Oregon hace historia: aplasta a Texas Tech y firma la primera blanqueada del Orange Bowl en 34 años
El Orange Bowl es un partido de fútbol colegial que se disputa cada año en Miami desde 1935; Oklahoma es el equipo con más victorias en la historia

- Arch Manning se consagra y lleva a Texas a la victoria ante Michigan en el Citrus Bowl
- Miami da la sorpresa y conquista el Cotton Bowl ante el campeón Ohio State
- Agenda deportiva de hoy: partidos, estadísticas y resultados en directo
Los Oregon Ducks comenzaron el Año Nuevo con una actuación que funcionó como catarsis. En el Orange Bowl, el equipo dejó atrás el amargo recuerdo de la eliminación del College Football Playoff anterior y firmó una victoria contundente, histórica y sin concesiones ante Texas Tech, en un escenario y una fecha reservados para los grandes momentos.
El 23-0 del jueves 1 de enero en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens no solo selló el pase de Oregon a las semifinales del CFP, también reescribió los registros del tazón. Fue la primera blanqueada en el Orange Bowl desde 1992, cuando Miami silenció a Nebraska, y una declaración de autoridad de un equipo que cerró el duelo sin permitir puntos durante cuatro cuartos completos.
Con marca de 13-1, los Ducks avanzaron al Peach Bowl, donde el próximo 9 de enero se medirán al ganador del Rose Bowl entre Indiana (13-0) y Alabama (11-3). La victoria confirmó a Oregon como un contendiente serio al título nacional y reforzó la narrativa de un equipo más maduro y equilibrado.
Del otro lado, Texas Tech (12-2), campeón del Big 12 y uno de los cuatro mejores sembrados que recibió pase directo a los cuartos de final, nunca logró traducir su esfuerzo defensivo en puntos. La ofensiva de los Red Raiders pasó tres cuartos completos sin anotar y, aunque mostró cierta reacción tras el descanso, sus mejores avances se diluyeron en errores clave.
El mariscal Behren Morton vivió una tarde complicada. La producción ofensiva fue mínima en el primer cuarto, con apenas -2 yardas totales, y aunque una escapada de 50 yardas de J’Koby Williams maquilló las cifras antes del medio tiempo, la consistencia jamás apareció. En la segunda mitad, una entrega en cuarta oportunidad y una intercepción en la zona de anotación terminaron por sepultar cualquier intento de remontada.
El rostro del partido fue el novato Brandon Finney Jr. El cornerback de Oregon interceptó dos pases y recuperó un balón suelto, con una última lectura perfecta en el cuarto periodo que cortó la serie más prometedora de Texas Tech. Su actuación le valió el reconocimiento como MVP Defensivo del Orange Bowl y confirmó el dominio de la defensiva de los Ducks.
En ofensiva, Dante Moore manejó el partido con serenidad. El quarterback completó 26 de 33 envíos para 234 yardas y, pese a una intercepción, mantuvo el control del ritmo del juego para llevarse el MVP Ofensivo. Con defensa dominante, ejecución precisa y una blanqueada para la historia, Oregon dio un paso firme hacia el objetivo mayor del College Football Playoff.


