México y una de las mejores fases de grupos para cualquier equipo en la historia de los Mundiales
El tricolor aprovechó la localía para firmar una primera fase con tres victorias, algo inédito para la selección mexicana y que contados equipos consiguieron en la historia mundialista
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La selección mexicana cerró una fase de grupos histórica en el Mundial 2026 al firmar un paso perfecto con tres victorias en tres partidos. Es un récord para el tricolor y algo que contadas selecciones consiguieron en toda la historia de los Mundiales.
Ganar todos los partidos es algo que solo cuatro selecciones anfitrionas habían conseguido previo al 2026. Uruguay en 1930, Italia en 1990, Francia en 1998 y Alemania en 2006 eran, hasta ahora, los únicos países capaces de completar esa marca, a la que ahora se suma el conjunto mexicano.
Quinta selección que gana todos sus partidos de grupos sin permitir gol
México se convirtió en la selección número 32 que gana sus tres partidos en la fase de grupos. Ningún equipo lo consiguió en Qatar 2022 y en 2026 se podrían sumar Estados Unidos, Alemania, Argentina, Colombia, Francia y Noruega esta edición, aunque las últimas dos se miden en el último partido de la ronda, pero solo la albiceleste comparte el récord de portería a cero del equipo de Javier Aguirre.
De hecho, solo hay cinco selecciones en la historia de la Copa del Mundo que ganaron tres partidos en la fase de grupos sin permitir gol; el último, hace 8 años en el Mundial de Rusia:
- Brasil en 1986: 1-0 a España, 1-0 a Argelia, 3-0 a Irlanda del Norte
- Italia en 1990 (la única otra anfitriona): 1-0 a Austria, 1-0 a Estados Unidos, 2-0 a Checoslovaquia
- Argentina en 1998: 1-0 a Japón, 5-0 a Jamaica, 1-0 a Croacia
- Uruguay en 2018: 1-0 a Egipto, 1-0 a Arabia Saudita, 3-0 a Rusia
- México en 2026: 2-0 a Sudáfrica, 1-0 a Corea del Sur, 3-0 a Chequia
De este puñado de equipos, solo Argentina en 1998 tuvo mejor diferencia de goles que la actual selección mexicana, por lo que estamos ante una actuación histórica no solo para el tricolor, sino para cualquier equipo en la historia de los Mundiales.
México, con triple portería a cero por segunda ocasión
Más allá del registro perfecto, otro de los datos más destacados es que la selección mexicana no recibió gol en toda la fase de grupos, un hecho que solo había conseguido en 1970. La solidez defensiva se convirtió en una de las principales fortalezas del equipo, que logró sostener su arco en cero durante los tres compromisos.
En la primera justa mundialista que se jugó en territorio mexicano, México goleó a El Salvador y se venció por la mínima a Bélgica tras empatar 0-0 ante la URSS en el primer juego. 56 años después, se supera esto al ganar los res juegos.
Una primera ronda de récords
En el plano ofensivo, el equipo mexicano también encontró variantes importantes, incluyendo aportaciones decisivas de dos futbolistas naturalizados. Tanto Julián Quiñones como Álvaro Fidalgo se hicieron presentes en el marcador durante esta fase, sumando goles clave para sostener el rendimiento perfecto del conjunto mexicano.
La etapa también dejó un registro histórico individual con Gilberto Mora, quien con apenas 17 años y 253 días se convirtió en el titular más joven de México en un partido de la Copa Mundial de la FIFA. Además, su aparición lo coloca como uno de los más jóvenes en ser titular en el torneo desde el nigeriano Femi Opabunmi en 2002.
El crecimiento del juvenil dentro del equipo ha sido una de las grandes historias del torneo para la selección mexicana, no solo por la marca de edad, sino por la confianza depositada en él en un escenario de máxima exigencia como la Copa del Mundo.
En contraste generacional, Guillermo Ochoa volvió a dejar su huella en la historia del torneo al convertirse en el jugador de mayor edad en aparecer con México en un partido mundialista, con 40 años y 346 días, superando el registro previo de Rafael Márquez en 2018.
La convivencia de ambas generaciones dentro del mismo equipo reflejó uno de los rasgos más llamativos del proyecto mexicano en este Mundial 2026, combinando juventud emergente con experiencia acumulada en múltiples ciclos mundialistas.
Con estos registros colectivos e individuales, la fase de grupos de la selección mexicana no solo se convierte en una de las más exitosas de su historia, sino también en una de las más simbólicas, por el equilibrio entre récords, generaciones y rendimiento perfecto en el escenario más importante del futbol mundial.


