México 86: Rebeca Martínez, la mente creativa detrás del balón Azteca y Pique
La encargada del despacho de diseño de estos dos símbolos de la Copa del Mundo que se celebró por segunda ocasión en nuestro país habló en exclusiva con Claro Sports
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El mundial de México 1986, no solo estuvo unido por un balón, también por una mujer y todo un equipo creativo…
Se trata de Rebeca Martínez, quien fue la encargada de diseñar la mascota y el balón del mundial de fútbol que se disputó por segunda ocasión en nuestro país.
“Hubo una convocatoria en el 84, abierta a todo el público. Fue una convocatoria en el periódico para que todo el mundo pudiéramos participar diseñando un logo o una mascota. En esos años yo estaba haciendo mi tesis, acababa de terminar la universidad, pero ya tenía despacho de diseño”, explica Rebeca, en entrevista exclusiva con Claro Sports.
“Yo ya tenía un grupo donde trabajábamos, ya era una sociedad instituida y ya teníamos trabajo y sale la convocatoria y pues yo de familia futbolera dije, le entramos porque le entramos, porque esto lo tiene que ganar un profesional. Tenía la idea de que tenía que ser algo muy representativo de México con algún cierto aspecto chistoso o picante, algo que pudiera vender. La finalidad de una mascota es que la adoptes”, agrega.
Antes del famoso Pique, el equipo creativo que estuvo conformado por un total de seis personas pensó en una tortuga y hasta en un guajolote, pero finalmente se aterrizó en concretar la idea de un símbolo que tuviera identidad nacional.
“Este es. Ahora como va a ser verde, ponle la camiseta roja, ponle el número doce, quítale la tenía las cejas así picudas, parecían ponle más amable. Y entonces y pasó por ahí mi socia y dijo, “Ay, qué bonito que se llame Pique, porque suena como aquí que dije, ¿no? perfecto, es una jugada en fútbol. Así nació Pique”, comenta.
El balón de aquella justa mundialista fue una verdadera pieza legendaria, porque también tuvo un toque cien por ciento mexicano y sobre todo, cargado de historia.
“Llevábamos dos mundiales jugando con un balón que se llamaba Tango, que salió para el Mundial de Argentina y después se jugó en el mundial de España 82 y era el momento en el que si vamos a jugar en el estadio Azteca, pues era lógico y queríamos que fuera Azteca. Empecé a investigar grecas con mis libros de la escuela. Vi un sello que me gustó. Me lancé antropología para que me avalaran que esa fuera una greca azteca. Entonces dije esta y la adapté. Pedí un balón tango para que fuera fácil en Alemania hacer el cambio y solo la parte que estaba impresa del del gajo del balón, modificar esa zona”.
Pero la propia historia de rebeca no es ajena a su tiempo, pues en aquellos años, las mujeres tenían todavía menos participación en competencias o temas que se consideraban exclusivos para los hombres… pero justamente el tiempo como el balón, han rodado de maneras inimaginables… es por ello, que para esta gran fiesta del fútbol internacional que nuestro país vive por tercera vez, el mensaje para las niñas es muy claro.
“Yo creo que es una cuestión de derecho porque las mujeres las mujeres hemos peleado mucho por porque se nos trata igual, porque había épocas en las que las mujeres no estudiaban una carrera. ¿Por qué no se usaba? Después, poco a poco hemos ido convenciendo a los hombres, y a nuestros padres y madres, que sí tenemos los mismos derechos. No somos iguales, somos compatibles, pero tenemos que tener los mismos derechos y eso sí nos ha costado muchísimo, muchísimo tiempo, pero ya lo estamos logrando.
A las niñas y a las mujeres, a las jovencitas, les digo, no se dejen, sigan sus sueños, no paren y que todo lo que quieran lo van a poder hacer. Si verdaderamente trabajan, quieren y encuentran el camino por donde, por donde transitar y sacar todo lo que traigan dentro, cuando es bueno se va a lograr. Y los hombres, los hombres que nos rodean ya lo saben. Ya lo saben, ya nos están dejando hacerlo. Ese es mi mensaje”, finaliza una emocionada Rebeca, al rememorar cuarenta años de lo que asegura jamás olvidará.


