Stefanos Tsitsipas confiesa que pudo dejar el tenis en 2025 por culpa de las lesiones
El griego confesó que en 2025 pensó en retirarse por lesiones severas, pero tras una pretemporada sin dolor inicia la United Cup 2026 con optimismo

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Stefanos Tsitsipas se mostró honesto y vulnerable ante los medios durante la rueda de prensa previa a la United Cup 2026 en Australia, un torneo que marca el inicio de la temporada y que, para el tenista griego, representa mucho más que un simple arranque de calendario. Después de un 2025 marcado por las lesiones, el exnúmero tres del mundo confesó que llegó a plantearse seriamente el retiro, una idea que por momentos se volvió recurrente ante el dolor constante y la incertidumbre física.
Un 2025 marcado por el dolor
El griego explicó que el final de la temporada pasada fue especialmente complicado. Las molestias físicas no le permitían competir con normalidad, al grado de que incluso terminar los partidos se convirtió en un desafío. “En los últimos tres ó cuatro torneos apenas podía mantenerme en pie, así que era necesario encontrar una solución, algo que realmente me ayudara a recuperarme”, reveló Tsitsipas, dejando claro que su cuerpo había llegado a un límite preocupante.
Ante ese escenario, el tenista decidió hacer cambios profundos en su preparación. La prioridad dejó de ser competir y pasó a ser sanar. “He tomado todos los pasos necesarios para hacerlo y es una gran satisfacción para mí poder contarle que he completado la pretemporada sin dolor ni molestias. Solamente espero que esto se pueda mantener durante todo el año”, afirmó, con un tono que mezcló alivio y cautela.
Competir con miedo constante
Tsitsipas reconoció que durante varios meses salió a la cancha con una carga mental enorme. El temor a no poder terminar los partidos se volvió parte de su rutina. “Estuve seis u ocho meses en los que mi mayor preocupación al salir a la cancha para competir era saber si podría terminar el partido y, en caso de ganar, si estaría preparado para jugar el siguiente encuentro”, explicó, describiendo una etapa de angustia que afectó tanto su rendimiento como su bienestar emocional.
El momento más crítico llegó después del Abierto de Estados Unidos. Ahí, el cuerpo le envió una señal definitiva. “Me asusté mucho después del US Open, porque estuve dos días sin poder caminar, eso hizo que me replanteara mi futuro”, confesó. Aquella experiencia lo llevó a tomar decisiones drásticas y a buscar ayuda especializada para no comprometer su carrera a largo plazo.
Apoyo médico y nuevas sensaciones
En ese proceso, Tsitsipas recurrió a uno de los especialistas más reconocidos del deporte. “Visité a uno de los médicos deportivos más prestigiosos del mundo y tan solo deseo que las buenas sensaciones que tengo sigan igual”, comentó. El trabajo médico y la pretemporada sin dolor le devolvieron una esperanza que parecía perdida meses atrás, aunque el griego sabe que el camino aún es largo.
Las lesiones no solo afectaron su físico, también lo obligaron a mirar hacia el futuro con una perspectiva distinta. “Al verme tan gravemente lesionado se me vinieron a la mente muchas cosas. Fue imposible no pensar qué sería de mi vida en el futuro si seguía así”, relató. El tenis, que siempre fue su refugio, comenzó a convertirse en una fuente de sufrimiento.
Tsitsipas fue contundente al explicar que su pasión por el deporte tiene un límite claro: el dolor constante. “Hubo momentos en los que me preguntaba a mí mismo por qué hacía eso, qué necesidad tenía de sentir tanto dolor. Prefiero dejar el tenis si no puedo disfrutarlo sin dolores que estar luchando constantemente con problemas graves de salud”, sentenció, dejando ver una madurez poco habitual en el circuito.
El sueño de seguir compitiendo
A pesar de todo, el griego no ha perdido la ilusión. Su deseo sigue siendo competir al máximo nivel durante muchos años más, siempre que el cuerpo se lo permita. “Supongo que si no puedo competir, tendré que dejarlo, pero mi sueño sería seguir compitiendo durante diez años más. El tenis me lo ha dado todo, sería durísimo tener que abandonarlo”, concluyó.
La United Cup 2026 aparece ahora como un nuevo comienzo para Stefanos Tsitsipas. Sin dolor, con sensaciones positivas y una perspectiva más clara sobre su salud, el griego inicia la temporada con la ilusión de reencontrarse con su mejor versión, sabiendo que el verdadero triunfo ya lo consiguió: volver a disfrutar del tenis.


