Pausas de hidratación en el Mundial 2026: goles, ritmo de juego y publicidad detrás de la nueva regla
La FIFA implementó descansos obligatorios de tres minutos en cada tiempo; los primeros datos muestran cambios en la dinámica de los partidos y un debate abierto entre salud, táctica y negocio

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Las pausas de hidratación se han convertido en uno de los temas más discutidos del Mundial 2026. Lo que FIFA presentó como una medida de bienestar para los futbolistas terminó generando un debate más amplio sobre el ritmo de los partidos, la influencia táctica de los entrenadores, los goles que llegan después de las interrupciones y el espacio que estas ventanas representan para la publicidad televisiva.
La medida aplica en todos los partidos del torneo, sin importar sede, temperatura, techo o condiciones climáticas. Cada encuentro queda dividido en cuatro tramos: dos antes y dos después de los descansos de hidratación, establecidos alrededor del minuto 22 de cada tiempo. El resultado es una modificación en la forma en que se juega, se dirige y se transmite el fútbol durante la Copa del Mundo.
¿Qué son las pausas de hidratación en el Mundial 2026 y por qué se aplican?
La FIFA anunció el 7 de diciembre de 2025 que el Mundial 2026 tendría pausas de hidratación obligatorias de tres minutos a mitad de cada tiempo. El organismo explicó que la decisión formaba parte de su compromiso con el bienestar de los jugadores en un torneo disputado durante el verano en Canadá, México y Estados Unidos.
La norma establece que el árbitro detiene el juego a los 22 minutos de cada mitad para permitir que los futbolistas se hidraten. A diferencia de torneos anteriores, no se requiere una temperatura específica ni condiciones extremas para activar el protocolo: las pausas se aplican en todos los partidos.
“En cada partido, independientemente de dónde se juegue, si hay techo o la temperatura, habrá una pausa de hidratación de tres minutos. Serán tres minutos desde el pitido final hasta el final de cada tiempo”, dijo Manolo Zubiria, director de torneos de Estados Unidos para la Copa Mundial de la FIFA 2026, al anunciar la iniciativa en la Reunión Mundial de Radiodifusores celebrada en Washington D.C.
La FIFA tomó como antecedente experiencias previas en competencias internacionales, incluido el Mundial de Clubes de 2025, disputado en Estados Unidos. En ese torneo, las condiciones de calor y humedad llevaron a revisar el manejo de las pausas, con el objetivo de establecer un procedimiento uniforme.
La decisión también busca evitar diferencias entre sedes. Si solo algunos partidos tuvieran pausas por jugarse en ciudades más calurosas, los equipos de esos encuentros podrían disponer de una ventana táctica que otros no tendrían. Por eso, FIFA decidió aplicarlas de forma general.

¿Cómo afectan las pausas de hidratación al ritmo de los partidos del Mundial 2026?
Los primeros partidos del Mundial 2026 han mostrado cambios de ritmo después de varias pausas de hidratación. Los datos recopilados y citados por El País a través de la métrica de peligro esperado (xT) señalan que, en los primeros 28 encuentros, se registraron 56 pausas y 44 de ellas modificaron la dinámica del juego, ya sea por inversión de tendencia o por freno al dominio de un equipo.
Esto equivale al 78.6% de las pausas analizadas mediante la empresa especializada Driblab. En 24 casos hubo cambio de tendencia tras la reanudación, lo que representa el 43%; en otros 20, la pausa no cambió al equipo dominante, pero sí interrumpió su flujo de juego. La métrica utilizada para este análisis fue el peligro esperado, que mide cuánto se acerca un equipo al gol mediante pases y conducciones.
Uno de los ejemplos mencionados es el Brasil vs Marruecos. Brasil llegó a las pausas con la iniciativa en distintos tramos del partido, pero Marruecos logró recomponerse después de las interrupciones. En el primer tiempo, la pausa también fue señalada como un punto de ajuste para el equipo brasileño antes de empatar el partido.

