Los 12 momentos que marcaron el mundo deportivo en 2025
PSG, McIlroy y Norris hicieron historia; Alcaraz y Sinner firmaron una final épica; Dodgers repitió; Chiefs colapsó y el deporte lloró a Diogo Jota

- El año récord del atletismo: Duplantis, Alekna e Ingebrigtsen rompen la historia en 2025
- América: del vuelo histórico al desplome en 2025
- De récord mundial a referente nacional: el 2025 inolvidable de Yeison López
El 2025 dejó un mapa nuevo del deporte internacional, con campeones inéditos, finales que ya son leyenda y giros que nadie tenía presupuestados al empezar el año.
En distintos escenarios, desde estadios con presión máxima hasta pistas y rings donde la historia pesa más que el presente, el calendario se encargó de romper inercias y de poner a prueba a figuras que parecían intocables. Estos son los doce momentos que paralizaron el planeta durante los últimos 365 días.
Chiefs pierden el Super Bowl y se derrumba su dinastía

En el fútbol americano, el año inició con un evento que, visto en retrospectiva, funcionó como advertencia: Philadelphia Eagles venció 40-22 a Kansas City Chiefs en el Super Bowl LIX, disputado el 9 de febrero de 2025. La derrota no fue solo perder un partido grande, porque el equipo llegó con la etiqueta del equipo dominante de la época, con un núcleo acostumbrado a los cierres apretados y con la expectativa de seguir dictando el ritmo de la liga. Esa noche, el margen fue demasiado amplio como para esconderlo detrás de una jugada o un detalle.
En el análisis posterior, lo que más pesó fue la lectura de tendencia: cuando una dinastía pierde el control del guion, la NFL suele cobrarlo rápido, y el resto del año terminó por confirmar que el golpe no se quedaría en el duelo por el trofeo Vince Lombardi. La caída abrió una conversación incómoda sobre profundidad, ajustes y desgaste, justo en una franquicia que había vivido años de dominio con margen para corregir en el camino.
Lo que convirtió este episodio en ‘momento del año’ fue que el Super Bowl terminó por ser el inicio del peor tramo de Kansas City en la era Patrick Mahomes, al quedar fuera de los Playoffs por primera vez desde 2014. No se trató de una eliminación tardía, sino de una confirmación temprana que puso a la organización frente a decisiones grandes, desde el manejo del roster hasta el tipo de reconstrucción que exige una AFC cada vez más rápida.
Y el cierre fue todavía más pesado, porque Mahomes sufrió una lesión de rodilla. El diagnóstico fue la rotura de ligamento cruzado anterior, un hecho que cambió el tono de la crisis y dejó incertidumbre real sobre el arranque del siguiente ciclo. En un equipo que se construyó alrededor de la certeza del quarterback, el 2025 terminó con una idea nueva y rara: Kansas City ya no tiene el futuro garantizado, ahora tiene que volver a ganarlo.
McIlroy gana el Masters de Augusta y completa el Grand Slam

Rory McIlroy conquistó el Masters 2025 tras vencer en playoff a Justin Rose, y con ese resultado cerró el Grand Slam de carrera, una deuda histórica que lo persiguió durante años. El peso de Augusta no estaba solo en la chaqueta verde, sino en lo que representaba para su legado: sin ese major, su trayectoria quedaba siempre con un asterisco, y con ese major, su historia cambia de categoría.
Durante la ronda final, el relato fue el de una tensión sostenida, porque el torneo se convirtió en un sube y baja de errores, cambios de líder y presión mental, hasta que el cierre obligó a McIlroy a ganar el título con un extra de carácter en el desempate. Esa ruta difícil, lejos de restarle valor, terminó por darle una textura más potente al triunfo, porque en el golf la narrativa también pesa y el público no olvida lo que se sufre antes de la foto.
La clave del momento fue simbólica: McIlroy se convirtió en uno de los pocos hombres en completar el Grand Slam, un club pequeño que funciona como frontera entre campeones y leyendas. Cuando un jugador rompe una barrera así, no solo gana un torneo, también redefine cómo se le recuerda, porque ya no depende de comparaciones con contemporáneos, ahora se sienta junto a un grupo histórico.
Además, el Masters 2025 dejó una consecuencia directa para el resto del año: el golf recuperó una narrativa central, con un protagonista que ya no compite contra su pasado, sino contra la historia completa del deporte. En un calendario con múltiples figuras, el triunfo en Augusta funcionó como un punto de referencia que ordenó debates y colocó el legado de McIlroy en una línea mucho más clara.
PSG gana finalmente la Champions League

