El fuerte análisis de Bolillo Gómez que hace ilusionar a El Salvador
El entrenador tuvo una interesante reflexión sobre el seleccionado nacional.

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La Selección de El Salvador todavía está lejos de pensar en una Copa del Mundo, pero justamente esa sinceridad de Hernán Darío “Bolillo” Gómez es lo que empieza a generar ilusión entre los aficionados. Tras el empate sin goles frente a Qatar, el entrenador colombiano dejó un análisis que llamó la atención porque evitó vender falsas expectativas y reconoció con claridad el punto en el que se encuentra actualmente la Selecta. Sin embargo, también dejó un mensaje optimista sobre el futuro del proyecto.
El experimentado técnico considera que El Salvador atraviesa una etapa de construcción. Lejos de hablar de objetivos inmediatos imposibles de alcanzar, su mirada está puesta en desarrollar una selección capaz de competir al máximo nivel dentro de algunos años. Para Gómez, los avances comienzan a verse en aspectos que muchas veces pasan desapercibidos, como la organización táctica, la intensidad física y la capacidad para sostener una idea de juego durante los 90 minutos.
Bolillo Gómez reconoce la realidad actual de El Salvador
Después del encuentro ante Qatar, el entrenador explicó que el equipo mostró una evolución respecto a presentaciones anteriores. Según su análisis, El Salvador logró mantener el orden defensivo que había mostrado frente a Corea del Sur, pero además agregó una mayor capacidad para generar juego y acercarse al arco rival.
“Nosotros venimos de una programación de entrenamientos, concentraciones y microciclos. Contra Corea tuvimos un buen comportamiento de orden y un trabajo defensivo bien hecho, pero con poco juego. Hoy ya aumentamos. Hoy sostenemos el orden y jugamos más, generamos más opciones de gol”, señaló el seleccionador. Las palabras del colombiano reflejan una visión de proceso, algo que muchas selecciones de la región buscan consolidar. El objetivo no es únicamente competir en el próximo partido, sino construir una base sólida que permita dar un salto de calidad en los próximos años.
Uno de los aspectos más interesantes del discurso de Gómez es que entiende perfectamente la distancia que existe entre El Salvador y los equipos que actualmente disputan una Copa del Mundo. El técnico evitó caer en triunfalismos y dejó una frase que rápidamente generó repercusión. “Nosotros ahora no tenemos nivel de Mundial. Tenemos nivel de inicio de proceso”, afirmó con total honestidad.
La reflexión cobra aún más valor cuando se observan ejemplos recientes dentro de la región. Guatemala, por ejemplo, enfrentó este año a Canadá, Argelia, República Checa y Ecuador, selecciones de nivel mundialista, y terminó sufriendo derrotas que evidenciaron la brecha que todavía existe frente a la élite internacional. Para Bolillo, reconocer esa realidad es el primer paso para intentar cambiarla.
¡𝐍𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚 𝐠𝐞𝐧𝐭𝐞! ¡Vamos El Salvador! 🥁🎺🇸🇻#LaSelecta #ElSalvador pic.twitter.com/ahzSOw1fgL
— La Selecta (@LaSelecta_SLV) June 6, 2026
El verdadero objetivo está en el Mundial 2030
Lejos de conformarse, Bolillo Gómez también dejó claro cuál es la meta final de su proyecto. El entrenador reveló que ya conversó con la dirigencia de la federación sobre la necesidad de construir un proceso a largo plazo, con campamentos, microciclos y una estructura que permita desarrollar jugadores capaces de competir contra los mejores. “Yo le dije al presidente de la federación que para 2030 espero tener el nivel que tienen hoy las selecciones que van al Mundial”, aseguró.
La frase resume perfectamente el momento que vive El Salvador. La Selecta todavía no está lista para pelear de igual a igual contra los equipos más fuertes del planeta, pero por primera vez en mucho tiempo parece existir una hoja de ruta clara. Y en un fútbol donde muchas veces se buscan soluciones inmediatas, la idea de construir pensando en 2030 podría ser precisamente la razón que hoy alimenta la ilusión de toda una afición.


