México llega más en forma que Estados Unidos y Canadá: ¿Será el mejor anfitrión del Mundial 2026?
México fue el único anfitrión que ganó sus dos amistosos previos al Mundial 2026, manteniendo invicto su racha en 2026, a diferencia de EE.UU y Canadá
- Javier Aguirre llega al Mundial 2026 con impresionante racha al mando de la selección mexicana
- ¡Tri que ilusiona! México golea a Serbia y se declara listo para el arranque del Mundial ante Sudáfrica
- Johan Vásquez guía la victoria de México frente Australia en duelo de preparación para el Mundial 2026
México llegará al Mundial 2026 con una etiqueta que no comparten Canadá ni Estados Unidos: fue el único de los tres anfitriones que ganó sus dos últimos amistosos de preparación. El equipo dirigido por Javier Aguirre cerró su camino con triunfos ante Australia y Serbia, resultados que no solo alimentan la ilusión, también colocan al Tricolor como el coanfitrión con mejores sensaciones futbolísticas antes del arranque de la Copa del Mundo.
El contraste es claro. Mientras México encontró victorias, goles y una racha invicta en 2026, Canadá dejó una imagen mixta y Estados Unidos volvió a mostrar irregularidad. El Mundial se jugará en territorio compartido, pero en la recta final previa al torneo el Tricolor fue el que mejor aprovechó sus ensayos.
La pregunta aparece de manera natural: ¿será México el mejor anfitrión en el Mundial 2026? La respuesta todavía se tendrá que construir dentro de la cancha, pero los últimos resultados permiten abrir el debate con argumentos: México compite, no pierde, recibe pocos goles y llegará al debut con una confianza que sus socios norteamericanos no pudieron consolidar de la misma forma.
México, el único anfitrión con paso perfecto en sus últimos ensayos
México venció 1-0 a Australia y después goleó 5-1 a Serbia, dos resultados que reforzaron el ambiente positivo antes de su presentación mundialista. Ante los australianos, el Tricolor resolvió con un gol de Johan Vásquez; contra los serbios, mostró capacidad de reacción después de recibir el primer golpe y terminó firmando una de sus mejores actuaciones del año.
La victoria ante Serbia tuvo un valor especial porque fue el último examen antes del Mundial. Johan Vásquez, Raúl Jiménez y Luis Chávez aparecieron en el marcador, además de dos autogoles del rival, en un partido que dejó buenas señales ofensivas y también la sensación de que el equipo no se derrumbó ante la adversidad inicial.
La racha de México en 2026 también fortalece el discurso. El Tricolor llega invicto en el año, con ocho partidos sin derrota: seis victorias y dos empates. En ese recorrido superó a Panamá, Bolivia, Islandia, Ghana, Australia y Serbia, además de empatar ante Portugal y Bélgica, dos pruebas de mayor exigencia internacional.
Ese balance deja otro dato relevante: México suma 15 goles a favor y solo dos en contra durante 2026. Más allá del nivel de algunos rivales, la estadística habla de un equipo que ha sido sólido, competitivo y capaz de sostener resultados. Para un anfitrión, llegar con esa estabilidad emocional y futbolística puede ser tan importante como tener figuras en buen momento.
Canadá y Estados Unidos, entre señales positivas e irregularidad
Canadá también tuvo una Fecha FIFA aceptable, pero no perfecta. El equipo canadiense derrotó 2-0 a Uzbekistán y luego empató 1-1 ante Irlanda, resultado que dejó un sabor menos contundente en su cierre de preparación. El conjunto de Jesse Marsch mostró momentos de dominio, pero volvió a sufrir para transformar el control del partido en una ventaja definitiva.
Estados Unidos, en cambio, cerró con más dudas. El equipo de Mauricio Pochettino venció 3-2 a Senegal, pero perdió 2-1 ante Alemania en su último amistoso previo al Mundial. La derrota ante los alemanes no fue un desastre por funcionamiento, pero sí confirmó una tendencia irregular en el año, con altibajos defensivos y resultados que no terminan de consolidar confianza.
El caso estadounidense contrasta directamente con México. Mientras el Tricolor terminó su preparación con victorias consecutivas, Estados Unidos combinó una buena reacción ante Senegal con otra caída ante una potencia europea. Además, su 2026 ha tenido golpes importantes, como las derrotas ante Bélgica y Portugal en marzo, antes de esta recta final mundialista.
Por eso, México puede presumir algo que sus dos socios no lograron: cerrar con autoridad, mantener el invicto anual y llegar al Mundial con una narrativa ascendente. Eso no garantiza que será el mejor anfitrión durante el torneo, pero sí le da una plataforma más sólida para empezar.
La gran prueba será trasladar esa racha al escenario mundialista. México tendrá que demostrar que el impulso de los amistosos sirve para competir bajo presión, especialmente con la exigencia de jugar en casa y cargar con una afición que sueña con romper barreras históricas.