Paris Saint-Germain ganó la primera UEFA Champions League de su historia con una final aplastante: 5-0 sobre Inter de Milán el 31 de mayo de 2025, en una noche que terminó con París por fin del lado del campeón. Durante años, el club cargó con la etiqueta de ‘proyecto incompleto’ y con eliminaciones que se convertían en sentencia, por lo que este título no fue uno más, sino el trofeo que justificaba la obsesión.
En lo futbolístico, la final tuvo datos imposibles de ignorar: la goleada no fue accidente, porque los goles llegaron con una secuencia que marcó superioridad temprana y control total, con Achraf Hakimi abriendo el marcador y Désiré Doué como figura en un partido que se rompió desde el primer tramo. Ese tipo de finales, donde un equipo impone condiciones de forma tan clara, suele convertirse en referencia histórica, porque no deja dudas sobre quién llegó mejor y quién entendió el momento.
El impacto real estuvo en lo que cambió para el club: PSG dejó de ser un aspirante recurrente para convertirse en campeón europeo, y esa transición modifica cómo se mira su proyecto, su plantilla y su futuro inmediato. La Champions funciona como un filtro que divide a los ‘grandes por inversión’ de los ‘grandes por historia’, y con ese 5-0, el PSG cruzó la línea sin cuestionamientos.
Además, el título reordenó el discurso del fútbol europeo, porque ganar por primera vez no solo cierra un ciclo de presión, también abre otro de exigencia, en el que cada temporada posterior se lee desde la lógica del campeón que ya sabe cómo ganar la copa. En 2025, PSG no solo ganó, también cambió de estatus.
La final de Roland Garros: Alcaraz vs Sinner y una batalla de época

Roland Garros tuvo una final que ya funciona como relato generacional: Carlos Alcaraz venció a Jannik Sinner el 8 de junio de 2025 en un partido a cinco sets que rozó las seis horas y que se decidió en el límite. No fue solo una victoria, porque la forma en la que se construyó el resultado convirtió la final en un documento del tenis moderno, con cambios de momentum, tensión sostenida y la sensación constante de que cada juego podía ser el último.
La cifra que explica el dramatismo está en el guion: Sinner tomó ventaja de dos sets y tuvo oportunidades claras, pero Alcaraz sostuvo el pulso cuando el margen parecía cerrado, y esa capacidad de resistir es lo que suele separar a los campeones de los campeones históricos. Cuando un jugador se repone en un escenario así, el triunfo pesa doble, porque se gana al rival y también se gana a la presión del reloj y del cansancio.
El partido también funcionó como declaración de era, porque fue su primer cruce en una final de Grand Slam y dejó claro que esta rivalidad ya tiene estatura para liderar el circuito durante años. En el tenis, los duelos que marcan época no nacen por marketing, nacen cuando ambos empujan el límite del otro, y eso fue lo que pasó en París.
Además, el impacto fue cultural: la final instaló una conversación que se repitió todo el año, sobre la resistencia física, la fortaleza mental y el tipo de tenis que exige el presente, donde el punto ‘imposible’ dejó de ser excepción y se volvió herramienta. Por eso este partido no se recordó como un domingo más, sino como una de las postales definitivas del 2025.
El nuevo Mundial de Clubes cambia el calendario

