La presión de heredar a un América campeón: Así les fue a los técnicos que llegaron tras levantar copas
André Jardine deja Coapa luego de ganar seis títulos… ¿podrá su sucesor ganar al menos un nuevo trofeo para la institución?
- Guillermo Almada sería sustituto de André Jardine en el América
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La posible llegada de Guillermo Almada al América no sería un simple cambio de entrenador. El técnico uruguayo, en caso de tomar el banquillo azulcrema, tendría por delante uno de los retos más complejos en la historia reciente del club: sustituir a André Jardine, el director técnico más ganador en la historia de Las Águilas.
El brasileño cerró una etapa que quedará marcada por seis títulos, entre ellos el histórico tricampeonato de Liga MX, una hazaña que lo colocó por encima de nombres ilustres en Coapa. Sin embargo, su salida también llega después de un semestre para el olvido y con la sensación de que el ciclo, pese a su enorme éxito, terminó con deudas importantes, especialmente en torneos internacionales.
Por eso, el caso Almada obliga a mirar hacia atrás. En el América, llegar después de un técnico campeón nunca ha sido una misión sencilla. Algunos entrenadores lograron sostener la exigencia y hasta levantar nuevos trofeos; otros quedaron atrapados en la comparación inmediata con su antecesor. La pregunta no es menor: ¿puede un técnico sostener al América después de un ciclo histórico? Los antecedentes muestran que la respuesta no siempre ha sido la misma.
Leo Beenhakker, el regreso sin títulos después de la era Lapuente
Uno de los ejemplos más recordados es el de Leo Beenhakker. En su segunda etapa con el América, el neerlandés llegó después de un ciclo en el que Manuel Lapuente había devuelto al club a la cima con el título del Verano 2002. Beenhakker era un nombre de prestigio y ya tenía una historia importante con el americanismo, pero su regreso no terminó en campeonatos. Aunque dejó momentos de buen fútbol y una propuesta reconocible, no pudo transformar esa expectativa en títulos.
Víctor Manuel Aguado, el contraste tras el título de Mario Carrillo
Otro antecedente fue el de Víctor Manuel Aguado, quien tomó el banquillo después de Mario Carrillo, campeón con América en el Clausura 2005. Carrillo había construido un equipo poderoso, con figuras de peso y un estilo ofensivo que dejó huella en la afición. El paso de Aguado, sin embargo, no logró sostener esa inercia. La comparación con el equipo campeón fue inevitable y el proyecto no encontró continuidad. América pasó de una etapa de ilusión a un momento de dudas, algo que ha ocurrido más de una vez en la historia azulcrema.
Mohamed, el ejemplo de un sustituto que sí respondió con campeonato

No todos los casos terminaron mal. Antonio ‘Turco’ Mohamed llegó al América después de una etapa ganadora de Miguel Herrera, quien había sido campeón en el Clausura 2013 y después dejó el club para tomar a la selección mexicana.
Mohamed tuvo una etapa corta, pero cumplió con lo más importante: fue campeón. En el Apertura 2014, el América levantó un nuevo título de Liga MX, aunque la relación entre el técnico y la directiva terminó desgastada.
El ‘Turco’ es uno de los mejores ejemplos de que sí se puede llegar después de un técnico campeón y responder de inmediato. No necesitó un proceso largo para dejar un trofeo, aunque su ciclo terminó casi al mismo tiempo que su éxito.
Matosas y Ambriz: títulos internacionales, pero ciclos breves

Después de Mohamed llegó Gustavo Matosas para el Clausura 2015. El uruguayo no tuvo una etapa extensa, pero consiguió un título importante: la Concachampions 2015. Su América fue irregular en la Liga MX, pero logró mantener al club en la pelea internacional.
Tras la salida de Matosas apareció Ignacio Ambriz, otro técnico que vivió bajo presión desde el inicio. Aunque fue cuestionado durante buena parte de su proceso, también entregó un título internacional al ganar la Concachampions 2016.
Los casos de Matosas y Ambriz muestran otra cara del banquillo americanista: ganar no siempre garantiza continuidad. En América, incluso los títulos pueden no ser suficientes si el funcionamiento, la relación con la afición o la sensación de dominio no convencen.
La Volpe, cerca de la gloria; Solari, líder sin premio

Ricardo La Volpe llegó después de Nacho Ambriz y estuvo muy cerca de coronarse. El ‘Bigotón’ llevó al América a la final del Apertura 2016, pero Las Águilas cayeron ante Tigres en una serie dramática.
Más adelante, tras una segunda etapa exitosa de Miguel Herrera, en la que el América conquistó Liga, Copa MX y Campeón de Campeones, la directiva apostó por Santiago Solari. El argentino hizo de Las Águilas un equipo protagonista en fase regular y llegó a colocarlas como líderes, pero la Liguilla fue su gran pendiente. América quedó eliminado antes de lo esperado y el proyecto terminó sin trofeos.
Ese antecedente también pesa rumbo a un posible Almada: ser competitivo no basta. En América, liderar el torneo no alcanza si no se traduce en títulos.
Almada ante el espejo de Jardine
Si Guillermo Almada llega al América, lo hará con una presión muy distinta a la de otros técnicos. No solo sustituiría a un entrenador campeón, sino al más ganador en la historia del club. Jardine dejó seis títulos, un tricampeonato y una etapa que elevó la exigencia interna y externa.
El gran reto será evitar que la comparación lo consuma. América necesita ganar, pero también necesita recuperar autoridad. Almada, si se concreta su llegada, tendría que demostrar que puede sostener el peso de un club acostumbrado a competir por todo y, al mismo tiempo, abrir una nueva etapa después de una era prácticamente irrepetible.
La historia azulcrema tiene de todo: técnicos que llegaron después de campeones y fracasaron, otros que tocaron la gloria de inmediato y algunos que se quedaron cerca. Ahora la pregunta vuelve a instalarse en Coapa: ¿será Guillermo Almada capaz de ganar después de los seis títulos que dejó André Jardine?


