Calificaciones de México en la fase de grupos del Mundial 2026: Tala Rangel y Julián Quiñones lideran al Tri perfecto
La selección mexicana firmó fase de grupos perfecta, con Rangel y Quiñones como figuras, defensa sólida y varias sorpresas rumbo a la siguiente fase

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La selección mexicana cerró una fase de grupos impecable en el Mundial 2026: tres victorias, nueve puntos y el arco en cero. El equipo de Javier Aguirre arrancó con triunfo 2-0 ante Sudáfrica, con goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez; después venció 1-0 a Corea del Sur con tanto de Luis Romo; y selló el liderato del Grupo A con un 3-0 ante Chequia, gracias a las anotaciones de Mateo Chávez, Quiñones y Álvaro Fidalgo.
El rendimiento colectivo dejó una conclusión clara: México encontró seguridad defensiva, variantes ofensivas y respuestas desde la banca. En ese contexto, las calificaciones premian a quienes marcaron diferencia, sostuvieron el funcionamiento y aparecieron en momentos clave de una primera ronda que ilusiona antes de la fase de eliminación directa.
Notas de la selección mexicana en la fase de grupos
Tala Rangel | 9.0. El ‘Tala’ fue la gran figura de México en la fase de grupos. Logró una histórica triple portería en cero, superó un inicio dubitativo ante Sudáfrica y terminó creciendo con atajadas clave ante Corea del Sur, donde sostuvo el resultado en los minutos de presión asiática. Además, su aporte con los pies fue fundamental: México inició muchas salidas desde el fondo gracias a su seguridad y lectura.
Julián Quiñones | 9.5. El atacante fue el futbolista más desequilibrante del Tri y el máximo goleador mexicano de esta primera ronda con dos tantos. Abrió el camino ante Sudáfrica y volvió a aparecer ante Chequia, confirmando que su potencia, agresividad y capacidad para generar ocasiones son hoy una de las armas más importantes de México.

Israel Reyes | 8.5. Cumplió como lateral y como central, una doble función que habla de su fiabilidad. Defensivamente respondió con solvencia, aunque cuando jugó por fuera le faltó algo de proyección ofensiva por su perfil natural. Aun así, fue una pieza muy útil para equilibrar al equipo y dar alternativas a Javier Aguirre.
Roberto ‘Piojo’ Alvarado | 8.5. Su fase de grupos fue sólida y muy necesaria. Aportó dos asistencias y un sacrificio defensivo constante, algo clave en una posición que generaba dudas antes del torneo. El ‘Piojo’ no solo produjo en ataque: también ayudó a sostener el bloque cuando México necesitó cerrar espacios.
Edson Álvarez | 8. Fue suplente en el debut, pero después tomó un rol de jerarca. Como central o mediocampista, desplegó experiencia, personalidad y calidad táctica. Su presencia ordenó al equipo y le dio a México una salida más limpia, además de fortaleza en los duelos.
Luis Romo | 8. No jugó el debut, pero su impacto fue inmediato. Firmó un gol y una asistencia en dos partidos, incluido el tanto decisivo ante Corea del Sur. Romo fue una pieza de equilibrio en el centro del campo y también aportó llegada, lectura de espacios y oportunismo ofensivo.
Gilberto Mora | 8: Talento, personalidad y claridad en cada intervención. El joven mexicano mostró una madurez poco común para su edad, especialmente ante Chequia, donde participó activamente en la generación de juego y dio señales de que puede tener un rol todavía más importante en la siguiente fase.

Erik Lira | 8. Su movilidad y posicionamiento fueron claves para que México recuperara rápido tras pérdida. Lira dio equilibrio, presión y lectura defensiva, además de participar en acciones que terminaron marcando el rumbo del debut mundialista. Fue uno de esos jugadores que quizá no siempre aparecen en la foto, pero sostienen el funcionamiento.
Johan Vásquez | 8. El líder de la zaga mexicana. Impenetrable por su sector, firme en los cruces y seguro en los momentos de mayor tensión, Johan fue uno de los responsables directos de que México cerrara la fase de grupos sin recibir goles. Su autoridad defensiva fue una garantía.
Mateo Chávez | 8. Debutó ante Chequia y respondió con gol. Fue una amenaza constante por la banda izquierda, atacó con decisión y mostró que México tiene bien cubierta esa zona. No tuvo minutos en los primeros dos partidos, pero cuando apareció dejó una señal muy positiva para la competencia interna.
Jesús Gallardo | 7.5. Cumplidor, sólido y con oficio. Su proyección ofensiva fue limitada, pero defensivamente respondió con corrección en los tres partidos. Gallardo aportó experiencia, control emocional y lectura para no desordenar una línea defensiva que terminó siendo una de las fortalezas del Tri.
Jorge Sánchez | 7.5. Dejó buenas sensaciones por su aporte en ambas áreas. Su asistencia ante Chequia mostró que ofrece una variante más ofensiva que Israel Reyes, especialmente cuando México necesita amplitud y profundidad por derecha. Fue una alternativa valiosa para cambiar registros sin perder intensidad.
Raúl Jiménez | 7.5. Marcó su primer gol en Mundiales en el debut y volvió a demostrar su importancia como referencia ofensiva. Su juego de espaldas, su capacidad para fijar centrales y su lectura para generar espacios ayudaron a que Quiñones y los volantes encontraran mejores caminos hacia el área.

Brian Gutiérrez | 7.5. Aportó dinamismo en el último tercio y energía para romper líneas. Le faltó un punto de acierto en la toma de decisiones y definición, pero su movilidad fue útil para que México no dependiera de una sola vía ofensiva. Dejó una base interesante para crecer en los cruces.
Álvaro Fidalgo | 7.5. Selló la goleada ante Chequia con su primer gol con la selección mexicana. Participó en recuperación, circulación y generación de juego, mostrando personalidad para pedir la pelota en momentos donde el partido necesitaba pausa. Su gol en tiempo de compensación cerró una noche redonda para el Tri.
César Montes | 6.5. Su calificación quedó condicionada por la expulsión en el primer partido ante Sudáfrica, una acción que pudo complicar el debut mexicano. Sin embargo, se redimió con una actuación notable ante Chequia, recuperando autoridad defensiva y mostrando carácter para sobreponerse a un inicio difícil.
Los jugadores con menos minutos en la fase de grupos
Guillermo Martínez, Obed Vargas, Santiago Gimenez, Luis Chávez, Orbelín Pineda, Armando González, Guillermo Ochoa, Alexis Vega, César Huerta y Carlos Acevedo quedan en un bloque aparte porque no tuvieron la continuidad suficiente para una calificación profunda en la fase de grupos. Algunos entraron en momentos puntuales, como Ochoa ante Chequia, en una aparición cargada de simbolismo y ovacionada por el Estadio Ciudad de México, mientras que otros quedaron con participación reducida o sin minutos reales para medir su impacto competitivo.


