Julián Quiñones, de trabajar en una mina en Colombia a ser ídolo en México
El delantero sensación del Mundial tuvo que trabajar fuerte para utilizar el fútbol como salida; en sus inicios lo llamaban Balotelli

Julián Quiñones mostró desde sus inicios un talento natural para el fútbol, reconocido en Magüí Payán, Nariño, donde destacaba por su capacidad para superar adversidades y su instinto ofensivo dentro del campo, donde con el tiempo encontró su mejor versión como delantero, pese a haber jugado incluso como volante de contención. Sin embargo, su camino estuvo marcado por la dureza de su entorno, ya que desde los 13 años trabajó en la minería de su pueblo, una actividad riesgosa de la que dependía su comunidad y en la que enfrentaban constantes peligros, incluida la posibilidad de quedar atrapados por derrumbes, una realidad que él mismo ha descrito como parte de las difíciles condiciones de vida en la región. Nota completa, AQUÍ.