Playoffs bajo cero: el reto climático que enfrentan los Rams en Chicago
El pronóstico en Chicago anticipa frío, viento y posible nieve para el duelo divisional, un escenario que exigirá ajustes a los Rams.

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Los Angeles Rams afrontarán un reto adicional cuando visiten a los Chicago Bears en la ronda divisional de la NFL. Más allá del rival y del escenario, el factor climático aparece como una variable que podría influir de forma directa en el desarrollo del partido que se disputará en el Soldier Field.
El pronóstico para Chicago anticipa una tarde de invierno marcada por temperaturas bajo cero, ráfagas de viento constantes y la posibilidad de nieve. Estas condiciones contrastan con el entorno habitual de los Rams, un equipo que compite la mayor parte del año en un estadio techado y en un clima templado, lo que obliga a una adaptación rápida.
La temperatura prevista ronda los -6 grados centígrados, con una sensación térmica aún más baja debido al viento. Las corrientes de aire podrían superar los 30 kilómetros por hora, con ráfagas más intensas en distintos momentos del encuentro, lo que complica la precisión en los pases largos y el control del balón.
La prueba complicada para Matthew Stafford
Para la ofensiva de Los Angeles, el clima representa un desafío puntual. Aunque Matthew Stafford cuenta con experiencia en escenarios de frío extremo, lanzar el balón en presencia de viento constante reduce el margen de error y obliga a ajustar trayectorias, ritmo y selección de jugadas. El juego aéreo, uno de los pilares del esquema ofensivo, podría verse condicionado.
La seguridad del balón aparece como otro punto clave. En condiciones de frío intenso, el ovoide se vuelve más rígido y resbaloso, aumentando el riesgo de balones sueltos. Los Rams ya enfrentaron una situación similar la temporada pasada en un duelo divisional bajo nieve, donde las pérdidas de balón terminaron marcando la diferencia.
Chicago, por su parte, llega con una ventaja contextual. Aunque el frío tampoco es ideal para su quarterback, los Bears están más familiarizados con este tipo de escenarios y con el comportamiento del terreno en invierno. El conocimiento del entorno y del campo puede incidir en momentos específicos del partido.
Desde el staff de Los Angeles, el mensaje ha sido claro: el clima no debe convertirse en una excusa. Sean McVay ha recordado que el equipo ya ha competido en condiciones adversas y que la preparación contempla ajustes tanto en el manejo del balón como en la ejecución ofensiva y defensiva.
Aun así, la combinación de viento, frío y posible nieve obliga a los Rams a priorizar la toma de decisiones, reducir errores y adaptarse a un ritmo de juego distinto al habitual. En una ronda donde los detalles suelen definir el resultado, el clima de Chicago podría convertirse en un factor silencioso que ponga a prueba la capacidad de respuesta del equipo angelino.


