Johan Vásquez: la resiliencia para consolidarse en la selección mexicana
El sentimiento de menosprecio se combinaba con la necesidad de reconocimiento por su sacrificio
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Johan Vásquez, defensor del Tri y pieza clave rumbo al Mundial 2026, vivió momentos de frustración en su proceso con la selección mexicana. A pesar de su talento, hubo periodos en los que se sentía relegado y no podía demostrar su verdadero nivel en la cancha.
“Yo iba a selección, no me tocaba jugar, a veces me mandaban a la grada”, reconoció Vásquez en el documental de “La Selección en tus Manos”, describiendo la incertidumbre que sentía cada convocatoria. Más allá del desgaste físico, el jugador enfrentaba un desgaste emocional al viajar para quedarse en la tribuna y no recibir oportunidades de juego.
Los entrenamientos tampoco fueron siempre un espacio para mostrar su jerarquía. Según explicó, “en los entrenamientos en vez de entrenar 11 contra 11, me ponían a tirar a gol o hacer pasadas”, una situación que reflejaba la falta de confianza en su potencial pese a su constancia y profesionalismo.
El sentimiento de menosprecio se combinaba con la necesidad de reconocimiento por su sacrificio. “Me gustaría que ya no me vean como el chico de Pumas o de Rayados… estoy sacrificando muchas cosas”, confesó Vásquez, quien desde joven entendió que debía luchar para ser valorado tanto a nivel de club como en la selección.
Además, el desgaste emocional era constante: “Creo que sí llegó un momento donde dije, ‘o me reparo yo emocionalmente o esto va a explotar’”, comentó, recordando las emociones cruzadas tras dos descensos consecutivos y la incertidumbre sobre su futuro profesional.
La sensación de invisibilidad persistía pese a sus esfuerzos en Europa y México. “Me decía a mí mismo que intentaría ir a Europa para ganarme esa jerarquía. Hoy en día creo que no cambia en esa situación. Ya no sé qué hacer, la verdad”, explicó, reflejando el conflicto interno entre seguir luchando y buscar estabilidad personal.
El cambio llegó con la llegada de Jaime Lozano al equipo nacional. Vásquez destacó que “como en el fútbol y en la vida, las cosas cambian. Hubo ese cambio, me llegó bastante bien porque era un entrenador que me conoce bastante bien… y me dio la confianza”, un punto de inflexión que le permitió reencontrarse con su nivel y confianza.
Hoy, Johan Vásquez es un jugador consolidado en la Serie A italiana y en la selección mexicana, mostrando que la resiliencia y la paciencia fueron clave para superar la sensación de menosprecio y frustración. Su historia es un ejemplo de cómo mantener la fe en uno mismo puede abrir puertas incluso en los momentos más difíciles.
Con la Copa del Mundo 2026 a la vista, Vásquez busca proyectar su liderazgo y experiencia, demostrando que el esfuerzo constante y la confianza de un entrenador adecuado pueden transformar la percepción de un jugador y darle la oportunidad que merece.


