Javier Aguirre: “No puedo controlar los sueños de los jugadores, en casa podemos contra cualquiera”
El ‘Vasco’ advierte que el Tri puede ganar ante cualquiera, pero pide demostrarlo ante Corea del Sur en el Mundial 2026

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La selección mexicana llega a su segundo partido del Grupo A del Mundial 2026 con la obligación de confirmar el buen arranque, pero Javier Aguirre no quiere que el entorno, la localía ni la euforia le roben foco al equipo. El Tri enfrentará a Corea del Sur este jueves 18 de junio en el Estadio Guadalajara, en duelo de la jornada 2 del Grupo A, después de vencer 2-0 a Sudáfrica en el debut y con los coreanos también fortalecidos tras remontar 2-1 ante República Checa.
La frase de Aguirre que marca el pulso del Tri
“No puedo controlar las emociones ni los sueños de los jugadores. No soy quién para limitarlos. Ellos pueden sentirlo y decirlo, son honestos, sinceros y responsables de sus palabras. Estando en casa sentimos que podemos ante cualquier rival, pero luego hay que demostrarlo en el campo, no solo de palabra. En el fútbol y en los Mundiales no hay nada escrito”, aseguró Javier Aguirre en conferencia de prensa previa al duelo ante Corea del Sur.
El mensaje del Vasco llegó en un momento clave: México juega en casa, viene de ganar y la ilusión popular crece partido a partido, pero el entrenador insistió en que la ambición debe sostenerse con conducta competitiva, orden y capacidad para resolver escenarios adversos.
Opciones en la delantera mexicana
Tras la introducción al partido, Aguirre habló de uno de los temas que más genera debate: la competencia entre Santiago Gimenez, Raúl Jiménez, Guillermo Martínez y Armando ‘Hormiga’ González. El técnico dejó claro que no se siente condicionado por un solo goleador. “Con los cuatro puedes estar tranquilo. Son bien distintos unos de otros, los cuatro han hecho gol conmigo en selección y nos dan opciones. Qué bueno que tenga cuatro variantes y no solo una, que dependamos de si está bien o mal un goleador. Los cuatro se ayudan mucho y estoy tranquilo con cualquiera que pueda jugar”, explicó.
Sobre Santi Gimenez, Aguirre reconoció que llegó con menos ritmo por su operación, pero defendió su convocatoria: “Lo llamé porque es distinto, porque creo en él y tengo mucha fe. Le faltaba un punto, pero ya lo tiene. Está preparado para ir a los espacios, jugar de cara, de espaldas y tiene muchas virtudes”. De la Hormiga destacó su juventud y hambre: “Nos agarró a todos en curva, se subió al camión porque sus goles lo llevaron donde está. Es muy joven y tiene muchas ganas de aprender”.
Un Mundial parejo y lleno de advertencias
Aguirre también analizó el arranque del torneo y subrayó que la ampliación a 48 selecciones no ha significado partidos sencillos, sino una competencia más equilibrada. “Me ha sorprendido la igualdad. No gana España, no gana Uruguay, no gana Brasil y es muy complicado ganar. Haití le hace partido a Escocia, Cabo Verde hace un partidazo ante Brasil. Salvo Alemania, todos los partidos han sido muy complicados. No es fácil ganar; todos los equipos van progresando”, señaló.
Para el técnico nacional, ese contexto obliga a México a evitar excesos de confianza. “Cuando eres favorito, una mano, una expulsión rápida, un penalti o cualquier detalle te puede cambiar todo. Y al revés: le haces un gran partido a un rival superior y puedes ganarle. Ha sucedido en los Mundiales”, añadió.
Pausas de hidratación, tecnología y el nuevo fútbol
El Vasco también se refirió al uso de las pausas de hidratación y la tecnología durante los partidos. “Aprovechamos el reglamento. No te dejan entrar al campo, pero sí permiten que los jugadores, mientras toman agua, reciban indicaciones. Ves algo para corregir, das un mensaje, aplaudes un momento o llamas la atención sobre algo específico”, explicó.
Aguirre aceptó que el fútbol actual es muy distinto al que vivió como jugador: “Ya hay tanta evolución tecnológica que desde arriba te van informando y llegan imágenes que usamos en el medio tiempo. Es otro fútbol al que yo jugué, y no está mal. El VAR, la comunicación entre árbitros y asistentes, el aerosol para la barrera… todo eso suma para que veamos un mejor fútbol”.
Diez debutantes, emociones y presión por jugar en casa
Uno de los puntos más humanos de la conferencia fue la gestión emocional tras el debut mundialista de varios jugadores. “Debutaron 10 jugadores en un Mundial. Los llamé, los felicité y les concedí el beneficio de la duda si alguno tuvo ese nerviosismo propio de debutar. Ya debutar en Primera División te junta muchas emociones; imagínate un Mundial y en casa”, contó Aguirre.
