Kirk Cousins llega a los Raiders como agente libre y abre una nueva etapa en Las Vegas
El veterano llega a la ‘Ciudad del Pecado’ como agente libre y apunta a ser mentor de un QB novato, en un movimiento clave para estabilizar la ofensiva

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Kirk Cousins ya tiene nuevo destino en la NFL: Las Vegas Raiders. El veterano quarterback alcanzó un acuerdo para firmar con la franquicia este jueves 2 de abril, de acuerdo con el reporte difundido por su agente, Mike McCartney. Aunque los términos económicos no fueron revelados de inmediato, la operación mueve el mercado y coloca a un pasador con experiencia en una organización que busca estabilidad urgente en la posición más importante del campo.
La llegada de Cousins se da en calidad de agente libre, luego de que Atlanta lo liberó el 11 de marzo con designación post-1 de junio. Esa salida cerró una etapa breve y turbulenta con los Falcons, equipo que lo había contratado en marzo de 2024 con un acuerdo de cuatro años y 180 millones de dólares. Menos de un mes después de quedar fuera de Atlanta, el mariscal encuentra acomodo en un proyecto que parece diseñado para usarlo como solución inmediata y, al mismo tiempo, como pieza de transición.
Raiders to sign QB Kirk Cousins. (via @RapSheet, @MikeGarafolo) pic.twitter.com/mkS4Rg3DSv
— NFL (@NFL) April 2, 2026
El movimiento tiene lógica total para los Raiders por el momento que vive la franquicia. Las Vegas es ampliamente favorito para tomar al quarterback Fernando Mendoza con la primera selección global del Draft 2026. En ese escenario, Cousins aparece como un puente competitivo: un veterano capaz de iniciar la temporada mientras el posible novato de la franquicia se adapta al ritmo de la NFL.
La propia estructura del equipo ya había dejado pistas sobre esa ruta. En el sitio oficial de los Raiders se destacó esta semana que la organización parecía orientarse a juntar a un quarterback joven con un mentor experimentado, mientras Klint Kubiak dejó claro en el Annual League Meeting que su preferencia es que un novato “observe y aprenda” antes de asumir el mando desde el Día 1. La firma de Cousins encaja de forma directa con esa filosofía.
A sus 37 años, Cousins no llega como una apuesta al futuro, sino como una respuesta inmediata. La temporada pasada con Atlanta disputó 10 partidos, con ocho aperturas, y completó 61.7 por ciento de sus envíos para mil 721 yardas, 10 pases de touchdown y cinco intercepciones. No son números que lo coloquen entre la élite actual, pero sí reflejan que todavía puede ofrecer orden, lectura de juego y oficio en una ofensiva que necesita dirección.
Su paso por los Falcons, sin embargo, dejó una lectura doble. En 2024 tuvo momentos de alto impacto, incluido un partido de 509 yardas con el que rompió una marca de franquicia, pero también atravesó un cierre complicado que derivó en la decisión de Atlanta de sentarlo en favor de Michael Penix Jr. Más adelante, en 2025, volvió a tomar la titularidad tras la lesión de Penix y cerró el ciclo antes de la separación definitiva. Ese recorrido explica por qué hoy su valor está más ligado a la experiencia que a la construcción de largo plazo.
Para los Raiders, el fichaje también manda un mensaje de pragmatismo. La franquicia no parece dispuesta a empujar a un quarterback novato al campo desde la primera semana sin red de seguridad. Con Cousins en el roster, Las Vegas gana tiempo para desarrollar a Mendoza (si finalmente lo elige) y también se asegura una alternativa con kilometraje real en partidos grandes, cierres apretados y presión mediática. No es una solución definitiva, pero sí una maniobra que le da sentido al presente del equipo.
La firma no borra las dudas alrededor de Cousins, pero sí reordena el panorama de los Raiders rumbo al Draft. Ahora el club puede entrar a finales de abril sin la urgencia absoluta de lanzar de inmediato a su próximo quarterback franquicia. Eso cambia la conversación interna, modifica la competencia en el campamento y permite que el proyecto de Kubiak arranque con una base más estable en la posición.


