La nueva fiebre del Mundial 2026: los porteros virales y el impacto global bajo los tres palos
Lionel Mpasi, Vozinha, Eloy Room, Alireza Beiranvand y Benjamin Asare se han convertido en nombres seguidos dentro y fuera del fútbol por sus historias y actuaciones

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El Mundial 2026 ha puesto a varios porteros en el centro de la conversación internacional. Más allá de los goles y las figuras ofensivas, las actuaciones bajo los tres postes han tenido impacto directo en resultados de fase de grupos y también en la forma en la que el público ha seguido a selecciones con menor exposición global.
Lionel Mpasi, Vozinha, Eloy Room, Alireza Beiranvand y Benjamin Asare forman parte de esa lista de guardametas que han sido adoptados por aficionados de distintos países, incluidos espectadores que no siguen el fútbol durante todo el año. Sus historias combinan migración, carreras construidas fuera de los grandes reflectores, debut tardío, oficios previos, redes sociales y partidos en los que sus atajadas cambiaron el alcance mediático de sus selecciones.
Lionel Mpasi | República Democrática del Congo
Lionel Mpasi nació el 1 de agosto de 1994 en Meaux, una localidad al este de París, y representa a República Democrática del Congo por sus raíces familiares. Su trayectoria se formó en el fútbol francés, con pasos por divisiones juveniles del Paris Saint-Germain y una carrera profesional que tuvo su punto de consolidación en Rodez AF, antes de llegar en 2025 a Le Havre AC, club de la primera división de Francia.
El arquero de los Leopardos vive su carrera en un entorno marcado por dos identidades: Francia como país de nacimiento y formación, y República Democrática del Congo como selección nacional. En ese recorrido, el francés es parte natural de su vida deportiva, mientras que su vínculo con el país africano lo conectó con una afición que lo siguió de cerca desde su debut internacional en 2022.
En el Mundial 2026, Mpasi fue figura para RD Congo ante Colombia en la segunda fecha, pese a la derrota 1-0. El marcador pudo ampliarse, pero sus intervenciones sostuvieron al equipo dirigido por Sébastien Desabre y dieron visibilidad a un portero que llegó a la Copa del Mundo después de un proceso más largo que el de muchos futbolistas que alcanzan la élite en edades tempranas.
Antes de este torneo, su nombre ya había ganado relevancia en la Copa Africana de Naciones, especialmente por su actuación en una tanda de penales ante Egipto. En 2026, esa historia volvió a tomar alcance mundial: un arquero nacido en Francia, con raíces congoleñas, que alcanzó su primera Copa del Mundo como titular de una selección que busca competir en un grupo de alta exigencia.

Vozinha | Cabo Verde
Josimar José Évora Dias, conocido como Vozinha, nació en Cabo Verde y llegó al Mundial 2026 a los 40 años como portero de una selección debutante. Actualmente juega en el Chaves, de la segunda división de Portugal, país que también forma parte de su historia profesional después de haber pasado por ligas de Angola, Moldavia, Eslovaquia y Chipre.
Su apodo tiene origen familiar. “Vozinha” significa “abuelita” en portugués y criollo caboverdiano, una referencia directa a sus abuelos, con quienes creció durante su infancia. En Cabo Verde, el portugués es idioma oficial y el criollo caboverdiano forma parte de la vida cotidiana, dos elementos que también explican cómo su historia conectó con públicos lusófonos, africanos y latinoamericanos durante el torneo.
El impacto deportivo llegó en el empate 0-0 ante España, donde realizó siete atajadas, fue elegido MVP del partido y ayudó a Cabo Verde a conseguir su primer punto en la historia de los Mundiales. Al término del encuentro, sus lágrimas se relacionaron con el recuerdo de sus abuelos fallecidos y con la ausencia inicial de su madre, quien no había podido viajar por un tema de visa.
Su carrera también incluye una etapa previa alejada de la exposición internacional. Antes de consolidarse como futbolista profesional, aprendió el oficio de electricista y comenzó su camino profesional de manera tardía, a los 25 años.
Además de su carrera como portero, Vozinha también ha mantenido un vínculo comunitario en Cabo Verde, donde durante el verano participa como instructor de voleibol para niños, actividad que este año no pudo realizar por su presencia en el Mundial 2026. Su impacto también se trasladó a redes sociales: antes del partido ante España, su cuenta de Instagram rondaba los 50 mil seguidores; después de sus siete atajadas y el empate histórico de Cabo Verde, su perfil creció de forma masiva, primero hasta 1.7 millones y posteriormente superando la barrera de los 15 millones, impulsado por la exposición internacional y por el seguimiento de audiencias que adoptaron su historia más allá del resultado.

