Casillas pide tiempo para Xabi Alonso y recuerda cómo se construyen los procesos en el Real Madrid
El excapitán del Real Madrid reflexiona sobre la presión temprana en el banquillo blanco y su experiencia en el vestidor

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Iker Casillas utilizó su espacio en el podcast Bajo los palos para poner sobre la mesa uno de los temas que hoy domina la conversación alrededor del Real Madrid: el momento que vive Xabi Alonso como entrenador. En charla con Aitor Karanka, el exguardameta abordó la crítica constante que rodea al técnico y cuestionó la manera en la que se evalúan los proyectos en fases tempranas de la temporada.
Casillas fue directo al referirse a la situación del actual entrenador. “Me parece injusto totalmente lo que está recibiendo”, afirmó, al considerar que existe una desconexión entre el calendario y el juicio que se hace desde fuera. Para él, el debate ignora que el curso aún no entra en su tramo decisivo y que los resultados parciales no pueden definir un proceso completo.
El ex capitán explicó que entiende el entorno que rodea al club. “Yo entiendo que el Real Madrid es el come come, el hablar, el no sé cuánto”, dijo, aunque señaló que ese ruido no debería marcar conclusiones anticipadas. Casillas remarcó que solo escenarios límite justificarían una evaluación distinta, como una desventaja amplia en la liga o eliminaciones tempranas.
Para reforzar su punto, recurrió a una comparación clara. “Las notas de verdad son en junio”, señaló, al explicar que los proyectos se valoran al final y no en etapas intermedias. En su lectura, el problema no es la exigencia, sino la falta de contexto al momento de analizar el rendimiento.
La conversación también abrió la puerta a recuerdos de su etapa como futbolista, en especial su relación con José Mourinho. Casillas describió ese vínculo como un proceso que se fue desgastando con el tiempo. “Para mí era como una novia… El tercero te habías desenamorado completamente”, recordó, al hablar de una relación que pasó por distintas fases dentro del club.
El exguardameta reconoció que aquel episodio dejó aprendizajes. “A mí me echó toda la mierda encima”, dijo, aunque también admitió que con el paso de los años surgen reflexiones distintas. Mirar atrás, explicó, permite entender que hubo situaciones que se pudieron gestionar de otra manera.
Desde su rol de capitán, Casillas asumió parte de la responsabilidad. “Habría que haber perdido el tiempo uno o dos días y decir ‘¿qué pasa aquí?’”, señaló, al hablar de la importancia del diálogo interno en momentos de tensión. Para él, la gestión del vestidor es tan determinante como el planteamiento táctico.
Casillas cerró su análisis con una reflexión aplicable al presente. Recordó que los entrenadores tienen métodos y carácter, y que eso forma parte del fútbol profesional. Su mensaje apunta a un llamado a la calma y al tiempo, en un club donde la urgencia suele imponerse, pero donde los procesos, tarde o temprano, terminan siendo juzgados por sus resultados finales.


