¿Quién ganará las Finales entre Spurs vs Knicks? Las claves que van a determinar al campeón de la NBA
Analizamos la serie por el título de la NBA previo al Juego 1 de las Finales NBA entre New York y San Antonio

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Este miércoles 3 de junio, en el Frost Bank Center, arranca la edición 80 de las Finales NBA entre Spurs y Knicks. Un duelo que genera mucha expectativa al medirse la franquicia de Nueva York, una de las más populares del básquetbol que desde 1999 no ganaba la Conferencia Este, y tiene más de medio siglo sin ganar un campeonato, pero que está cautivando a la Gran Manzana como hace mucho tiempo no se veía. Del otro lado, el rival que les negó el título hace 27 años y que tiene a un talento generacional en Victor Wembanyama, quien podría tomar el testigo de Stephen Curry y LeBron James como la cara de la liga.
Estos dos equipos tienen cuentas pendientes, no solo por lo sucedido en las Finales de 1999, sino por la NBA Cup de diciembre. Los Knicks se coronaron, frenando momentáneamente a San Antonio, que en ese mes comenzó a dar muestras de que podía ser contendiente al vencer tres veces a los campeones Oklahoma City Thunder. El siguiente duelo ante Nueva York fue un punto de inflexión para los Spurs, ya que el coach Mitch Johnson modificó su quinteta titular, sentando a Harrison Barnes por Julian Champagnie.
Los Spurs, desde el 1 de febrero, fueron el mejor equipo de la NBA, ganando 30 de los 34 últimos partidos de la campaña. En los últimos 44 juegos en los que Wembanyama jugó más de 20 minutos, incluyendo los Playoffs, solo perdieron cinco. Una de esas derrotas fue en Madison Square Garden ante los Knicks, terminando el febrero invicto (11-0) del equipo de la ciudad del Álamo. Nueva York tuvo altibajos tras ganar la Copa, pero encontraron su mejor versión en la postemporada, cuando perdían 2-1 en la primera ronda ante Atlanta. Comenzaron a ejecutar más la ofensiva a través del dominicano Karl-Anthony Towns y eso abrió la llave. Desde entonces no pierden, ganando sus últimos 11 partidos con una diferencia promedio de 23.8 puntos por partido. Cifras históricas para la NBA, aunque los Spurs y quizá el mejor jugador del planeta serán un desafío mayor que Cavs, 76ers o Hawks. Pinta para ser una serie larga. Veamos las claves.
El juego de ajedrez defensivo definirá las Finales
Los dos equipos tienen bastantes similitudes en cuanto al personal. La mayor parte del tiempo juegan con cuatro perimetrales y un hombre alto (Victor Wembanyama ocasionalmente reemplazado por Luke Kornet, Towns y Mitchell Robinson por los Knicks). Los postes titulares se mueven por el perímetro en ofensiva, mientras que en defensiva no salen al arco de tres puntos. Ahí está la primera clave: el que tire cuando los grandes pasen debajo de las cortinas. Jalen Brunson ahí es donde ha tenido buenos partidos pese al tamaño de Wembanyana; los perimetrales de San Antonio no pueden desentonar.
Otra característica que comparten es que ambos equipos prefieren ‘esconder’ a su hombre grande en un jugador al que no le tienen respeto tirando a distancia, lo que les permite ayudar en la pintura al dejar solo a un rival. Así que será clave que los actores de reparto hagan pagar por dejarles solos. Wembanyama suele estar con Josh Hart (el ajuste en marzo fue que Hart puso un récord de pantallas sobre el manejador del balón), mientras que los Knicks ponían a Towns con Harrison Barnes, algo que ya no es factible con Julian Champagnie en la quinteta inicial (de hecho, les anotó 11 triples en su primera titularidad el 31 de diciembre); podrían intentarlo con Stephon Castle o Dylan Harper, con el riesgo de que les ganen con el drible.
