¿Por qué Jude Bellingham no fue expulsado y Miguel Almirón sí tras cubrirse la boca en el Mundial 2026?
La nueva regla no prohíbe taparse la boca; FIFA castiga hacerlo durante una confrontación con un rival en el campo

- ¡Historia pura! Katia Itzel García, designada como árbitra central para el Túnez vs Países Bajos
- ¡Histórico! Miguel Almirón es expulsado por cubrirse la boca en el duelo entre Turquía y Paraguay
- Reglas del Mundial 2026: ¿Cuáles son las nuevas y qué cambios hay en el reglamento?
La imagen de Jude Bellingham hablando con Jordan Ayew mientras se cubría la boca durante el empate entre Inglaterra y Ghana provocó una ola de polémica alrededor del nuevo reglamento de la FIFA. Días antes, el paraguayo Miguel Almirón se había convertido en el primer futbolista expulsado bajo una de las normativas más comentadas del Mundial 2026, sin embargo, el británico no recibió el mismo castigo.
A primera vista las situaciones parecen idénticas. Ambos jugadores se taparon la boca mientras hablaban con un rival. Sin embargo, para la FIFA existe una diferencia fundamental: el contexto en el que ocurre la conversación.
La modificación al reglamento fue impulsada antes del torneo después del caso que involucró al argentino Gianluca Prestianni y al brasileño Vinicius Jr. en la Champions League. A partir de entonces, la FIFA decidió endurecer las sanciones para los intercambios verbales que intenten ocultarse durante discusiones o enfrentamientos entre futbolistas.
Por esa razón, cubrirse la boca no está prohibido de manera automática. Lo que se castiga es hacerlo durante una situación considerada confrontacional. Esa distinción fue explicada semanas antes del inicio del torneo por Pierluigi Collina, presidente del Comité de Árbitros de la FIFA y uno de los exárbitros más influyentes de la historia del fútbol.
“Los jugadores pueden seguir cubriéndose la boca porque pueden estar hablando con amigos. Es normal conversar antes, durante o después del partido”, explicó Collina al presentar los criterios arbitrales para la Copa del Mundo.
El italiano añadió que el problema aparece cuando la conversación se desarrolla en medio de una discusión. “Cuando la conversación es confrontacional, cubrirse la boca significa que potencialmente estás haciendo algo muy incorrecto y la sanción es la tarjeta roja”, señaló.
Eso explica por qué Bellingham no fue castigado. Las imágenes muestran al mediocampista inglés y a Ayew intercambiando palabras sin empujones, reclamos o tensión evidente. Para los árbitros no existió ningún indicio de confrontación y, por lo tanto, la acción no encajó dentro de la conducta sancionable.
El caso de Almirón fue diferente. El paraguayo se cubrió la boca mientras hablaba con el turco Mert Müldür en medio de un momento caliente del partido. Segundos antes se había producido una discusión colectiva entre futbolistas de ambas selecciones tras una falta polémica, situación que llevó al VAR a revisar la acción.
Después de la revisión, el árbitro mostró la tarjeta roja directa. La FIFA confirmó posteriormente una suspensión de un encuentro para el atacante paraguayo, quien se perdió el último partido de la fase de grupos. La sanción pudo haber sido más severa si hubiera existido evidencia de insultos o lenguaje abusivo.
La polémica está lejos de terminar. Aunque la FIFA defiende la medida como una herramienta para promover el respeto y la transparencia dentro del campo, varios analistas han advertido que la interpretación puede resultar subjetiva. El desafío para los árbitros será determinar cuándo una conversación es amistosa y cuándo se convierte realmente en una confrontación, una línea que en algunos partidos puede ser muy delgada.