El fútbol de clubes entró a una etapa nueva cuando arrancó el Mundial de Clubes de la FIFA 2025, la primera edición con formato ampliado de 32 equipos, en Estados Unidos, con fechas oficiales entre el 14 de junio y el 13 de julio. El torneo no fue un experimento menor, porque su estructura, 63 partidos, múltiples sedes y clubes de todas las confederaciones, colocó a la competición como un eje global y no como un evento breve de fin de año.
El inicio tuvo un valor simbólico fuerte: el torneo abrió el 14 de junio con un partido inaugural que, desde la previa, concentró reflectores por su condición de primer paso del nuevo formato, con atención mediática que buscó medir si el público iba a comprar la idea de un Mundial para clubes. A partir de ahí, cada fase alimentó el debate que acompañó al fútbol todo el año: calendario, carga física, rotación, y qué tan justo es pedirle al jugador élite que compita sin pausa real.
La historia se cerró con un dato que ya queda tatuado en el origen del torneo: Chelsea levantó el título inaugural tras vencer 3-0 a PSG en la final disputada en el MetLife Stadium. Que el campeón haya sido el primero de esta era importa más de lo que parece, porque inaugura un palmarés que será referencia obligada cuando el torneo vuelva a jugarse y se compare quién dominó el formato nuevo.
Y, quizá lo más relevante, el torneo dejó una consecuencia inmediata para el fútbol internacional: la conversación sobre jerarquías ya no se limita a ‘quién gana en Europa’, ahora también se pregunta quién puede sostener un Mundial de clubes largo, con fases y presión acumulada. En 2025, el Mundial de Clubes no solo se jugó, también se instaló como tema permanente.
Haliburton se lesiona en el Juego 7 de las Finales NBA

El 22 de junio, Tyrese Haliburton salió lesionado del Juego 7 de las Finales NBA con una lesión en la pierna derecha, en un episodio que congeló el partido más importante del año. El detalle que volvió inolvidable la escena fue la reacción inmediata: el jugador entendió al instante la gravedad, el entorno se silenció y el partido siguió con una sensación extraña, porque el cierre de temporada pasó a convivir con la angustia.
La información oficial inicial habló de “lesión en la parte inferior de la pierna derecha”, mientras que reportes posteriores apuntaron a un problema de tipo Aquiles, y esa posibilidad, por lo que implica en tiempos de recuperación, elevó el impacto del momento. En el alto rendimiento, el Juego 7 es el espacio donde se construyen leyendas, pero también donde la lesión puede convertir la victoria o la derrota en algo secundario.
El contexto lo volvió todavía más pesado, porque Haliburton llegó a ese partido con antecedentes recientes de molestias y con seguimiento sobre su disponibilidad, y aun así decidió competir en el escenario límite. Esa decisión, habitual en la NBA moderna, explica por qué el episodio se leyó como parte del debate más grande del año: cuánto se le exige al cuerpo en una postemporada que no perdona.
Y el cierre dejó una lección que se repitió en múltiples deportes durante 2025: la élite vive sobre una línea delgada, y un instante puede cambiar la historia de un jugador, de una franquicia y de una final que se pensaba eterna por razones estrictamente deportivas.
Muere Diogo Jota y el fútbol vive un golpe irreparable

El fútbol internacional quedó en shock con la muerte de Diogo Jota, confirmada por Liverpool FC tras un accidente de tráfico en España, en un hecho ocurrido a inicios de julio de 2025. La noticia sacudió por la edad del jugador, por su vigencia competitiva y porque el deporte, incluso en su versión más global, rara vez está preparado para perder a una figura en pleno recorrido profesional.
Los reportes describieron un accidente en el noroeste de España, con investigación sobre las circunstancias del choque, y el caso se convirtió en tema público porque el impacto no quedó limitado a un club, sino a toda la comunidad futbolística. La dimensión humana fue la que dominó el relato: tributos, minutos de silencio y una conversación extendida sobre el riesgo real que existe fuera de la cancha, aun para atletas acostumbrados a la protección del entorno profesional.
Liverpool tomó una decisión simbólica que amplificó el significado: el club retiró el dorsal 20 como homenaje permanente, un gesto que rara vez se ejecuta y que refleja el tamaño del vacío. Cuando un equipo retira un número, no está hablando de estadísticas, está hablando de memoria, y esa memoria se volvió parte del 2025.
El año cerró con escenas que reforzaron el duelo colectivo, como homenajes vinculados a sus exclubes y el recuerdo constante en Anfield, porque la muerte de Jota no fue un titular pasajero, fue un punto de quiebre emocional para el fútbol europeo.
Inglaterra logra el bicampeonato de la Euro femenil

