Atlante quiere apoyarse en su historia de lucha e identidad mexicana para conquistar a las nuevas generaciones
El presidente del Atlante, Emilio Escalante habló sobre el regreso del Atlante a la Primera División después de doce años de ausencia y el reto que tiene la institución azulgrana: conquistar a nuevas generaciones. En exclusiva para Claro Sports en W Radio, explicó que el retorno se concretó mediante la adquisición de una franquicia, pero remarcó que el proyecto tiene como base el amor al club, el orden financiero y una visión que busca devolverle fuerza a una de las marcas históricas del fútbol mexicano.
Uno de los puntos centrales del nuevo proyecto será recuperar el vínculo con la afición y acercarse a los seguidores más jóvenes. La directiva admitió que fue difícil estar abajo estos doce años, especialmente en una época en la que las redes sociales crecieron y muchos nuevos aficionados no pudieron vivir al Atlante como equipo de Primera División. Por eso, el plan apunta a refrescar la marca, reintroducirla en el mercado y construir experiencias que vayan más allá de los noventa minutos de partido.
“Nuestra mayor debilidad fueron estos últimos 12 años abajo, que es cuando más las redes sociales han explotado. Y creo que a mí lo que más me emociona de esto es que no tenemos que presentar una marca, solamente la tenemos que refrescar, la tenemos que reintroducir nuevamente. Yo lo veo, como yo lo veo también es casi imposible que muchos, muchos aficionados nuevos no se sientan identificados con la historia de lo que es el Atlante. Porque realmente si algo representa es una historia de lucha deportiva dentro del fútbol mexicano, entonces yo planeo o cómo yo lo volteo a ver un poco de cómo podernos acercarnos a estas nuevas generaciones”, agregaron.
Por su parte, Emilio Escalante Jr señaló que el Atlante no necesita presentarse como una institución nueva, sino recordar lo que representa. El club quiere apoyarse en su historia de lucha, garra e identidad mexicana para conquistar a nuevas generaciones, sin perder a la afición que se mantuvo fiel pese a mudanzas, cambios de sede y años de incertidumbre. La intención es modernizar la imagen del equipo, pero sin desprenderse de sus raíces.
Además del regreso deportivo, el proyecto contempla fortalecer la formación de talento joven y desarrollar academias propias que ayuden a recuperar la esencia histórica del club. Atlante vuelve a la Primera División con humildad, pero también con la ambición de competir con profesionalismo y convertirse otra vez en un actor relevante del fútbol mexicano. Para sus dueños, el reto no solo es mantenerse, sino reconstruir un equipo que vuelva a ser motivo de orgullo para su gente.