El tercer punto es el atacar al peor defensivo del rival: De’Aaron Fox y Jalen Brunson. Esto podría ser un caso de ‘tapar un agujero para abrir otro’, porque si Wemby se queda con la asignación de Hart, obligaría a Fox a marcar a alguien de mayor tamaño y con la tendencia del francés de buscar tapas, pueden llegar rebotes ofensivos; si el francés está con Towns, podría no llegar a tiempo a ayudar en el interior contra las penetraciones de Anunoby, Bridges, McBride y compañía.
Del otro lado de la cancha, OG Anunoby y Mikal Bridges son los mejores defensores perimetrales de los Knicks. El primero podría apunta a cubrir a Wemby como Stephen Jackson contra Dirk Nowitzki en 2007; Bridges tendría que dividirse Harper y Castle, Hart tomaría al otro y quizá se pueda ‘esconder’ a Brunson con Champagnie o Keldon Johnson. Un detalle: la ofensiva de los Spurs tiene mucho mayor movimiento que la de los Cavs; aquí no hay un Dean Wade que se quede en la esquina sin hacer nada. Podrían atacarle como hiciera con relativo éxito C.J. McCollum en la primera ronda. Brunson jugará sí o sí, mientras que Spurs podría tener más alternativas de personal.
El clutch
En temporada regular, San Antonio tuvo marca de 24-12 en juegos de diferencia de cinco puntos con cinco minutos por jugar, terceros mejores; los Knicks fueron sextos, 21-13. En la postemporada se ha volteado la tortilla, porque cuatro de las seis derrotas de San Antonio fueron en partidos cerrados.
El gran problema que han tenido los Spurs es la ofensiva en la ‘chiquita’: eficiencia de 96.4, décimos peores y un declive masivo respecto a la fase regular (122.6); su defensa tampoco ha sido la mejor (109.4). Nueva York se ha hecho fuerte en defensa y en ofensiva no cae tanto (109.4 vs 123.5 en temporada).
Este puede ser el talón de Aquiles de San Antonio. Sí, tienen al primer ganador del premio al Jugador Clutch del año. De’Aaron Fox (lo hizo en el 2023 mágico de los Kings, con Mike Brown de coach), pero del otro lado está Jalen Brunson, quien lo ganó en 2025 y ya ha vacunado a Cavs y 76ers esta postemporada. Han pasado por más pruebas similares. Wembanyama puede que sea el jugador más determinante del básquetbol, pero todavía no tiene movimientos patentados que le permitan anotar en los momentos clave: suele tratar de atacar y lanzar el balón como se pueda con su altura y alcance de brazos. Todavía no tiene un juego de pies a lo Jokic, Olajuwon, McHale, Jordan, Kobe o Nowitzki.
En una serie que luce bastante pareja, el cierre de un partido cerrado puede ser la diferencia. Knicks ha salido avante en más ocasiones con Brunson, mientras que los Spurs todavía van aprendiendo sobre la marcha.
Las lesiones de Dylan Harper y Mitchell Robinson
Dos jugadores que inician en el banquillo no están 100% sanos y podrían decantar la balanza en una serie que pinta ser larga. Dylan Harper sufrió una lesión en la pierna en el cierre del Juego 2 ante Oklahoma City, estuvo mermado los siguientes tres partidos, pero para los últimos dos se le vio de nuevo con explosividad, siendo vital en la remontada. Le necesitan para atacar a Jalen Brunson, Landry Shamet, Jordan Clarkson y el resto de perimetrales de los Knicks, quienes podrían estar enfocados en Wemby, Castle y Fox. Harper puede ser el Factor X para los Spurs.
Del lado de Knicks, hay una incógnita mayor. Mitchell Robinson se fracturó un dedo de la mano previo a las Finales. Le operaron y estaría disponible, pero su efectividad podría verse limitada por ese problema de la mano. Jamás ha sido un poste brillante a la ofensiva (básicamente solo anota con clavadas y es de los peores tirando libres), pero su presencia en los tableros fue clave para ganar la final de la Copa, haciéndose con 10 rebotes ofensivos al aprovechar que Wemby estaba fuera de la pintura buscando tapas. Robinson es de los mejores de toda la NBA atrapando tableros en ataque y también hace labor de desgaste al chocar al francés, similar a lo que hizo Isaiah Hartenstein en la final del Oeste.
