Los hijos de las leyendas que buscarán brillar en el Mundial 2026
Apellidos históricos regresan a esta Copa del Mundo. Ahora, son los hijos de las leyendas quienes buscan escribir su propia historia

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El Mundial 2026 no solo reunirá a las grandes figuras del fútbol actual. También marcará el regreso de algunos de los apellidos más emblemáticos de este deporte, aunque esta vez serán los hijos quienes salten al escenario principal con la misión de construir su propia identidad.
La lista está encabezada por nombres que evocan algunas de las páginas más memorables del fútbol mundial. El francés Marcus Thuram sigue el legado de su padre, Lilian Thuram, campeón del mundo en 1998. Timothy Weah, con Estados Unidos, carga con la herencia de George Weah, único futbolista africano en conquistar el Balón de Oro. A ellos se suman Giovanni Reyna, hijo del histórico capitán estadounidense Claudio Reyna, y Giuliano Simeone, heredero de la intensidad competitiva de Diego “Cholo” Simeone.
Justin Kluivert y el peso de un apellido histórico
Entre los casos más llamativos aparece Justin Kluivert. Su padre, Patrick Kluivert, fue uno de los delanteros más importantes de su generación. Formado en el Ajax, marcó el gol que le dio la Champions League de 1995 al club neerlandés frente al AC Milan y posteriormente brilló con el FC Barcelona, donde se convirtió en uno de los referentes ofensivos de la época.
Justin ha recorrido un camino diferente. Actualmente, defiende los colores del Bournemouth y ha construido una carrera lejos de las comparaciones directas con su padre. Sin embargo, cada convocatoria de la selección neerlandesa reactiva la expectativa que genera uno de los apellidos más reconocidos en la historia de la “Oranje”. El Mundial representa una oportunidad única para transformar esa herencia en protagonismo propio.
La nueva generación también cuenta con figuras que ya han logrado superar las expectativas familiares. Es el caso de Erling Haaland, quien ha llevado el apellido Haaland a una dimensión global que incluso supera la trayectoria de su padre, Alf-Inge Haaland, exinternacional con Noruega.
Otro apellido legendario podría reaparecer en la Copa del Mundo. Luca Zidane, convocado por Argelia, busca abrirse paso lejos de la enorme sombra de Zinedine Zidane, considerado uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos.
Una herencia que inspira, pero no garantiza
El Mundial 2026 reúne pasado y presente en un mismo escenario. Los apellidos recuerdan títulos, goles y momentos imborrables, pero las nuevas generaciones saben que la historia familiar no asegura el éxito.
Para estos futbolistas, el desafío es demostrar que el talento no se hereda automáticamente. Algunos intentarán honrar el legado de sus padres; otros buscarán diferenciarse de él. Todos compartirán la misma misión: probar que la herencia explica de dónde vienen, pero no determina hasta dónde pueden llegar.


