Los latinos que buscan abrirse paso en el Draft NBA 2026
México, Puerto Rico y Brasil aportan talento al Draft NBA 2026 con prospectos que sueñan con ser la próxima estrella latina

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La clase del Draft NBA 2026 está repleta de talento internacional, pero también tiene una marcada presencia latina. Desde México hasta República Dominicana, pasando por Puerto Rico y el Caribe, varios jugadores llegan al proceso con la esperanza de convertirse en las próximas figuras hispanas de la mejor liga de baloncesto del mundo.
El nombre que encabeza esa lista es Karim López. El alero mexicano de 2.06 metros es considerado por numerosos especialistas como el mejor prospecto internacional de esta generación. Tras dos temporadas en la exigente liga australiana NBL, donde se enfrentó a jugadores profesionales siendo apenas un adolescente, López demostró que puede competir al más alto nivel gracias a su combinación de fuerza, manejo de balón y capacidad para atacar el aro.
Su perfil encaja perfectamente con lo que buscan las franquicias modernas: un jugador versátil, capaz de defender varias posiciones y generar ofensiva en transición. Por ello, varios simulacros de draft lo colocan dentro de la primera ronda, con equipos como Brooklyn Nets, Utah Jazz, Atlanta Hawks o Indiana Pacers apareciendo entre los posibles destinos.
Otro jugador seguido de cerca es Reynan dos Santos. El escolta-alero brasileño, que también desarrolló parte de su carrera en México, llega tras una temporada en la G League. Su explosividad física es una de las más llamativas de toda la clase, ya que gran parte de su producción ofensiva proviene de ataques directos al aro. Aunque todavía debe mejorar aspectos relacionados con la creación de juego y la toma de decisiones, su capacidad atlética y defensiva lo convierten en una apuesta atractiva para la segunda ronda.
También destaca Yaxel Lendeborg. El ala-pívot con raíces puertorriqueñas ha ganado notoriedad gracias a su energía, capacidad reboteadora y versatilidad defensiva. Muchos analistas consideran que tiene herramientas para contribuir rápidamente en una rotación profesional, por lo que aparece proyectado entre el final de la primera ronda y el inicio de la segunda. Equipos competitivos como Miami Heat, Denver Nuggets o Memphis Grizzlies podrían verlo como una pieza útil desde el primer día.
La representación latina también incluye a Chad Baker-Mazara, uno de los jugadores más experimentados del grupo. El dominicano dejó huella en el baloncesto universitario con Auburn gracias a su capacidad anotadora, intensidad competitiva y habilidad para desempeñarse en distintas posiciones del perímetro. Aunque su edad juega en contra frente a prospectos más jóvenes, muchos equipos valoran su madurez y experiencia, factores que podrían abrirle la puerta como selección de segunda ronda o como agente libre inmediatamente después del draft.
Por su parte, Malique Lewis representa una de las apuestas internacionales más intrigantes. Formado en el programa de desarrollo de la NBL australiana, el alero de Trinidad y Tobago de 2.03 metros destaca por su longitud, movilidad y potencial defensivo. Su techo todavía está en construcción, pero varias organizaciones reconocidas por desarrollar talento joven podrían apostar por él como proyecto a mediano plazo.
La expectativa entre los aficionados latinos es alta. El Draft NBA 2026 podría convertirse en una noche histórica para varios de ellos y en un nuevo capítulo para el crecimiento del baloncesto latino en EE.UU.