Inglaterra defendió el título y ganó la UEFA Women’s EURO 2025 tras empatar 1-1 con España y vencer en penales (3-1), con Chloe Kelly como autora del disparo decisivo. El bicampeonato no se explica solo por el marcador final, sino por el contexto: España llegaba como campeona del mundo y con un modelo de juego consolidado, por lo que la final fue leída como el choque entre continuidad y ambición.
El partido tuvo narrativa clásica: España golpeó primero, Inglaterra resistió, empató y llevó el cierre al terreno donde el control emocional define más que la posesión. Ese recorrido, además, confirmó un patrón que se repitió durante el torneo: Inglaterra encontró respuestas bajo presión y sostuvo la idea de que su proyecto tiene herramientas para sobrevivir en escenarios cerrados.
El bicampeonato instaló una conclusión difícil de discutir: Inglaterra ya no es solo potencia, es referencia, porque ganar dos Euros seguidas coloca a una selección en un nivel de exigencia histórica. La Euro 2025 también reforzó el crecimiento del fútbol femenil como evento global, por audiencia, por impacto y por el lugar que ocupa en el calendario.
Y el cierre dejó un mensaje doble: España confirmó que su proyecto seguirá en la cima por nivel y control, pero Inglaterra confirmó que, cuando el partido se decide en el borde, su fortaleza mental puede inclinar la historia.
Terence Crawford derrota al Canelo Álvarez

Terence Crawford venció a Saúl ‘Canelo’ Álvarez por decisión unánime el 13 de septiembre de 2025, en una pelea de gran escala celebrada en el Allegiant Stadium de Las Vegas, y con ello hizo historia al tomar la corona indiscutida del peso supermediano. La pelea se construyó como un choque de estilos y tamaños, porque Crawford subió de categoría para buscar un logro que muchos consideraban improbable, mientras Canelo llegaba con el peso de la figura establecida, el poder de pegada y el control de los cinturones.
En el ring, el combate se decantó por lectura táctica y control de ritmo: Crawford sostuvo distancia, eligió momentos y neutralizó la forma en la que Canelo suele imponer condiciones, con una actuación que fue descrita como ‘master class’. Cuando un boxeador gana así, no solo gana rounds, gana el respeto del deporte, porque no depende de un golpe aislado, sino de una construcción completa.
El resultado reordenó el tablero del boxeo mundial, porque la derrota de Canelo tuvo implicaciones inmediatas sobre legado, próximos rivales y la discusión sobre en qué punto de su carrera se encuentra. Para Crawford, en cambio, el triunfo lo colocó en una conversación histórica, al demostrar que su grandeza no estaba atada a una división, sino a su capacidad de traducir talento en cualquier escenario.
Y el cierre dejó un mensaje claro para el 2025: el boxeo tuvo una de esas noches que cambian jerarquías en una sola decisión, porque a partir de ese combate la narrativa del libra por libra, de las superpeleas y de los campeonatos indiscutidos se escribió con un nombre nuevo al frente.
Duplantis rompe el récord mundial con 6.30 m

