De albañil a ser el “9” de Brasil en el Mundial 2026: el testimonio de Igor Thiago
El delantero brasileño Igor Thiago cumple su sueño de jugar el Mundial 2026, luego de superar múltiples obstáculos personales

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Antes de consolidarse como delantero del Brentford y convertirse en uno de los convocados para el Mundial 2026, la vida de Igor Thiago estuvo marcada por una historia digna de admirar y contar: etapas de pobreza, trabajos de albañilería e incluso la presión de “amigos” que pretendían desviar su camino hacia la delincuencia.
“Todavía no me lo creo. Ser convocado para el Mundial es el mayor logro de mi vida, tanto a nivel personal como profesional”, confesó el futbolista en una entrevista con el diario AS, luego de saber que estaba incluido en la lista definitiva de Carlo Ancelotti, que pidió valorar la victoria de su selección ante Japón.
Aunque no ha marcado en la Copa del Mundo y no disputó los encuentros ante Haití y Escocia, el técnico italiano sabe que cuenta con su físico y altura para decidir cualquier partido. De hecho, figuró en la lista de jóvenes latinos que pueden robarse los reflectores en el torneo.
De trabajar como albañil a jugar el Mundial 2026
La infancia de Igor Thiago estuvo lejos de las canchas y de las academias de fútbol brasileñas. De hecho, él mismo reconoce que durante sus primeros años ni siquiera soñaba con ser futbolista.
“No me gustaba y no me imaginaba siendo futbolista, pero ver a mi hermano regresar tan feliz de los partidos despertó mi curiosidad. Cuando comencé a jugar, entendí lo que sentía y decidí que sacaría a mi familia adelante”, recordó el atacante de 25 años.
Sin embargo, a los 13 años su vida dio un giro inesperado: falleció su padre. Desde entonces, Igor Thiago asumió responsabilidades que no correspondían a su edad, e incluso comenzó a trabajar para ayudar económicamente.
“Salía de casa a las 5:00 de la mañana. Trabajaba en el mercado, repartía folletos, limpiaba coches, quitaba maleza. También fui ayudante de albañil. Todos esos trabajos me ayudaron a convertirme en el hombre que soy hoy, a forjar mi carácter”, contó en una entrevista concedida a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).
Aunque todas esas labores lo mantenían apartado del fútbol, no se arrepiente, sino que lo recuerda con orgullo. De hecho, algo en su corazón le repetía que llegaría su momento.
Igor Thiago también rechazó el camino de la delincuencia
Pese a los retos que ya estaba enfrentando, siendo apenas un jovencito, al brasileño le faltaba medirse a otra prueba: varias personas intentaron convencerlo de involucrarse en actividades delictivas y consumir drogas.
“Tenía amigos, que por supuesto no eran amigos, que querían que robara con ellos, que consumiera drogas, que siguiera el mal camino”, relató en declaraciones al diario The Guardian.
En lugar de aceptar esas propuestas, Igor Thiago fue valiente al rechazarlas y decidió concentrarse en el deporte. Fue así como utilizó el fútbol para cambiar el futuro de su familia y el suyo.
Con el paso de los años, el delantero fue creciendo en el fútbol europeo, primero en Bulgaria, luego en Bélgica y finalmente en Inglaterra, donde alcanzó un rendimiento que convenció a Ancelotti para llevarlo al Mundial 2026.
El próximo rival de Brasil será Noruega, que volvió a unos octavos de final después de 28 años. El partido se dusputará el domingo 5 de julio.