El seleccionador reconoció que el apoyo de la afición mexicana ha sido impactante: “Nos sigue emocionando. La recepción fue indescriptible: madres, abuelas, niños, bebés, el mariachi. Solo el que está ahí dentro lo puede sentir. Estamos muy agradecidos porque nos hacen sentir un apoyo y un calor fuera de lo común”.
Sin embargo, Aguirre también fue autocrítico: “Ya empezó el Mundial. Concedo el beneficio de la duda, pero no puedo permitir que por el escenario un jugador no dé un pase de tres o cuatro metros o no haga un movimiento para el que entrenó. Hubo momentos que no me gustaron, sobre todo sin pelota y en bloque medio”.
Heung-min Son y Kang-In Lee
Aguirre fue directo al señalar dónde puede hacer daño Corea del Sur: la velocidad, las transiciones ofensivas y los movimientos de sus hombres de ataque. “La velocidad de Son, del siete, del 18 y del 19 es muy vertical. Si les das espacio, giran y patean. Son atacantes muy veloces y hay que cuidar mucho las transiciones del rival”, advirtió.
El entrenador recordó el amistoso ante Corea y explicó la lección aprendida: “Empezamos ganando, nos dieron la vuelta y empató Santi al final. Básicamente nos sorprendieron las transiciones: despeje largo, segunda jugada, caída y velocidad. Eso no va a volver a pasar; la velocidad de los coreanos hacia adelante la hemos entrenado. El segundo gol era evitable y no supimos manejar esa transición”.
Sobre Kang-in Lee, a quien dirigió en el pasado, fue elogioso y detallado: “A Kang-in lo quiero como a un hijo. Es difícil de defender porque aquí juega por fuera, viene hacia dentro y encuentra todo el campo abierto para lanzar balones. Tiene mano a mano y media distancia. Es de mitad de campo hacia adelante donde es más peligroso. Intentaremos no solo anularlo a él, sino quitarle la pelota a todo Corea y ofender nosotros”.
Bajas, autocrítica y el caso César Montes
La expulsión de César Montes ante Sudáfrica obliga a México a reajustar la defensa para la jornada 2. Aguirre no escondió que lo extrañará, pero tampoco quiso dramatizar. “César nos hace falta: es alto, tiene buen juego aéreo y es capitán. Pero si no está, no está. No voy a rasgarme las vestiduras ni inventar cosas que no he hecho nunca. Estoy cómodo con los 26; no hay titulares ni suplentes”.
También defendió la lectura del partido inaugural cuando México enfrentó a un rival con inferioridad numérica. “Es una mentira enorme que, contra un equipo con 10, los 11 tengan que ganar sí o sí con espacios. En la primera parte, once contra once, era para un par de goles más. Después nos costó encontrar espacios porque un equipo con 10 se repliega más, está más alerta y hace doble esfuerzo”, señaló.
La obligación de ganar y mantener los pies firmes
Aguirre insistió en que el trabajo psicológico no tuvo nada fuera de lo ordinario, porque el cuerpo técnico entendió que los nervios eran parte natural del debut. “Tenemos la obligación de intentar ganar el partido con lo mejor que tengamos, dar todo aquello para lo que fuimos convocados. Esperemos tener continuidad en el rendimiento, porque el otro día fuimos un poco a impulsos, y ser capaces de ganar haciendo buen fútbol”, afirmó.
Sobre la posibilidad de hacer historia, el Vasco fue prudente. “No hemos hablado de eso porque soy malo para imaginar cosas. Prefiero ir con pies firmes y jugar el partido. Estaremos 90 minutos intentando imponer nuestra forma de juego, nuestro estilo y meter más goles que el rival. Suena simple, pero es así”, dijo.
Guadalajara también es casa para la selección mexicana
Aunque el Tri sale del Estadio Azteca para jugar en Guadalajara, Aguirre dejó claro que no lo considera una desventaja. “Me gusta jugar en territorio nacional, sea la ciudad que sea. Guadalajara es nuestra casa como lo es el Azteca, la Corregidora, el Nuevo León, el Gigante de Acero o cualquier estadio donde pueda estar la selección. Es nuestra casa, es México y es nuestro país”, remarcó.
El técnico cerró con una confesión sobre la tensión previa a los partidos: “La noche previa le das vueltas a si acertaste o no con la alineación, qué cambios harás si Corea sorprende con algo. No es una noche especial porque no voy a jugar yo, pero sí tengo ese gusanito. Siempre digo: no dudes, y si dudas, que nadie lo note”.


