Ji-Sung Park recuerda la deuda de Corea del Sur ante México en Mundiales: “Nunca les hemos ganado”
El exjugador del Manchester United anticipa un complicado duelo ante México en el Mundial 2026, destaca la presión de la localía y espera que ambas selecciones avancen
- Portero de Corea del Sur se rinde ante Verde Valle: “Me ha resultado fácil adaptarme”
- Corea del Sur prioriza la adaptación al clima y la altura de México para llegar listos al Mundial
- ¿Le abre la puerta de los Wolves? Jugador de Corea feliz de poder reencontrarse con Raúl Jiménez
El duelo entre México y Corea del Sur en el Mundial 2026 empieza a tomar temperatura mucho antes del silbatazo inicial. La presencia del Tri como anfitrión, el peso del historial y la exigencia de una fase de grupos que no permite margen amplio de error convierten este enfrentamiento en uno de los puntos más atractivos para ambas selecciones. En ese contexto, Ji-Sung Park, una de las voces más autorizadas del futbol surcoreano, analizó el reto que tendrá su país frente al equipo mexicano.
México, la localía y una atmósfera de máxima presión
Para Park, el primer factor que Corea del Sur deberá asimilar será el ambiente. México no solo llegará con el respaldo de su afición, sino también con la carga emocional de disputar una Copa del Mundo en casa, una condición que suele transformar cada partido en una prueba de carácter para el visitante.
El exfutbolista fue claro al explicar la dificultad del escenario: “Sí, ese será un partido muy, ya sabes, difícil. México es local. Así que sabemos lo difícil que es un partido contra el país anfitrión”. Su lectura apunta directamente al peso del entorno, a la energía de las gradas y a la presión que puede sentirse desde antes de que ruede el balón.
Park también relacionó ese contexto con su propia experiencia mundialista, al recordar lo que significa competir con una afición completamente volcada hacia su selección. “Además, yo también jugué en 2002 como país anfitrión, así que los seguidores y los aficionados probablemente estarán eufóricos en el estadio”, señaló, al subrayar el impacto que puede tener una tribuna encendida en el desarrollo del encuentro.
Desde esa mirada, Corea del Sur tendrá que jugar no solo contra México, sino también contra el escenario. El ritmo emocional del partido, la presión ambiental y la capacidad para no desconectarse en momentos clave serán elementos determinantes. Park lo resumió de forma directa: “Por lo tanto, será una atmósfera muy difícil para nuestros jugadores”.
Un historial pendiente y una esperanza compartida
A pesar de reconocer la complejidad del cruce, Ji-Sung Park no planteó el partido desde el temor, sino desde la expectativa competitiva. El referente surcoreano considera que el duelo puede ofrecer un buen espectáculo, especialmente porque ambos equipos llegan con argumentos para pelear por un lugar en la siguiente ronda.
“Pero creo que serán buenos partidos”, afirmó Park, dejando claro que, más allá de la dificultad, Corea del Sur buscará competir con personalidad. La selección asiática sabe que enfrentar a México en territorio mexicano implica un desafío especial, pero también una oportunidad para cambiar una historia que hasta ahora le ha sido esquiva en Copas del Mundo.
El propio Park recordó ese antecedente como una motivación adicional para su selección. “Creo que es la tercera vez que nos enfrentamos a México; nunca les hemos ganado”, dijo. Ese dato añade una capa extra de tensión al encuentro, porque Corea del Sur no solo intentará sumar puntos en la fase de grupos, sino también romper una tendencia que favorece al Tri.
Aun así, el mensaje del exjugador fue prudente y competitivo. “Así que, aunque esta situación es más difícil, simplemente haremos nuestro mejor esfuerzo y veremos cómo va”, expresó. En su análisis, no hay promesas exageradas ni declaraciones provocadoras, sino una lectura realista de lo que representa medirse a México como anfitrión.
Park cerró con un deseo que también marca el tono deportivo del cruce: “Pero espero que tanto México como Corea del Sur puedan superar esta fase de grupos y pasar a la siguiente ronda”. Su postura refleja respeto por el rival, ambición por parte de Corea del Sur y la expectativa de que ambos equipos sean protagonistas dentro del Grupo A.


