Alcaraz se adapta y vence: Victoria estratégica sobre Struff en el Australia Open 2026
El número 1 del mundo cambia su modelo de juego para vencer a Struff y avanzar con calma a la tercera ronda

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Carlos Alcaraz sigue demostrando que su madurez no solo se mide en años, sino en su capacidad para adaptarse a la exigencia de un torneo como el Australia Open 2026. Tras un comienzo algo titubeante, el número 1 del mundo logró avanzar a la tercera ronda con una victoria en la que apeló al oficio, dejando atrás a su oponente, el alemán de 34 años y número 102 del mundo Jan-Lennard Struff, al imponerse por 7-6(4), 6-3 y 6-2, en dos horas y 43 minutos, en un partido que, si bien no fue espectacular en su inicio, mostró la capacidad del tenista español para aprovechar su experiencia en los momentos clave.
A lo largo del encuentro, Alcaraz mostró que su habilidad no solo reside en su poderío físico y su precisión, sino también en una inteligencia táctica que se ha ido consolidando con el tiempo. Enfrentando a un Struff, quien entró en el último momento en el cuadro principal por la baja del finlandés Emil Ruusuvuori y que nunca le permitió relajarse, el español se mantuvo firme, sacando provecho de cada error del alemán, quien sufrió con las transiciones rápidas del juego.
El partido, marcado por una serie de altibajos en ambos jugadores, tuvo su punto de quiebre cuando Alcaraz comenzó a variar su modelo de juego, adaptándose al estilo del rival. En lugar de intentar imponer su golpeo desde el fondo de la cancha, el número 1 del mundo pasó a jugar más corto, atacando la red en los momentos adecuados, algo que sorprendió a Struff y permitió a Alcaraz obtener una ventaja definitiva en el segundo set.
La clave para Alcaraz fue, sin duda, el control de su servicio y su capacidad de adaptación a los momentos críticos del partido. Si bien la victoria llegó tras una serie de errores no forzados de su rival, Alcaraz mantuvo una calma ejemplar, gestionando su rendimiento y sin caer en la desesperación, algo que en otros momentos podría haberle jugado en contra.
“Es un paso importante para el torneo”, comentó Alcaraz tras el partido, reconociendo que el Open de Australia es uno de los certámenes más exigentes. “A veces no es necesario ganar con espectáculo, sino con eficiencia y ser efectivo cuando más lo necesitas”.
Este tipo de victorias, donde el español sabe cuándo manejar el ritmo y cuándo acelerar, le otorgan una valiosa confianza para lo que queda del torneo. Alcaraz ya ha demostrado que no solo es un jugador físicamente dotado, sino también una máquina de eficiencia en los momentos clave. La experiencia está dejando huella en su juego, y cada vez se siente más cómodo gestionando la presión que conlleva ser el favorito en los grandes escenarios.
Con el paso a la tercera ronda, Alcaraz sabe que el camino hacia el título en Australia no será sencillo, pero su adaptabilidad y crecimiento como jugador le otorgan la serenidad necesaria para encarar los siguientes desafíos. Ahora, con una victoria más en su haber, Carlos Alcaraz mantiene su objetivo claro: pelear por su primer título en Melbourne, que consolidaría aún más su dominio en el tenis mundial.


