PSG, el mejor equipo europeo de la década
Tres finales de Champions League, dos títulos europeos, un sextuplete histórico y una hegemonía local que no tiene comparación en el continente

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El Paris Saint-Germain volvió a conquistar Europa. La victoria sobre el Arsenal en la final de la UEFA Champions League permitió al conjunto francés defender exitosamente la corona obtenida un año antes frente al Inter de Milán y alcanzar un logro reservado para dos clubes en la historia moderna del torneo.
El equipo dirigido por Luis Enrique se convirtió en el segundo capaz de ganar dos Champions League consecutivas bajo el formato actual del torneo, una hazaña que únicamente había conseguido el Real Madrid entre 2016 y 2018. El bicampeonato coloca al PSG en el centro de cualquier conversación sobre el equipo más dominante del fútbol europeo durante esta década.
La final frente a los Gunners consolidó una regularidad que ningún otro club ha conseguido igualar desde 2020. El conjunto parisino ha logrado mantenerse de forma constante en la pelea por la máxima competición europea. La derrota frente al Bayern Munich en la final de Lisboa marcó el primer gran paso de esa evolución. Posteriormente llegaron la histórica goleada 5-0 sobre el Inter de Milán en la final de 2025 y el triunfo en penales en Budapest sobre la escuadra londinense. Tres finales en apenas seis años representan una cifra que ningún otro club europeo puede presumir durante este periodo.
Tres finales, dos títulos y una presencia constante en la élite europea
La primera llegó en Lisboa en la temporada 2019/2020. Aquel equipo liderado por Kylian Mbappé alcanzó la primera final de Champions League de la historia del club. Aunque la derrota frente al Bayern Munich impidió la consagración, la actuación confirmó que el proyecto parisino había dado un paso hacia adelante, aunque aún necesitado de una reconstrucción.
Cinco años más tarde llegó la revancha definitiva, con Luis Enrique en el banquillo y sin el delantero galo como estandarte. En la final de la temporada 2024/2025, el PSG protagonizó una de las exhibiciones más dominantes en una final continental al derrotar 5-0 al Inter de Milán. La estructura colectiva diseñada por el técnico asturiano alcanzó su máxima expresión frente al conjunto italiano y entregó la primera orejona de la historia de la institución.
La tercera parada llegó doce meses después en Budapest. El Arsenal tomó ventaja desde los primeros minutos gracias a Kai Havertz y obligó al PSG a remar contracorriente durante buena parte de la noche. La reacción llegó mediante Ousmane Dembélé, cuyo gol permitió igualar el encuentro antes de una prórroga que terminó trasladando la definición a los penales.
Ahí apareció nuevamente la fortaleza mental de un equipo acostumbrado a las grandes citas. El conjunto francés se impuso 4-3 desde los once pasos y defendió exitosamente el título continental. Con esa victoria, el PSG alcanzó dos Champions League en la década e igualó al Real Madrid como los únicos clubes capaces de lograr la hazaña.
El proyecto que superó a Mbappé
Durante años se asumió que el éxito europeo del Paris Saint-Germain dependería directamente de Kylian Mbappé. El delantero francés fue el rostro del proyecto durante gran parte de la década, la principal figura mediática del club y el futbolista alrededor del cual giraban las aspiraciones deportivas de la institución.
Por esa razón, cuando se confirmó su salida rumbo al Real Madrid, el PSG parecía condenado a comenzar una nueva etapa desde cero sin su figura más determinante. Lo que ocurrió fue exactamente lo contrario. La marcha del delantero terminó convirtiéndose en el punto de partida de la mejor versión futbolística que ha presentado el club desde su llegada a la élite europea.
Luis Enrique aprovechó el escenario para consolidar una transformación futbolística. El técnico español apostó por reducir la dependencia de las individualidades y construir un modelo mucho más colectivo, donde la producción ofensiva estuviera repartida entre distintas piezas y donde la presión, la posesión y la movilidad fueran más importantes que cualquier figura aislada.
En la Champions League 2025/2026 el conjunto parisino igualó el récord histórico de 45 goles en una sola edición del torneo. El registro no estuvo sostenido por un único goleador. Khvicha Kvaratskhelia terminó la campaña con diez anotaciones y seis asistencias. Ousmane Dembélé aportó siete goles, incluido el tanto que permitió empatar la final frente al Arsenal. Vitinha añadió seis anotaciones desde el mediocampo y Désiré Doué completó cinco.
La ventaja que no se puede ignorar
Más allá de la Champions League el PSG extendió su hegemonía en el balompié francés. Desde el inicio de la década, el club ha conquistado seis de los siete campeonatos de Ligue 1, una racha que solo iguala el Bayern Munich dentro de las cinco grandes ligas Durante este mismo periodo el PSG acumuló cuatro títulos de Copa de Francia y cinco Supercopas nacionales.
Precisamente ese dominio local abrió un debate cada vez más frecuente dentro del fútbol europeo. Existe una realidad competitiva que también forma parte de la conversación. El PSG ha competido durante años en un contexto doméstico considerablemente menos exigente que el de varios de sus principales rivales europeos.
Durante los momentos más importantes de la campaña continental, Luis Enrique utilizó alineaciones alternativas en compromisos de Ligue 1 para preservar el estado físico de los futbolistas más importantes de la plantilla. Antes de enfrentar a Liverpool y el Bayern Múnich el técnico español pudo administrar cargas de trabajo. En total Ousmane Dembele disputó 11 partidos como titular en liga y Kvicha Kvaratskhelia solo 18 de 34.
Mientras tanto, el Arsenal debía sostener una carrera por el campeonato inglés hasta las últimas jornadas, obligando a sus principales figuras a disputar encuentros de máxima exigencia dos veces por semana.
Los Gunners llegaron a la final de Budapest después de atravesar una temporada marcada por la presión constante de la Premier League. El PSG, en cambio, a pesar de un inicio irregular, tenía resuelto su panorama doméstico .
Luis Enrique y la construcción de una dinastía
El entrenador español llegó a París con la misión de ganar la primera Champions League en la historia del club y terminó construyendo una dinastía. Transformó una plantilla repleta de estrellas en un equipo reconocible, competitivo y capaz de sostener el éxito. La Champions League 2026 representó su tercera orejona como entrenador y lo colocó definitivamente entre los técnicos más exitosos de la historia.
Su PSG igualó el récord histórico de goles en una edición del torneo, conquistó dos títulos consecutivos y construyó una base de jóvenes talentos que amenaza con prolongar el ciclo durante varios años más.


