Liga MX se alista para cotizar en Bolsa y atraer inversionistas
La liga mexicana busca atraer capital institucional para recomprar derechos de TV, centralizar activos y fortalecer su modelo financiero

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La Liga MX y la Federación Mexicana de Fútbol preparan un movimiento financiero que podría marcar un cambio en el modelo de negocio del fútbol mexicano. El objetivo es atraer capital institucional para avanzar en la recompra de derechos de televisión y centralizar las propiedades comerciales de la liga.
Durante la conferencia “El impacto económico que tendrá el Mundial para México”, organizada por la Bolsa Institucional de Valores, Mikel Arriola explicó que la Liga MX trabaja en una posible salida a los mercados financieros como parte de una estrategia para obtener recursos y consolidar sus activos.
De acuerdo con Arriola, la liga ya tuvo una primera incursión en el mercado durante el ciclo 2023-2024, con resultados que dejaron expectativas favorables. Sin embargo, señaló que para completar la consolidación de los derechos de televisión sería necesario contar con recursos provenientes de inversionistas externos.
“Es altamente probable que se requieran recursos de inversionistas externos para completar la consolidación de estos derechos”, señaló Arriola, quien también explicó que actualmente se realiza un análisis técnico y financiero antes de formalizar una apertura a capital privado o institucional.
Uno de los puntos que destacó es que la Liga MX ya fue valorada en 13 mil millones de dólares y recibió ofertas preliminares por el 10 por ciento de ese valor. Para dar mayor certeza a los posibles inversionistas, Arriola subrayó que se ha trabajado en una reforma de gobierno corporativo con el objetivo de que el proceso sea abierto y transparente.
La intención de la liga es contar con mayor liquidez para seguir invirtiendo en infraestructura, talento y competitividad internacional. En caso de concretarse su llegada al mercado de capitales, la Liga MX se convertiría en la primera liga deportiva profesional del mundo en cotizar directamente en la Bolsa de valores como entidad pública.
El modelo resulta particular porque la Liga MX no cuenta con un solo dueño. Su operación funciona bajo un esquema de socios, en el que los propietarios de los 18 clubes forman parte de la Asamblea de Dueños y se rigen bajo los reglamentos de la Federación Mexicana de Futbol.
Jacobo Rodríguez, analista de ROA Capital, consideró que una operación de esta magnitud podría ser positiva para el mercado accionario mexicano, que ha atravesado un periodo prolongado sin nuevas emisiones y con varios deslistes. Además, apuntó que el interés popular que genera el fútbol podría atraer la atención del público inversionista.
María Ariza, directora general de BIVA, señaló que el impacto económico de la próxima justa internacional no debe limitarse al evento deportivo, sino convertirse en activos productivos de largo plazo. Entre ellos mencionó mejoras en movilidad, conectividad e infraestructura que puedan generar valor más allá del torneo.
El contexto mundialista también forma parte de esta proyección. El torneo tendrá 104 partidos, de los cuales 13 se jugarán en México: cinco en la Ciudad de México, en el Estadio Azteca, y cuatro en cada una de las sedes de Guadalajara, en el Estadio Akron, y Monterrey, en el Gigante de Acero.
Dentro de las estimaciones presentadas, se prevé que los ingresos de la FIFA pasen de 8 mil millones a 12 mil millones de dólares en este ciclo mundialista. Para México, se proyecta una derrama directa de 3 mil millones de dólares, un impacto en el Producto Interno Bruto de entre 0.2 y 0.5 por ciento, así como la creación de 24 mil empleos derivados del evento.
Con este panorama, la Liga MX busca aprovechar el momento económico y deportivo para fortalecer su estructura financiera. La recompra de derechos de televisión, la centralización de activos y una eventual llegada a Bolsa forman parte de una estrategia que pretende darle mayor valor institucional al fútbol mexicano.