En el Australia vs Turquía, el equipo australiano apenas había realizado un disparo antes de la pausa del primer tiempo. Tras la reanudación, generó tres remates más y anotó el primer gol. Australia terminó ganando 2-0 pese a que Turquía dominó la posesión.
También hubo impacto en el Países Bajos vs Japón. El conjunto japonés hizo dos disparos antes de la pausa de hidratación del segundo tiempo y cinco después; posteriormente consiguió el gol del empate en el 2-2. En ese mismo torneo, Canadá y Escocia también marcaron goles relevantes poco después de las pausas.
El caso de Curazao ante Alemania mostró otro efecto posible. El debutante mundialista había empatado 1-1 antes de la pausa del primer tiempo, pero tras la interrupción el cuadro teutón logró reagruparse y terminó imponiéndose 7-1. El técnico Julian Nagelsmann reconoció que la pausa le permitió reforzar ajustes tácticos ante una formación poco habitual del rival.
Goles después de las pausas de hidratación: el dato que abre el debate en el Mundial 2026
El impacto de las pausas no solo se ha observado en la posesión o en la iniciativa de juego, sino también en los goles. De acuerdo con los mismos datos recopilados durante el arranque del torneo, de los 22 goles marcados en la primera mitad de los partidos del Mundial, 12 se produjeron después de la primera pausa de hidratación.
La tendencia también aparece en los segundos tiempos. De los 24 goles anotados en la parte complementaria, 12 llegaron después de la pausa de hidratación. El dato ha reforzado el debate sobre si estas interrupciones funcionan únicamente como descanso físico o si también están influyendo en el desarrollo táctico de los encuentros.
Otro punto relevante es la naturaleza de esos goles. De los 24 tantos registrados después de las pausas, 11 modificaron directamente el marcador: fueron goles de empate o anotaciones que pusieron a un equipo en ventaja.
Australia es uno de los ejemplos más citados. Ante Turquía, sus dos goles llegaron poco después de las pausas de hidratación en cada tiempo (minuto 27 y 75). El equipo oceánico había generado poco volumen ofensivo antes del primer descanso, pero encontró mayor producción tras la reanudación.

En el empate entre Brasil y Marruecos también se observó un cambio. El cuadro marroquí llegó con ventaja al tramo de la pausa, pero la pentacampeona del mundo igualó seis minutos después de que se reanudó el juego. En ese partido, el cuerpo técnico brasileño pudo realizar ajustes durante la interrupción.
Japón también encontró impulso tras la pausa en el segundo tiempo ante Países Bajos. El equipo asiático aumentó su producción ofensiva después de ese descanso y terminó firmando el empate 2-2, uno de los resultados que alimentó el debate sobre la influencia de estas ventanas.
¿Qué entrenadores y jugadores están a favor de las pausas de hidratación?
Entre los argumentos a favor aparece el de la salud de los futbolistas. Luis de la Fuente, técnico de España, señaló antes del partido ante Cabo Verde que la medida debía analizarse desde la perspectiva del bienestar físico. “Siempre me interesa la salud de mis jugadores. Creo que es una medida acertada: una pausa, refrescarse y continuar”.
La entrenadora Emma Hayes también reconoció que, aunque no le gustan las interrupciones adicionales, las pausas ayudan a los cuerpos técnicos. En una columna publicada en The Guardian, explicó que “nadie quiere más interrupciones en el juego”, pero que estas ventanas permiten analizar el partido y comunicar ajustes de forma rápida.
Hayes también apuntó que, desde la perspectiva de un entrenador, la pausa puede cambiar el impulso del juego. Según su lectura, los técnicos pueden usar esos tres minutos para corregir posicionamientos, calmar a sus jugadores o modificar la forma de atacar y defender.
Ronald Koeman, entrenador de Países Bajos, fue citado por Hayes como uno de los entrenadores que aceptan el uso estratégico de la regla. “Se puede usar de diferentes maneras para obtener ventaja, y eso es lo que haremos”, dijo el técnico neerlandés.
También existe respaldo médico. El doctor Mehmet Karabulut, del Grupo de Salud Medicana, afirmó que la norma debe considerarse principalmente una medida de seguridad. En el fútbol actual, los jugadores recorren distancias amplias y realizan esfuerzos de alta intensidad, lo que aumenta la pérdida de líquidos y eleva el riesgo de fatiga en climas cálidos y húmedos.

¿Quiénes están en contra de las pausas de hidratación en el Mundial 2026?
Las críticas se han centrado en dos puntos: la alteración del ritmo del juego y el uso comercial de las interrupciones. Mauricio Pochettino, seleccionador de Estados Unidos, fue directo al afirmar que no le gustan las pausas cuando las condiciones no son extremas: “No me gustan. Solo me gustan cuando las condiciones son extremas, pero cuando las condiciones son buenas, no hacen falta”.
Juan Mata, campeón del mundo con España en 2010, también se pronunció contra la medida desde la visión del futbolista. “Como jugador, no me parece algo positivo”, dijo. Para él, cuando un equipo va perdiendo quiere atacar y cuando va ganando quiere conservar la pelota, por lo que la pausa corta el ritmo de ambos escenarios.
Virgil van Dijk, capitán de Países Bajos, cuestionó que la pausa aparezca en todos los partidos sin importar el contexto climático. Después del empate 2-2 ante Japón, señaló que si hace mucho calor puede ser una medida útil, pero que debería analizarse caso por caso.
El defensor neerlandés también criticó el efecto televisivo de la regla: “Cada vez que hay una pausa comercial… no me gusta mucho”, dijo. Además, sostuvo que para los espectadores neutrales por televisión tampoco resulta ideal.
Didier Deschamps, timonel de Francia, había advertido desde marzo que tres minutos pueden cambiar por completo un partido. Su postura fue que, si un equipo atraviesa un buen momento, la pausa corta la continuidad y obliga a reiniciar el ritmo competitivo.

