Las duplas de padre e hijo que sufrieron la misma pesadilla: eliminados del Mundial en penales
En distintas épocas, padre e hijo vivieron el mismo desenlace mundialista desde los once pasos.

- La fatídica tanda de penales que deja fuera a Países Bajos del Mundial 2026
- ¡Sorpresa Mundial! Paraguay elimina a Alemania en penaltis
- Messi, el jugador con más penales cobrados en la historia de los Mundiales… y también el que más ha fallado
Hay derrotas que duelen una vez, y otras que se convierten en herencia familiar. En la historia de los padres e hijos eliminados en penales del Mundial, dos apellidos europeos sobresalen por una coincidencia que golpea fuerte: Thuram y Kluivert, con padre e hijo cayendo desde los once metros en distintas Copas del Mundo.
Esta edición del Mundial volvió a poner sobre la mesa uno de esos episodios que cruzan generaciones y que duelen igual en cualquier época. Con la eliminación de Justin Kluivert en Países Bajos, el Mundial sumó otro capítulo a esta extraña cadena de padres e hijos marcados por los penales, y a continuación vamos a repasar estos casos que ya forman parte de la memoria más amarga del torneo.
Lilian y Marcus Thuram (Francia)
Lilian Thuram sufrió una de las derrotas más duras de su carrera en la final del Mundial de 2006, cuando Francia cayó ante Italia en penales. El partido terminó 1-1 y la Azzurri se impuso 5-3 desde el punto blanco, en una definición que dejó a los franceses a las puertas de la gloria.
Fue una final marcada por la tensión, el desgaste y la presión máxima. Francia llegó con opciones reales de coronarse, pero se topó con la frialdad italiana en la tanda decisiva. Para Thuram, aquel desenlace quedó como una herida imborrable en la última estación del torneo.
Marcus Thuram repitió el mismo guión en la final del Mundial de 2022 con Francia, esta vez ante Argentina. El encuentro fue una locura total y terminó definiéndose también por penales, con triunfo argentino después de un 3-3 inolvidable.
La coincidencia con su padre es brutal: ambos perdieron una final mundialista en penales. Marcus vivió el golpe en una noche que parecía destinada a la épica francesa, pero que terminó convertida en otra página amarga para el apellido Thuram. En términos históricos, no es solo una derrota: es una repetición generacional casi cinematográfica.
Patrick y Justin Kluivert (Países Bajos)
Patrick Kluivert quedó eliminado con Países Bajos en la semifinal del Mundial de 1998 frente a Brasil. El duelo terminó 1-1 y la selección neerlandesa cayó 4-2 en la tanda de penales, en una de las semifinales más recordadas de aquella Copa del Mundo.
Kluivert marcó en el partido, pero ni siquiera eso alcanzó para cambiar el destino. Países Bajos rozó la final, pero Brasil resistió y resolvió desde los once pasos. Esa eliminación quedó grabada como una de las grandes frustraciones de la generación neerlandesa de finales de los noventa.
Justin Kluivert acaba de sufrir la misma pesadilla en el presente Mundial, luego de que Países Bajos quedó fuera ante Marruecos en la ronda de 16, otra vez por penales. El partido terminó igualado y la Oranje volvió a ver cómo el boleto se escapaba en la definición más cruel del fútbol.
Con esta eliminación el apellido Kluivert volvió a quedar ligado a una eliminación mundialista desde el punto penal. Aunque la instancia fue distinta a la de su padre, el fondo fue idéntico: Países Bajos no pudo sostener el momento decisivo y Marruecos se quedó con la clasificación.
Lo de Thuram y Kluivert no es casualidad ni simple anécdota. Son dos familias ligadas a selecciones grandes, con alto nivel competitivo y una misma cicatriz: caer en penales en el Mundial.
En un Mundial, los penales no solo definen partidos: también dejan apellidos marcados para siempre. Thuram y Kluivert ya son parte de esa lista de historias que mezclan talento, herencia y una misma herida deportiva que atraviesa generaciones.