Eloy Room | Curazao
Eloy Room nació en Nimega, Países Bajos, y representa a Curazao por el origen de su padre. Su carrera comenzó en el fútbol neerlandés, donde disputó más de 200 partidos en la Eredivisie y pasó por clubes como Vitesse, Go Ahead Eagles y PSV Eindhoven, antes de jugar en Estados Unidos con Columbus Crew y actualmente en Miami FC, de la USL Championship.
Su vida deportiva se mueve entre Países Bajos, el Caribe y Estados Unidos. En Curazao conviven el neerlandés y el papiamento, mientras que su etapa actual en Miami lo mantiene dentro de un entorno multicultural con presencia hispana, caribeña e internacional. Esa mezcla de identidades ha facilitado que su actuación mundialista conecte con públicos que encontraron en su historia una puerta de entrada a la selección más pequeña que ha disputado una Copa del Mundo.
Room firmó una de las actuaciones individuales más registradas del Mundial 2026 ante Ecuador. En el empate 0-0 realizó 15 paradas, cifra señalada como récord para un portero en un partido mundialista en tiempo reglamentario, y permitió que Curazao sumara el primer punto de su historia en una Copa del Mundo.
El impacto se trasladó de inmediato a redes sociales. Su cuenta de Instagram pasó de cifras cercanas a los cien mil seguidores a poco más de un millón después del partido ante Ecuador. El fenómeno digital reflejó cómo una actuación bajo los tres postes puede convertir a un portero de una selección debutante en una figura global durante el torneo.

Alireza Beiranvand | Irán
Alireza Beiranvand nació el 21 de septiembre de 1992 en Sarab-e Yas, Lorestán, dentro de una familia de la etnia lak, vinculada históricamente a una vida nómada como pastores en el suroeste de Irán. Actualmente juega en Tractor, club de su país, después de pasar por Naft Teherán, Persépolis, Royal Antwerp de Bélgica y Boavista de Portugal.
El idioma central de su entorno es el persa, aunque su origen lak también forma parte de su identidad familiar. Su historia personal ha sido relatada por medios internacionales por el camino que recorrió antes de llegar a la élite: salió de casa en la adolescencia para buscar una oportunidad en Teherán, durmió en la calle y trabajó como lavacoches, empleado en restaurantes, barrendero y en una fábrica mientras intentaba abrirse paso como futbolista.
Con Irán, Beiranvand disputa su tercera Copa del Mundo en 2026, después de Rusia 2018 y Qatar 2022. En el arranque del torneo registró seis paradas en el empate 2-2 ante Nueva Zelanda, y volvió a ser uno de los nombres con mayor carga de trabajo dentro de una selección que ha enfrentado dificultades logísticas durante la competencia. Dejó su marco en cero frente a Bélgica en la segunda jornada.
Su trayectoria mundialista también incluye una jugada recordada ante Cristiano Ronaldo en Rusia 2018, cuando le detuvo un penal a Portugal. Además, posee récords Guinness relacionadas con despejes de larga distancia, una con la mano y otra con el pie, registros que han reforzado su perfil internacional más allá de los partidos del Mundial 2026.

Benjamin Asare | Ghana
Benjamin Asare, portero de Ghana, juega en Hearts of Oak, uno de los clubes más reconocidos de su país. Antes del Mundial 2026 se consolidó en la Ghana Premier League con 15 porterías en cero en 24 partidos de liga, un rendimiento que lo llevó a disputar minutos con los Black Stars durante el proceso eliminatorio.
Su historia reciente ganó atención en marzo de 2025, cuando fue captado viajando en transporte público rumbo a un partido pocos días después de debutar con la selección nacional. La imagen se hizo viral en Ghana y abrió una conversación sobre la realidad de los futbolistas locales. En Ghana, el inglés es idioma oficial, y el fútbol local mantiene una conexión fuerte con comunidades donde los jugadores siguen siendo figuras cercanas al público.
La repercusión de aquella imagen llegó hasta el empresario Alhaji Seidu Agongo, CEO de Class Media Group, quien le regaló un automóvil nuevo como reconocimiento. Asare agradeció el gesto y mencionó también el respaldo de su entrenador Aboubakar Ouattara, una figura clave en su crecimiento dentro de Hearts of Oak.
En el Mundial 2026, Asare tuvo una actuación destacada en el empate 0-0 entre Ghana e Inglaterra en el Estadio Boston, en Foxborough. Su preparación también llamó la atención fuera de la cancha. Videos previos al torneo lo mostraron trabajando en una alberca para mejorar reflejos, equilibrio y recuperación física, además de entrenar en la playa de Korle Gonno, donde también fue visto repartiendo guantes de portero y participando en jornadas de limpieza. Esa combinación de rendimiento, disciplina y gestos comunitarios ayudó a construir una conexión con el público ghanés y con aficionados internacionales.

Las historias de estos cinco porteros muestran una tendencia del Mundial 2026: el público no solo ha seguido a las selecciones favoritas o a los máximos goleadores, también ha adoptado relatos individuales que explican el recorrido de jugadores menos expuestos. En ese escenario, las atajadas se han convertido en resultados, pero también en biografías compartidas a escala global.
El impacto de Mpasi, Vozinha, Room, Beiranvand y Asare no se limita a sus números bajo los tres palos. Sus lugares de origen, clubes actuales, idiomas, trayectorias migrantes y episodios personales han ampliado el interés por sus selecciones, mostrando cómo una Copa del Mundo puede convertir a un portero en referencia deportiva y en personaje seguido por públicos que llegan al torneo atraídos por historias humanas además del marcador.


