Stale Solbakken: el técnico que volvió de la muerte y ahora sueña con eliminar a Brasil en el Mundial 2026
Solbakken llevó a Noruega al Mundial 2026 tras 28 años, impulsado, quizá, con una historia de superación única

- Inglaterra regresa al Azteca 40 años después de la herida que les dejó la Argentina de Maradona
- Goleadores del Mundial 2026, al momento: la tabla de goleo, actualizada
- ¡A lo Noruega! México celebra el pase al quinto partido con máscaras de Haaland y remo vikingo
Noruega volvió a un Mundial después de 28 años y gran parte del mérito tiene nombre y apellido: Stale Solbakken. El entrenador logró transformar a una selección que llevaba décadas fuera de la élite y hoy la tiene instalada en los octavos de final del Mundial 2026. El siguiente desafío será gigantesco: enfrentar a Brasil por un lugar entre los ocho mejores del torneo.
La clasificación mundialista ya representaba un éxito histórico para el fútbol noruego, pero el equipo ha ido mucho más lejos. Liderados por Erling Haaland y Martin Odegaard, los escandinavos avanzaron con autoridad y confirmaron que el proyecto encabezado por Solbakken está preparado para competir frente a las grandes potencias del planeta.
El día que Solbakken volvió a nacer
Antes de convertirse en el arquitecto del renacimiento de Noruega, Solbakken protagonizó una de las historias más impactantes del fútbol europeo. El 13 de marzo de 2001, cuando todavía era futbolista del Copenhague, sufrió un infarto durante un entrenamiento bajo las órdenes de Roy Hodgson.
Sin antecedentes cardíacos y en plena forma física, el mediocampista cayó desplomado sobre el césped. Su corazón dejó de latir y permaneció siete minutos clínicamente muerto. Mientras era trasladado en ambulancia, finalmente respondió a las maniobras de reanimación y recuperó el pulso.
Después, pasó casi 30 horas en coma y permaneció hospitalizado durante dos semanas. Con el tiempo, el propio Solbakken recordó aquel episodio con una frase que resume la magnitud de lo ocurrido: “Mi corazón dejó de latir. Estuve técnicamente muerto durante siete minutos”.
Aunque logró recuperarse físicamente e incluso recibió autorización médica para volver a jugar con un marcapasos, decidió retirarse. El riesgo era mínimo, pero suficiente para priorizar a su familia y comenzar una nueva etapa lejos de las canchas. Esa decisión cambió el rumbo de su carrera. Primero dirigió al HamKam, después construyó una etapa dorada con el Copenhague y más tarde, acumuló experiencia en el Colonia de Alemania y el Wolverhampton de Inglaterra. En 2020 asumió el reto de dirigir a la selección de Noruega.
Su principal virtud ha sido adaptar el sistema a las características de sus futbolistas. En lugar de apostar por una posesión constante, diseñó un equipo vertical, peligroso en las transiciones y capaz de aprovechar la potencia de Haaland y la creatividad de Odegaard. Además, ha administrado el desgaste físico del plantel para llegar en las mejores condiciones a las rondas decisivas.
Ahora, Stale Solbakken está frente al mayor reto de su trayectoria. Brasil será el rival en los octavos de final del Mundial 2026, pero el técnico noruego ya demostró hace mucho tiempo que sabe vencer obstáculos que parecían imposibles. Después de derrotar a la muerte, buscará escribir una de las mayores sorpresas en la historia reciente de las Copas del Mundo.


