Chicharito: “México puede ganar a su manera; no somos Brasil, España ni Italia”
El delantero defendió una visión realista para México rumbo al Mundial 2026, destacó la pasión, el crecimiento de Concacaf y pidió expectativas equilibradas

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Javier ‘Chicharito’ Hernández habló en FOX Soccer sobre la identidad de la selección mexicana, la rivalidad con Estados Unidos y Canadá, el crecimiento de la Concacaf y el reto emocional que representa para México organizar el Mundial 2026. El máximo goleador histórico del Tri fue directo: la afición tiene derecho a exigir, pero las expectativas deben ser realistas y ayudar al equipo, no hundirlo con ruido innecesario.
La pasión como identidad de la selección mexicana
Para Chicharito, la palabra que mejor define lo que México debe mostrar dentro de la cancha es pasión. Hernández aseguró que el aficionado mexicano no solo quiere ver táctica, estrategia o buen fútbol, sino también compromiso emocional de quienes portan la camiseta nacional. “México es una cultura apasionada. A través del tiempo, lo que nuestra gente siempre ha pedido de la selección es pasión. Queremos ver que les importa representar nuestra camiseta, que lo entregan todo. Claro que esto es un deporte y hay táctica, estrategias y muchos aspectos más, pero en nuestro país vivimos con muchas emociones, casi como una telenovela, y el amor por este deporte hace que los aficionados quieran ver a sus futbolistas o a cualquier atleta sudar, gritar, luchar por su país y dejarlo todo en la cancha”, expresó.
El exdelantero del Manchester United y Real Madrid insistió en que la afición mexicana conecta con el esfuerzo visible, con la sensación de que el jugador entiende el peso de representar al país. Para él, esa entrega no sustituye la calidad futbolística, pero sí es una condición indispensable para que el público se sienta identificado con el equipo nacional.
Estados Unidos y Canadá: rivales que obligaron a México a crecer
Chicharito también analizó el crecimiento de Estados Unidos dentro de la Concacaf. Recordó que, desde sus primeros duelos ante el Team USA, México podía imponerse en el marcador, pero los estadounidenses ya mostraban una fortaleza física que los hacía complicados. “Estoy de acuerdo cuando se habla de esa mentalidad de trabajo en Estados Unidos. Al principio no eran tan fuertes futbolísticamente como ahora, pero siempre sentí que eran jugadores que podían correr mucho y que físicamente eran muy fuertes. Aunque México pudiera ganarles 3-0 o 4-0, el partido siempre era difícil en lo físico. Por eso, cuando nos llevaban a jugar a Columbus, cambiaban todo: nos hacían sentir fuera de nuestra atmósfera natural”, explicó.
Con el paso de los años, Chicharito considera que Estados Unidos añadió desarrollo futbolístico a su potencia atlética, lo que convirtió la rivalidad en una competencia mucho más pareja. “En mis últimos partidos contra ellos ya se veía la combinación de físico, desarrollo e inteligencia futbolística. Eso explica por qué Estados Unidos ha crecido. Con Canadá pasa algo similar. La diferencia es que esa sensación de un rival más incómodo la sentí más con Estados Unidos que con Canadá, porque los canadienses siempre han tenido esa imagen de ser muy amables”, señaló.
Entre sus recuerdos más importantes ante Estados Unidos, Hernández destacó dos partidos. El primero fue la victoria de México en Columbus rumbo al Mundial de Rusia 2018, un triunfo que rompió una racha dolorosa para el Tri en territorio estadounidense. “Ese 2-1 en Columbus fue el momento más significativo. Durante años teníamos ese resultado en la cabeza, porque ellos nos habían ganado más veces allí. Fuimos a Columbus y por fin les ganamos”, recordó.
El segundo fue el duelo en Pasadena por el boleto a la Copa Confederaciones, en el que México venció a Estados Unidos en tiempo extra con gol de Paul Aguilar y anotación previa del propio Chicharito. “Ese partido también fue muy importante para mí porque marqué. Pero más allá de ganar o perder, esos partidos fueron los momentos en los que sentí que Estados Unidos ya era un competidor de nuestro mismo nivel. Ahí entendí que la rivalidad podía ir para cualquier lado, que era una pelea real y muy dura”, afirmó.