Armand ‘Mondo’ Duplantis rompió el récord mundial del salto con garrocha al superar los 6.30 metros el 15 de septiembre de 2025, durante el Mundial de Atletismo de Tokyo, en una actuación que lo confirmó como el referente absoluto de su disciplina. El dato no se quedó en la altura, porque hacerlo en un campeonato del mundo, con el oro prácticamente asegurado y con la presión de la historia encima, muestra una mezcla rara de ambición y precisión técnica.
El reporte oficial subrayó la dimensión del logro: Duplantis sumó un nuevo título mundial y elevó su estatus como un atleta que no compite contra rivales directos, sino contra el listón de lo posible. En un deporte donde la diferencia suele estar en centímetros, sostener una hegemonía que además produce récords es una anomalía que solo aparece cada varias generaciones.
Lo que vuelve este momento especial es que el récord no llegó como accidente, sino como consecuencia lógica de dominio, porque Duplantis ya había construido un ciclo donde ganar y romper marcas dejó de ser excepción y se volvió costumbre. Cuando eso ocurre, el atleta transforma la conversación: ya no se pregunta ‘si puede’, se pregunta ‘hasta dónde quiere’.
Y el 2025 terminó por retratar esa idea con claridad, porque Duplantis no solo fue noticia por una marca, sino por el sentido histórico de repetir el gesto de empujar el límite, algo que el atletismo necesita para sostener su magia frente a un público que cada vez exige más.
Dodgers logran el bicampeonato de MLB con un Juego 7 para la historia

Los Angeles Dodgers se proclamaron campeones de la Serie Mundial 2025 y lograron el bicampeonato tras vencer 5-4 a Toronto Blue Jays en el Juego 7, que se fue a 11 entradas y se resolvió con dramatismo total. En el béisbol moderno, repetir título es una rareza por el volumen de temporada, la profundidad requerida y el margen mínimo en playoffs, por lo que el hecho de ser campeones consecutivos colocó a la franquicia en una conversación de época.
El guion del séptimo juego explicó por qué este título se sintió distinto: hubo remontada, hubo momentos al borde, y aparecieron héroes inesperados en los instantes donde el béisbol se vuelve una prueba de nervio más que de talento. En un partido así, cada turno al bate tiene un peso distinto, porque no hay mañana y porque la derrota queda marcada como cicatriz inmediata.
Yoshinobu Yamamoto fue la cara del cierre al ganar el MVP de la Serie Mundial, con un uso exigente que incluyó relevo en el Juego 7 en condiciones de máxima presión, un rasgo que define campeonatos grandes. Cuando un lanzador sostiene entradas decisivas sin margen, el equipo gana algo más que outs: gana estabilidad, y esa estabilidad fue la que permitió que la ofensiva encontrara el golpe final.
El bicampeonato dejó una conclusión que se repitió durante semanas: los Dodgers construyeron un estándar que ya no se mide por llegar, sino por dominar, y su 2025 quedó como ejemplo de cómo una organización gana cuando combina talento, profundidad y decisiones frías en los momentos calientes.
Lando Norris gana su primer título de Fórmula 1

Lando Norris aseguró el campeonato mundial de Fórmula 1 2025 en Abu Dhabi al terminar tercero en la carrera final, un resultado que le alcanzó para coronarse por primera vez, en un cierre resuelto por margen mínimo. La escena fue potente porque el título no llegó con una victoria, sino con la gestión perfecta de la presión, esa habilidad que define a los campeones cuando el objetivo es sumar lo necesario sin ceder el control emocional del fin de semana.
El reporte del propio campeonato subrayó lo que hizo especial el desenlace: Norris necesitaba terminar en el top 3 para blindar la corona, y lo consiguió pese a tráfico, presión de rivales y un contexto donde cada giro podía cambiar la tabla. En la Fórmula 1, donde el error suele ser irreparable, ganar un título en una noche así tiene un componente de madurez que va más allá del ritmo puro.
El dato que define el peso histórico es el margen: el campeonato se decidió por apenas dos puntos, un cierre que convierte a Abu Dhabi 2025 en una de esas carreras que quedan como referencia para futuras generaciones. Cuando el título se decide tan cerca, el análisis cambia, porque ya no se habla solo del último domingo, se revisa cada fin de semana del año como pieza de una historia completa.
Y el efecto inmediato fue claro: la F1 cerró 2025 con un rostro nuevo en la cima y con una señal de época para McLaren, porque el primer título de Norris no fue una sorpresa aislada, sino el resultado de una temporada donde la constancia y la ejecución bajo presión valieron tanto como la velocidad.


