Argentina, contra la maldición del primero del ranking FIFA en el Mundial 2026
La Albiceleste debuta ante Argelia en el Mundial 2026, busca romper la maldición del líder de la clasificación FIFA que nunca ha ganado el máximo torneo del fútbol internacional

- ¡La defensa del título! Argentina parte como favorita en un Grupo J accesible
- Argelia enfrenta a Argentina sin plan especial para frenar a Messi
- Scaloni confirma a Dibu Martínez y guarda el once inicial de Argentina para el debut ante Argelia
La selección argentina inicia este martes 16 de junio de 2026 la defensa de la corona mundial conseguida en Qatar 2022, cuando enfrente a Argelia por la primera fecha del Grupo J. El partido se jugará en el Kansas City Stadium a las 19:00 horas de México. Pero el debut de la Albiceleste no llega rodeado únicamente por la ilusión del bicampeonato: también aparece una sombra estadística que acompaña al equipo de Lionel Scaloni, la llamada maldición del número uno del ranking FIFA.
Argentina llega al Mundial 2026 como campeona vigente y líder del ranking FIFA, una doble condición que la ubica entre las grandes favoritas, pero que también la expone a un antecedente incómodo. Desde que existe el ranking mundial, ninguna selección que llegó a una Copa del Mundo como número uno terminó levantando el trofeo. La lista incluye a Alemania en 1994; Brasil en 1998, 2006, 2010 y 2022; Francia en 2002; España en 2014; y Alemania en 2018. Todos partieron desde la cima, pero ninguno pudo transformar esa etiqueta en título.
La cima del ranking, una presión que no garantiza gloria
La estadística no juega, pero pesa. Alemania llegó como número uno al Mundial de Estados Unidos 1994 y quedó eliminada en cuartos de final. Cuatro años después, Brasil aterrizó en Francia 1998 con el prestigio de la mejor selección del planeta, alcanzó la final, pero cayó ante el anfitrión. En 2002, Francia defendía el título obtenido en casa y encabezaba el ranking, pero sufrió una eliminación prematura en la fase de grupos, sin poder sostener el favoritismo.
El patrón continuó con Brasil, que volvió a presentarse como líder del ranking en 2006 y 2010, pero se despidió en cuartos de final en ambas ediciones. España, campeona del mundo en 2010 y dominante en Europa, llegó como número uno a Brasil 2014 y se marchó en primera ronda tras las derrotas ante Países Bajos y Chile. Alemania repitió el golpe en 2018: campeona defensora, líder del ranking y eliminada en fase de grupos después de perder ante México y Corea del Sur.
El último antecedente golpea todavía más cerca: Brasil llegó a Qatar 2022 como la selección número uno del ranking FIFA, con un plantel cargado de figuras y la presión de cortar una sequía que ya parecía demasiado larga. Sin embargo, cayó ante Croacia en cuartos de final y extendió una racha que Argentina ahora pretende romper. La Albiceleste no solo busca ser bicampeona del mundo, algo que nadie logra desde Brasil en 1962, sino también convertirse en el primer líder del ranking FIFA que gana un Mundial.
Para Argentina, el desafío tiene varias capas. Por un lado, está la exigencia futbolística de sostener el nivel de una generación que conquistó la Copa América, la Finalissima y el Mundial. Por otro, aparece el componente emocional de un equipo que vive probablemente el último Mundial de Lionel Messi, capitán, símbolo y eje competitivo de la era Scaloni. Y, como telón de fondo, está esa estadística que convierte cada partido en un examen contra el rival y contra la historia.
Argelia, el primer obstáculo de un camino cargado de historia
El debut ante Argelia será la primera prueba real para medir cómo convive Argentina con esa presión. La Albiceleste parte como favorita, pero los estrenos mundialistas suelen esconder trampas. Lo sabe el propio equipo de Scaloni, que en Qatar 2022 comenzó con una derrota inesperada ante Arabia Saudita antes de reconstruirse hasta levantar la Copa. Por eso, frente a Argelia, el objetivo no será solo ganar, sino hacerlo con autoridad, sin alimentar dudas y con la serenidad de quien entiende que el torneo no se define en el primer partido.
Argelia, por su parte, llega al cruce sin la obligación de cargar con el favoritismo, una condición que puede convertirla en un rival incómodo. Riyad Mahrez aparece como una de sus principales figuras, acompañado por futbolistas con capacidad técnica y velocidad para atacar espacios. Para Argentina, el partido exigirá concentración, manejo de los tiempos y eficacia en las áreas. En un Mundial ampliado y con más margen de sorpresa, cualquier desconexión puede alterar el guion previsto.
El contexto también obliga a mirar más allá del debut. Argentina comparte el Grupo J con Argelia, Austria y Jordania, una zona que en los papeles parece favorable, pero que no admite exceso de confianza. Ganar el primer partido le permitiría al equipo de Scaloni administrar mejor el desgaste, tomar control del grupo y bajar la ansiedad que siempre acompaña a los campeones defensores. Un tropiezo, en cambio, activaría recuerdos recientes y multiplicaría el peso de esa maldición estadística.
La misión argentina, entonces, empieza en Kansas City con una mezcla de ilusión y advertencia. El equipo campeón del mundo y número uno del ranking FIFA tiene talento, experiencia y jerarquía para desafiar cualquier antecedente, pero deberá demostrarlo en la cancha desde el primer minuto. Contra Argelia no solo debuta la Albiceleste en el Mundial 2026: también comienza una batalla simbólica contra una racha que ha derribado a todos los líderes del ranking desde 1994. Para Messi, Scaloni y compañía, la consigna es clara: convertir la presión en combustible y la historia en un obstáculo superado.