El Mundial 2026 y una oportunidad histórica para Concacaf
Sobre la Copa del Mundo de 2026, que organizarán México, Estados Unidos y Canadá, Chicharito fue contundente: se trata de una oportunidad enorme para la región. El delantero subrayó que será el primer Mundial con tres países anfitriones y también el primero con más selecciones participantes, lo que aumentará la exposición, el número de partidos y el impacto para los aficionados. “Es enorme. Será la primera vez que tres países organicen una Copa del Mundo. También será el primer Mundial con más selecciones, más partidos y más oportunidades para los aficionados. Será tremendo y lo vamos a disfrutar mucho. Pero yo pienso también en lo que pasará después: qué va a ocurrir con la MLS, con la liga en Canadá y con la Liga Mexicana. Qué sigue para todos juntos. Creo que puede ser algo increíble”, dijo.
Para Hernández, el Mundial no solo debe verse como una fiesta de seis semanas, sino como un punto de partida para fortalecer el fútbol de Norteamérica. La colaboración entre los tres países no elimina la rivalidad, pero puede potenciar el crecimiento de las ligas, las selecciones y las nuevas generaciones. “Los tres países vamos a organizar un Mundial y aun así tenemos que seguir compitiendo entre nosotros. Esa es la combinación. Yo quiero la rivalidad contra Estados Unidos: cuando suena el silbatazo, no te conozco, y si tengo que barrer dentro del reglamento, lo haré. Pero cuando termina el partido, diez minutos después podemos preguntarnos dónde vamos a comer. Eso es lo bonito. Queremos ganarnos, claro, pero también somos anfitriones juntos”, añadió.
Chicharito también resaltó que este Mundial puede abrir puertas no solo para los futbolistas que estarán en la cancha, sino para niños y jóvenes que se enamoren del deporte. “El mundo se detiene para este momento. Si hablamos del deporte más visto del planeta, durante esas seis semanas todos estarán pendientes. Vendrá gente de muchos países a apoyar a sus selecciones. Creo que será algo que incluso supera mis propias expectativas, porque nunca ha pasado algo así: tres países, Estados Unidos, México y Canadá, organizando juntos. Será uno de los Mundiales más memorables de la historia”, afirmó.
Competencia, ligas y desarrollo: “No se puede crecer sin competir”
Uno de los puntos más importantes para Chicharito fue la necesidad de entender que México se beneficia si Estados Unidos, Canadá y el resto de Concacaf crecen. Para él, el dominio histórico del Tri no debe convertirse en una zona de confort. “No se puede crecer sin competencia. Hay países y personas que le tienen miedo a competir porque existe el riesgo de dejar de ser el rey de Concacaf, pero por eso jugamos este deporte: porque no es predecible. Si Canadá crece y se establece en el mundo del fútbol como lo está haciendo Estados Unidos, México se va a beneficiar. A veces la gente cree que el beneficio está en ser el rey por cien años y que nadie te moleste, pero no es así”, explicó.
Hernández consideró que la MLS ha sido importante para abrir caminos a futbolistas mexicanos y de la región. Para él, la cercanía con Estados Unidos puede servir como un paso intermedio para jugadores que quizá no se animan de inmediato a ir a Europa. “En México a veces puedes estar muy cómodo. La vida es buena, los salarios son buenos, tienes a tu familia y tu entorno. Entonces, ¿por qué arriesgar todo para irte a Rusia, Bélgica, Portugal, Alemania, Inglaterra, España o Italia? La MLS ayuda porque es un paso más cercano. Puedes ir de México a Estados Unidos y, en ciertas circunstancias, siempre tienes la posibilidad de volver. Ese paso ayuda al desarrollo de jugadores mexicanos, de academias y de futbolistas jóvenes”, señaló.
