Invicto, sin Champions y, ¿con Mourinho rumbo al adiós? La temporada más amarga del Benfica
‘Las Águilas’ finalizan en el tercer lugar de la Primeira Liga y jugarán la Europa League ante la incertidumbre del futuro de su técnico

- Benfica vence en visita a Estoril, pero le alcanza solamente para clasificar a la próxima Europa League
- Ríchard Ríos cierra la Primeira Liga con gol para el Benfica
- Mourinho, a un paso de volver al Real Madrid
El Benfica cerró una de las temporadas más extrañas de su historia reciente. El equipo dirigido por José Mourinho terminó invicto en la Primeira Liga 2025-26, pero no logró conquistar el campeonato ni asegurar un lugar en la próxima UEFA Champions League. Las ‘Águilas’ finalizaron en el tercer lugar de la tabla con 80 puntos, por detrás del Sporting CP, que terminó con 82 unidades, y del Porto, campeón con 88.
La campaña del conjunto lisboeta dejó números difíciles de creer. Benfica completó las 34 jornadas del campeonato sin conocer la derrota, acumulando 23 victorias y 11 empates. Sin embargo, la gran cantidad de igualadas terminó pesando demasiado en la pelea por el título y en la clasificación a competiciones europeas. En Portugal, únicamente los dos primeros lugares acceden a la Champions League, situación que condenó al club a disputar la Europa League.
El golpe definitivo llegó en la recta final del torneo. Benfica perdió terreno en la penúltima jornada tras dejar escapar puntos clave frente al Braga, resultado que permitió al Sporting superarlo en la tabla y llegar dependiendo de sí mismo a la última fecha. Aunque el equipo de Mourinho cumplió con una victoria 1-3 sobre el Estoril, ya no tenía margen para cambiar su destino.
En ese último encuentro, el Benfica resolvió rápidamente el trámite. Richard Ríos abrió el marcador tras una jugada iniciada por Schjelderup, mientras Bah amplió la ventaja pocos minutos después. Rafa Silva firmó el tercer tanto con un disparo cruzado que prácticamente sentenció el partido antes de la media hora. Pese a la goleada, el ambiente alrededor del equipo estuvo lejos de ser festivo, ya que la clasificación a Champions dependía de otros resultados que nunca llegaron.
El Sporting hizo su trabajo y aseguró el segundo puesto, mientras que el Porto terminó levantando el título con una diferencia clara en la tabla. Así, el Benfica quedó fuera de la máxima competición europea pese a completar una campaña sin derrotas, una paradoja que recordó inmediatamente a la histórica temporada 1977-78, cuando el club también terminó invicto sin ser campeón.
Más allá de los números, la temporada dejó muy marcado el estilo de José Mourinho. Benfica fue un equipo compacto, ordenado y competitivo, capaz de sostener partidos cerrados y sobrevivir bajo presión. Sin embargo, también mostró dificultades para transformar su regularidad en victorias decisivas. El exceso de empates terminó siendo el principal enemigo de un equipo que nunca cayó, pero tampoco logró imponerse cuando más lo necesitaba.
La situación también alimentó las versiones sobre una posible salida de Mourinho al terminar la campaña. En Portugal y España crecieron los rumores que colocan al técnico como una opción para regresar al Real Madrid, club al que dirigió entre 2010 y 2013. Aunque no existe confirmación oficial ni acuerdo anunciado, distintas versiones apuntan a que el entrenador portugués podría cerrar su ciclo en Lisboa después de una temporada que dejó sensaciones encontradas.
Por ahora, el futuro de Mourinho sigue siendo una incógnita, al igual que el próximo paso del Benfica tras una campaña históricamente contradictoria. El club terminó invicto, pero sin título, sin Champions League y con la sensación de que dejó escapar algo mucho más grande que una simple clasificación europea.


