettke y Hena Kurtagic cerraron espacios en la red y convirtieron ataques en puntos directos. No fueron acciones aisladas, sino señales de un equipo que entendió que la serie se ganaba defendiendo la primera intención del rival.
La quinta manga concentró todo lo que había dejado el duelo: errores mínimos, puntos que valían por dos y un ruido de tribunas que empujó como si cada servicio fuera el último. Istanbul se sostuvo con cabeza fría cuando el tanteador se apretó y convirtió la presión en combustible, con rachas de saque que movieron el piso y forzaron devoluciones defectuosas.
En ese cierre, el Eczacibasi eligió el camino más duro y también el más claro: bloquear, insistir y esperar el desgaste del contrario. El intercambio final mostró el carácter del local, que sostuvo la intensidad aun cuando el partido amenazó con escaparse. Cada punto llegó con una historia breve: un toque, un cierre, una pelota que cae donde duele.
Al final, el 3-2 quedó como una afirmación de localía y de oficio competitivo. Numia Vero Volley empujó con jerarquía, pero el Eczacibasi Dynavit Istanbul encontró respuestas en sus momentos críticos y se quedó con el triunfo en casa, en una noche que dejó a Karakurt, Rettke y la red turca como sello de una victoria trabajada.


