El cuarto central, ¿la pieza faltante en la lista de México para el Mundial 2026?
El Tri va al Mundial 2026 con Johan Vásquez como único central izquierdo natural; Romo, Edson Álvarez y Lira, posibles soluciones ante bajas.
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La lista de 26 convocados de Javier Aguirre para el Mundial 2026 dejó una lectura inmediata: México tiene experiencia, variantes y una base reconocible, pero también una duda puntual en la zaga. El Tricolor llega a la Copa del Mundo con Johan Vásquez como el principal central por izquierda, aunque sin un sustituto natural de las mismas características dentro de la convocatoria.
La decisión abre el debate sobre si el cuarto central es la pieza faltante en el armado final del ‘Vasco’. César Montes e Israel Reyes aparecen como opciones claras para la zona central, pero la lista no presenta otro perfil zurdo o acostumbrado a desempeñarse de manera natural como central izquierdo.
La ausencia de un recambio directo para Johan no significa que México esté descubierto, pero sí obliga a interpretar la convocatoria desde la flexibilidad táctica. Aguirre parece apostar por futbolistas capaces de cumplir más de una función, especialmente en escenarios de emergencia, bajas físicas o ajustes durante los partidos.
Johan Vásquez, el único central izquierdo natural
Johan Vásquez se perfila como una pieza estructural para la defensa mexicana. Su condición de central zurdo, su experiencia internacional y su capacidad para defender espacios amplios lo convierten en un elemento difícil de reemplazar dentro del plantel. El problema no está en su titularidad, sino en lo que pasaría si México necesitara prescindir de él.
En una Copa del Mundo, la profundidad por posición suele marcar diferencias. Una suspensión, una molestia muscular o un cambio de esquema pueden modificar por completo el plan de partido, y ahí es donde aparece la interrogante: ¿quién ocupa el sector izquierdo de la zaga si Johan no está disponible?
La convocatoria no incluye a otro central de perfil idéntico, por lo que Aguirre tendría que recurrir a soluciones internas. En una línea de cuatro, César Montes podría cargar con mayor responsabilidad en la salida y el juego aéreo, mientras que Israel Reyes podría moverse al centro dependiendo del rival y del contexto del partido.
Otra alternativa sería ajustar el sistema y jugar con tres centrales, escenario en el que la falta de un cuarto especialista puede disimularse mejor. Con carrileros, coberturas más cercanas y un mediocentro incrustado entre zagueros, México podría proteger mejor el costado izquierdo sin depender de un reemplazo natural para Johan.
Romo, Edson y Lira: soluciones de emergencia para Aguirre
Luis Romo aparece como una de las cartas más útiles para resolver ese posible vacío. Aunque está registrado como mediocampista, su recorrido lo ha llevado a cumplir funciones defensivas, incluso como central, y esa versatilidad puede pesar en una lista corta de 26 jugadores. Para Aguirre, tener un futbolista capaz de pasar del medio campo a la zaga puede valer tanto como llevar a un defensor más.
Edson Álvarez también ofrece una respuesta lógica. Su perfil de contención, su potencia física, su lectura defensiva y su experiencia como central en distintas etapas de su carrera lo convierten en una opción viable para cerrar partidos, formar una línea de tres o cubrir una emergencia. No sería una solución improvisada, sino una variante ya conocida en su repertorio.
Erik Lira, por su parte, puede funcionar como pieza de equilibrio en escenarios muy específicos. Su naturaleza de pivote le permite proteger la zona delante de los centrales, bajar entre defensores y sostener al equipo cuando el partido exige más orden que proyección. No es un central nominal, pero sí un futbolista que puede ayudar a compensar una baja en la estructura defensiva.
La pregunta de fondo es si esas variantes alcanzan para una Copa del Mundo. Aguirre parece confiar en que sí, porque priorizó una lista con mediocampistas polivalentes, atacantes en buen momento y laterales con recorrido. Sin embargo, el margen de error en el Mundial es mínimo, y la ausencia de otro central izquierdo natural deja una zona sensible.
Así, más que una omisión evidente, la convocatoria de Aguirre refleja una apuesta. El ‘Vasco’ eligió flexibilidad por encima de duplicar perfiles, confiando en que Luis Romo, Edson Álvarez y Erik Lira puedan responder si el equipo necesita ajustar la zaga. El Mundial dirá si esa decisión fue una muestra de pragmatismo o si, en el momento de máxima presión, el cuarto central termina siendo la pieza que México echó de menos.


