La portería, entre la historia y la incertidumbre en la selección mexicana
Siete opciones, ninguna certeza para Javier Aguirre en el camino al 2026
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Una de las grandes incógnitas rumbo al Mundial de 2026 para la selección mexicana sigue siendo la portería. En esta nueva etapa como director técnico del Tri, Javier Aguirre ha recurrido a siete arqueros entre partidos amistosos y oficiales. Luis Ángel Malagón y Raúl ‘Tala’ Rangel son los que más llamados han recibido, mientras que Guillermo Ochoa, aunque ya no aparece de forma constante, fue incluido en la lista final para la Copa Oro 2025.
A diferencia de ciclos mundialistas anteriores, en los que la jerarquía bajo los tres postes estaba claramente definida conforme se acercaba la Copa del Mundo, hoy —con Aguirre al mando y a apenas cinco meses del arranque del Mundial— la pregunta sigue abierta: ¿quién será el portero titular de México en 2026?
Experiencia y veteranía

En los últimos 40 años, desde la última Copa del Mundo celebrada en México, la portería del Tri ha sido custodiada por apenas cinco arqueros a lo largo de nueve Mundiales, una muestra de continuidad y confianza en una posición históricamente sensible.
Pablo Larios fue el guardián en México 1986. Disputó los cinco partidos del torneo y solo recibió goles en tiempo reglamentario ante Bélgica y Paraguay. Frente a Irak, Bulgaria y Alemania mantuvo el arco en cero, aunque el camino terminó en cuartos de final con la derrota en penales ante los alemanes.
En la década de los noventa, la portería tuvo un solo dueño: Jorge Campos. Ícono dentro y fuera de la cancha, marcó una época con sus suéteres coloridos y su estilo poco ortodoxo. En Estados Unidos 1994 recibió cuatro goles, uno por partido. Para Francia 1998 encajó siete tantos; Bélgica, Países Bajos y Alemania le marcaron dos goles cada uno.
Con la llegada del nuevo siglo, Javier Aguirre apostó por Óscar ‘Conejo’ Pérez. Fue titular en dos Mundiales. En Corea-Japón 2002 recibió cinco goles, los últimos dos en octavos de final ante Estados Unidos. Para Sudáfrica 2010, ya como veterano y con Ochoa y Míchel como suplentes, Aguirre volvió a confiar en él. Recibió goles de Sudáfrica, Uruguay y Argentina —estos últimos le marcaron tres—, aunque dejó su arco en cero frente a Francia en la fase de grupos.
En Alemania 2006, Oswaldo Sánchez se apropió de la portería. En ese Mundial, Jesús Corona y Guillermo Ochoa aparecieron como los suplentes. Recibió cinco goles, siendo Portugal y Argentina los que le marcaron en dos ocasiones, cayendo eliminados en octavos de final ante los argentinos.
Los últimos tres Mundiales tuvieron un hombre fijo en la portería: Guillermo Ochoa. En Brasil 2014 firmó una actuación memorable; recibió cuatro goles en total, solo dos en fase de grupos, y en octavos de final Países Bajos lo venció 2-1 en el partido marcado por el ‘no era penal’. Después en Rusia 2018 mantuvo el cero ante Alemania, pero recibió seis goles más: uno de Corea del Sur, tres de Suecia y dos de Brasil. En Qatar 2022, México quedó fuera en fase de grupos tras empatar sin goles con Polonia, caer 2-0 ante Argentina y vencer 2-1 a Arabia Saudita.
Incertidumbre en el arco
A cinco meses del Mundial y con el antecedente de que Alfredo Talavera fue suplente en los últimos tres Mundiales y en Qatar apareció Cota como tercer portero con 34 años, el cambio generacional del arco mexicano no pudo darse de manera natural, como se venía haciendo desde la década de los 90.
El tiempo avanza y el arco del Tri sigue sin dueño definitivo. Mientras el calendario se acorta y la cuenta regresiva rumbo a 2026 entra en su tramo más exigente, la portería permanece como un territorio en disputa. En una posición donde la confianza pesa tanto como el talento, México aún busca a su guardián.


