De ‘vendedor’ de agua a Embajador del Mundial 2026 en CDMX; el pato Merlín ya es parte de la FIFA
Merlín pasó de acompañar la venta de aguas en CDMX a ser embajador FIFA del Mundial 2026, tras viralizarse con la camiseta de México

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El Mundial 2026 volvió a demostrar que las grandes historias no siempre nacen dentro de una cancha. En medio del ambiente tricolor que se vive en la Ciudad de México, un pato blanco, vestido con la camiseta de la aelección mexicana y pequeños zapatos, pasó de ser una curiosidad callejera a convertirse en uno de los personajes más entrañables del torneo. Su nombre es Merlín, aunque en redes sociales muchos ya lo conocen como el ‘Pato Mundialista’. La imagen del ave recorriendo Paseo de la Reforma junto a sus dueños, mientras portaba los colores de México, se multiplicó en videos, fotografías y comentarios que lo colocaron rápidamente como uno de los símbolos espontáneos de la fiesta mundialista.
Lo que comenzó como una escena cotidiana, ligada a una familia que vende bebidas en la capital, terminó con un reconocimiento oficial: la FIFA nombró al pato Merlín como embajador de la Host City Ciudad de México para el Mundial 2026, una distinción que confirmó el impacto del personaje más allá de los memes y las publicaciones virales.
Merlín no fue creado por una campaña publicitaria ni por una estrategia de mercadotecnia, sino por el cariño de los aficionados que lo adoptaron como parte del color local. En una Copa del Mundo compartida por México, Estados Unidos y Canadá, el pato se convirtió en una postal inesperada del orgullo chilango y de la pasión mexicana por el fútbol.
¿Qué nombramiento dio la FIFA al pato Merlín en la CDMX para el Mundial 2026?
La FIFA hizo oficial el nombramiento de Merlín como embajador de la Host City Ciudad de México, una designación especial dentro del ambiente que rodea al Mundial 2026 en la capital del país. El organismo destacó al pato como parte de una historia muy mexicana, marcada por el esfuerzo, la unión y el cariño popular.
En su mensaje, la FIFA resaltó que Merlín “ya es parte de algo mucho más grande”, al reconocerlo como una figura que conecta con la identidad de la ciudad y con la emoción de los aficionados. La frase que acompañó el anuncio, “Porque el alma chilanga también tiene plumas”, terminó de reforzar el tono emotivo del nombramiento.
Con esta distinción, el pato pasó de ser una mascota no oficial adoptada por la afición a tener un lugar dentro de la narrativa institucional del Mundial en la CDMX. Su caso muestra cómo un fenómeno nacido en la calle puede integrarse al relato global de una Copa del Mundo cuando conecta con la gente de forma auténtica.
El nombramiento también llega en un momento de alta exposición para México como sede mundialista. La Ciudad de México, con sus calles, monumentos y celebraciones, encontró en Merlín una figura sencilla, simpática y profundamente local, capaz de representar el ambiente festivo que se vive alrededor del torneo.
¿Quién es el Pato Merlín, cuál es su historia y por qué se hizo tan viral?
Merlín es un pato de aproximadamente dos años que llegó a la vida de Karla Gómez y su hijo Cristian como un regalo. Desde entonces, se volvió parte de la familia y suele acompañarlos en sus recorridos por la Ciudad de México, especialmente mientras venden aguas y refrescos en zonas concurridas de la capital.
Su historia comenzó a tomar fuerza cuando fue visto caminando por Paseo de la Reforma con la playera de la Selección Mexicana y pequeños zapatos. La escena, tan peculiar como tierna, apareció en plena efervescencia mundialista, después del partido inaugural de México, y fue compartida por cientos de usuarios hasta convertirse en tendencia.
La viralidad de Merlín no solo se explica por su apariencia. El pato representa una mezcla de humor, ternura, barrio y pasión futbolera, elementos que conectaron de inmediato con los aficionados mexicanos. En redes sociales, muchos lo llamaron “tesoro nacional”, “mascota del Mundial” y símbolo espontáneo de la afición tricolor.
La atención internacional también ayudó a que su historia creciera. Medios de distintos países retomaron la imagen de Merlín como una de las postales más curiosas del Mundial 2026, destacando que el ave pasó de acompañar a su familia en la venta de bebidas a protagonizar fotos, videos y reuniones vinculadas con la FIFA.
Incluso la presidenta Claudia Sheinbaum se refirió al caso y adelantó su intención de invitar a Karla y a Merlín a una conferencia matutina. El episodio confirmó que el fenómeno ya había rebasado el terreno de las redes sociales, instalándose como una historia de identidad, cultura popular y orgullo capitalino.