El delantero agregó que ganar contra rivales cada vez más fuertes tiene más valor. “México fue el rey porque lo mereció, por su cultura futbolística. Pero si se vuelve más difícil ser rey, la recompensa sabe mejor. Uno quiere ganar contra los mejores”, dijo.
También habló del equilibrio entre formar atletas y formar futbolistas. A su juicio, el fútbol moderno ha llevado el péndulo demasiado hacia lo físico, la estructura, la táctica y los conceptos colectivos, dejando menos espacio para la creatividad natural del jugador. “Lo que hizo la MLS después de 1994 fue inteligente. Como no tenía una cultura futbolística como México u otros países con más historia, empezó trayendo figuras como David Beckham y otros jugadores importantes. Esas estrellas no solo impactan a los espectadores; también generan algo dentro de los equipos, en el desarrollo juvenil y en la gente que quiere ver por qué son estrellas”, explicó.
Sin embargo, Chicharito cree que el reto actual es formar mejores futbolistas, no solo mejores atletas. “Hoy se están creando grandes atletas en todo el mundo, y eso es bueno. Mi padre y mi abuelo me transmitieron que antes había grandes futbolistas, pero no siempre tenían la estructura para ser atletas profesionales, recuperarse bien, viajar o comer adecuadamente. Ahora creo que el péndulo se fue demasiado al otro lado: demasiados atletas, demasiados conceptos, demasiada táctica. Necesitamos volver a crear futbolistas”, afirmó.
Para él, el espectáculo también depende de la inteligencia y la creatividad con la pelota. “Claro que necesitas ser atleta, porque este es un deporte en el que corres mucho y tocas menos el balón de lo que la gente cree. Pero para atraer más espectadores importa cómo se juega. No todo son goles, atajadas, barridas o correr; es mucho más. Si nos mantenemos solo con atletismo, la gente se preguntará qué está viendo, porque este deporte se juega con una pelota”, sentenció.
Expectativas, presión y una crítica a la afición mexicana
Chicharito defendió el derecho de la afición mexicana a exigir, pero también pidió que esa exigencia no se convierta en una carga que termine perjudicando a la selección. Para él, ningún equipo va a un torneo pensando en participar sin aspiraciones, pero las expectativas deben construirse desde la realidad. “Claro que hay presión y expectativas. Y voy a defender a los exjugadores y a los jugadores que hoy están en la selección. No es que estén en contra de la exigencia o de la presión. Ninguna selección va a un torneo pensando que solo quiere hacer esto o aquello; todas piensan que pueden ganar y dicen que quieren ganar. Exigir lo mejor de tus atletas y representantes está bien, es correcto y es increíble”, dijo.
El problema, explicó, aparece cuando la presión se transforma en ruido innecesario. “Lo que digo es que la forma en la que suceden esas cosas, en lugar de ayudar a tu país, termina haciendo lo contrario. Es ruido y presión innecesaria. Apoyen mejor a su gente. Hay que aceptar lo que somos y lo que todavía no somos. En México, por esa cultura de telenovela, a veces solo nos vemos como héroes o villanos, en blanco y negro”, comentó.
Hernández fue enfático en que México debe aspirar a lo máximo, pero sin negar su realidad futbolística. Para él, la selección no necesita jugar como Brasil o España para competir y ganar partidos. “No necesito tener la misma calidad que tú para obtener los mismos resultados. Eso ayuda a poner en perspectiva las expectativas. No tenemos la misma calidad que Brasil, no vamos a jugar el joga bonito ni vamos a ser España. Todos quieren eso, pero México siempre espera que juegues bonito, que hagas tiki-taka, que marques 20 goles y no recibas ninguno. Lo que no se entiende es que también puedes ganar partidos a tu manera”, expresó.
Chicharito aclaró que no defiende la mediocridad ni rechaza la crítica. “No estoy diciendo que México deba jugar mal. Lo que digo es que las expectativas deben ser correctas. Podemos ganar a nuestra manera. Hoy el camino de la selección mexicana no es el mejor, y estoy de acuerdo con eso. Pero cuando los jugadores dicen que la presión es demasiada, no significa que no acepten críticas. Seguimos siendo México, amo a mi país, pero no somos Italia”, sostuvo.
