Histórico: Es de Costa Rica y jugará en el Atlético Madrid
Este traspaso no solo impulsa su carrera personal, sino que también refuerza la imagen del fútbol costarricense.

- Alajuelense aplasta a Saprissa y alcanza su estrella número 31
- Llegó para ser campeón, brilló y Alajuelense lo podría perder ya
- Alajuelense tricampeón: el dueño de la Copa Centroamericana
El fichaje de Priscila Chinchilla por el Atlético de Madrid marca un nuevo hito para el fútbol femenino de Costa Rica. La delantera se convirtió en nueva jugadora del club español tras cerrar su llegada como agente libre, en una operación que refuerza la presencia centroamericana en una de las ligas más competitivas de Europa.
El conjunto rojiblanco confirmó que Chinchilla firmó contrato hasta junio de 2027, luego de completar satisfactoriamente los exámenes médicos. La atacante arriba procedente del Zenit, etapa que le permitió sumar experiencia internacional y continuidad en el fútbol europeo.
A sus 24 años, la futbolista alcanza un momento clave de su carrera. Su formación comenzó en clubes del ámbito local costarricense, donde fue creciendo de manera progresiva antes de consolidarse como una de las delanteras más productivas del país.
El salto al exterior se produjo en 2021, cuando se incorporó al Glasgow City. En Escocia disputó competiciones continentales y se destacó por su regularidad, lo que le permitió obtener reconocimientos individuales y visibilidad internacional.
Posteriormente, Chinchilla amplió su recorrido con un paso por el fútbol mexicano y más tarde por Rusia, experiencias que fortalecieron su adaptación a distintos contextos competitivos y estilos de juego.
Un refuerzo estratégico para el Atlético
Para el Atlético de Madrid, su llegada responde a la búsqueda de variantes ofensivas con proyección y experiencia internacional. El club apuesta por una delantera con capacidad de movilidad, lectura de espacios y presencia constante en el área rival.
En el plano de selecciones, Chinchilla es una futbolista habitual en Costa Rica. Desde su debut a temprana edad, se ha mantenido como opción recurrente en convocatorias oficiales y procesos internacionales.
Este traspaso no solo impulsa su carrera personal, sino que también refuerza la imagen del fútbol femenino costarricense como una cantera capaz de exportar talento a la élite europea, con impacto sostenido y proyección a largo plazo.