Mikel Merino también se refirió al efecto sobre el espectáculo. El jugador español señaló que detener el partido no es positivo para el espectador, porque lo hace más lento y más predecible. Además, lo describió como un tiempo muerto adicional para los entrenadores. “Que el partido se pare no es positivo para el espectador. Lo hace más lento, más predecible. Va a tener un impacto fuerte. Son momentos que los entrenadores tienen para ajustar cosas, y para que los jugadores tengan un tiempo muerto”.
Riesgos físicos y salud de los jugadores: el otro debate de las pausas de hidratación
La hidratación durante partidos de alta exigencia es una medida médica necesaria, especialmente en contextos de calor, humedad y desgaste físico. El riesgo de deshidratación puede afectar la regulación de la temperatura corporal y aumentar la fatiga muscular, de acuerdo a Héctor Frisbie, médico en la Ciudad de México.
Sin embargo, también se han planteado posibles riesgos asociados a una pausa prolongada dentro de un deporte de esfuerzos intermitentes. Una interrupción de tres minutos puede reducir la temperatura muscular y modificar el tono físico de los jugadores antes de reiniciar con movimientos explosivos.
El principal riesgo señalado es que un músculo menos caliente pierde elasticidad, lo que puede aumentar la probabilidad de desgarros. También se menciona una menor activación neuromuscular, que puede ralentizar la reacción tras la pausa.
Otro punto es la lubricación articular. Si el cuerpo pierde continuidad de movimiento, el reinicio abrupto puede aumentar la fricción en articulaciones sometidas a aceleraciones, frenadas y cambios de dirección. En ese contexto, la sobrecarga post pausa se vuelve una variable a observar.
Por eso, el debate médico no está centrado en negar el acceso al agua, sino en cómo se ejecuta la interrupción. La hidratación es esencial, pero también lo es que los jugadores mantengan cierta activación física durante la pausa y que el regreso al juego no sea completamente abrupto.
Pausas de hidratación y publicidad: el impacto económico en las transmisiones del Mundial 2026
La aplicación universal de las pausas también abrió una discusión sobre el impacto económico en las transmisiones. Al tener dos pausas de tres minutos por partido, el Mundial 2026 genera aproximadamente seis minutos adicionales de inventario comercial por encuentro.
En un torneo de 104 partidos, esto equivale a 624 minutos acumulados, es decir, más de 10 horas de espacios potenciales para anuncios. Para las televisoras, esas ventanas representan un activo comercial nuevo dentro de un deporte que tradicionalmente tiene transmisiones continuas durante cada tiempo.
Según estimaciones de The Wall Street Journal, un anuncio de 30 segundos durante fase de grupos o partidos de menor perfil puede cotizarse alrededor de 200 mil dólares. En partidos de la selección de Estados Unidos, el costo puede subir hasta 750 mil dólares por spot.
Con una tarifa promedio estimada de 300 mil dólares por anuncio, proyecciones de Sports Business Journal calculan que televisoras en Estados Unidos podrían generar al menos 250 millones de dólares únicamente por las pausas de hidratación. Si el promedio sube a 400 mil dólares por el peso de rondas eliminatorias, la cifra podría acercarse a 332.8 millones de dólares.

El exdefensor Gary Neville calificó estas pausas como una “pausa publicitaria encubierta”, mientras que Ian Wright también apuntó al uso comercial de las interrupciones. En contraste, algunas cadenas como Telemundo e ITV Sport optaron por no emitir anuncios durante los tres minutos, utilizando ese tiempo para análisis o continuidad editorial.
La discusión pública también llegó a los estadios. En el Países Bajos vs Suecia, disputado en Houston bajo techo y con climatización cercana a los 21 grados, aficionados de ambos equipos abuchearon la pausa de hidratación, uno de los episodios que reflejó el rechazo de parte del público cuando la interrupción no parece asociada a condiciones extremas.

El Mundial 2026 sigue acumulando datos sobre los efectos de esta regla. La medida fue diseñada como una herramienta de bienestar, pero su aplicación ya tiene consecuencias deportivas, tácticas, médicas, televisivas y comerciales dentro de un torneo que cambió la forma tradicional de dividir un partido de fútbol.