El exseleccionado también cuestionó que México rara vez sea tratado como “underdog” en los Mundiales, pese a que históricamente no ha superado ciertas barreras fuera de casa. “En Concacaf nunca hemos sido el no favorito, pero en los Mundiales, al menos en los últimos 30 años, tampoco se nos ha tratado como underdog. Entonces, ¿qué esperan de México si históricamente no ha llegado al quinto o sexto partido fuera de casa, salvo cuando fue anfitrión? Ahí está la ironía. No estoy contra la crítica ni a favor de la mediocridad; necesitamos una combinación de expectativas altas y expectativas realistas”, explicó.
México, el sueño de ganar el Mundial y el significado del fracaso
Cuando se le preguntó qué país de Concacaf podría ser el primero en ganar una Copa del Mundo, Chicharito no dudó: México. Para él, sería una historia poderosa por la herencia futbolística del país en la región. “Diría México. Sería una historia hermosa y dramática que, aunque ahora el debate sobre quién es el rey de Concacaf ya no pertenece completamente a México por el crecimiento de todos, el primer país de la zona en ganar el Mundial fuera México. Por toda la herencia que México tiene en nuestra región, diría México, sin duda”, aseguró.
Hernández reconoció que el proceso rumbo al Mundial 2026 no ha sido sencillo para la selección. Incluso aceptó que, si México no fuera anfitrión, habría dudas sobre su clasificación. Aun así, prefiere mantener una visión optimista sin desconectarse de la realidad. “Nunca he creído en el fracaso en el deporte de la forma en la que se usa esa palabra. En general, los atletas pierden más de lo que ganan. Para mí, fracaso es hacer menos de lo que ya venías haciendo. Si te quedas en el mismo lugar, estás estancado; si haces algo mejor, mejoras. En México se dice que no ir al quinto partido es fracaso, pero no necesariamente. Qatar sí fue un fracaso porque estábamos acostumbrados a llegar a octavos de final y no pasamos la fase de grupos”, explicó.
Para Chicharito, soñar en grande no es negar la dificultad. “Objetivamente será complicado, porque el proceso no ha sido fácil. Pero soy mexicano y se siente mejor esperar lo mejor, soñar en grande. Hay factores que no controlas y muchas cosas tienen que conspirar a tu favor para llegar al punto más alto. España perdió contra Suiza en 2010 y terminó ganando el Mundial; Argentina perdió contra Arabia Saudita y fue campeona. Nunca sabes”, recordó.
El delantero cree que algunos jugadores del actual proceso pueden superar las expectativas. “Deseo que a mi país le vaya bien y sé que varios jugadores que estarán ahí pueden hacerlo mejor de lo que mucha gente piensa. No gano nada hablando mal de mi país ni bajando sus expectativas. Quiero que México pueda levantar algún día esa Copa del Mundo. Imaginen lo orgulloso que sería decir: mi país ganó el Mundial”, señaló.
Chicharito cerró con una imagen poderosa: México jugando una final en territorio norteamericano, con estadios llenos de aficionados mexicanos. Recordó que incluso en Rusia 2018, ante Alemania, el Tri sintió un ambiente de local en Moscú. “Eso fue lo que me hizo llorar. Estábamos jugando contra el campeón del mundo y parecía que teníamos un partido en casa. Eso es algo que México debe usar a su favor”, dijo.
También recordó un partido en Vancouver ante Canadá en el que México se sintió local pese a la distancia. “Incluso en Canadá, que está lejos geográficamente de nuestro país, éramos locales. Imaginen a México en una final en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Hay una frase que me gusta: te dicen loco hasta que lo logras. Eres un iluso hasta que sucede. Objetivamente no me alejo de la realidad, pero un Mundial genera una energía especial que muchos aficionados no pueden ver ni describir”, concluyó.