Robinson es además una póliza de seguridad por si Karl-Anthony Towns si es que se mete en problemas de faltas. De no ser efectivo, se complican mucho los planes de Nueva York porque no tienen otro hombre grande en su rotación habitual, que es de 10 hombres, pero la mayoría de la banca son perimetrales (Clarkson, Alvarado, Shamet y McBride, además de que los primeros dos suelen jugar unos 5 minutos por mitad y no mucho más).
El eterno debate del descanso contra el desgaste
Los Knicks son el primer equipo en la historia de los Playoffs que enfrenta a tres rivales que disputaron un Juego 7 en la ronda previa (76ers, Cavs y ahora Spurs). Si nos vamos a todas las series desde 1980, cuando la NBA adoptó el triple, la conclusión es que el descanso es favorable: hay 108 antecedentes y el equipo que viene de un Juego 7 fue eliminado en 64 ocasiones (59.25%). Suelen comenzar perdiendo (66 cayeron en el primer partido de la siguiente serie tras ir al máximo).
Puntos para los Knicks, pero las circunstancias no dejan tan mal parado a los Spurs; en concreto, el jugar en casa. San Antonio tiene la ventaja de localía, así que el Juego 1 es en casa. Los equipos que abren de locales tras un Juego 7 tienen marca de 25-21 en ese Juego 1, y avanzaron en 30 de 46 ocasiones. Solo en Finales, Para más inri, tuvieron suficiente descanso tras jugar el sábado en OKC. Cuando tienen más de 48 horas de preparación y abren en casa las Finales, 6-5, en el Juego 1, 7-4 ganaron el título.
| Temporada | Equipo que viene del Juego 7 | Rival | Resultado Juego 1 Finales | Resultado Finales |
|---|---|---|---|---|
| 1981 | Celtics | Rockets | G 98-95 | G 4-2 |
| 1982 | 76ers | Lakers | P 117-124 | G 2-4 |
| 1988 | Lakers | Pistons | P 93-105 | G 4-3 |
| 1990 | Pistons | Trail Blazers | G 105-99 | G 4-2 |
| 1993 | Suns | Bulls | P 92-100 | P 2-4 |
| 1995 | Magic | Rockets | P 118-120 | P 0-4 |
| 2000 | Lakers | Pacers | G 104-87 | G 4-2 |
| 2002 | Lakers | Nets | G 99-94 | G 4-0 |
| 2013 | Heat | Spurs | P 86-92 | G 4-3 |
| 2016 | Warriors | Cavaliers | G 104-89 | P 3-4 |
| 2018 | Warriors | Cavaliers | G 124-114 | G 4-0 |
Nueva York lleva sin jugar desde el 25 de mayo, llegando con el doble de descanso que los Spurs. Eso ha sido favorable históricamente en las Finales: desde 1990, hay cinco antecedentes y cuatro ganaron el Juego 1, aunque solo uno lo hizo de visitante (Spurs ante Heat en 2013). Tres fueron campeones (Bulls en 1996, Nuggets en 2023 y Lakers en 2001; perdieron las Finales Spurs en 2013 y Jazz en 1998).
La localía importa en las Finales
Tener la ventaja de localía en las Finales de la NBA es una ventaja. En las 79 ediciones previas de la serie por el título, en 58 se coronó el que inició y cerró en casa, por 21 ‘visitantes’. San Antonio va perfecto, 5-0, en estas condiciones, siendo la excepción la serie de 2013, cuando Miami Heat fue el que tuvo la ventaja de casa y la aprovechó para remontar un 2-3. En los últimos 10 antecedentes, 8 con la ventaja de localía se coronaron, con las excepciones los Cavs en 2016 (con atenuantes como las lesiones de Curry y Bogut, además de la suspensión de Draymond Green) y los Bucks en 2021.
La mayoría de los visitantes que se coronan han necesitado ganar dos partidos. Nueva York podría tener su mejor oportunidad de ganar uno en el Juego 1 de una serie que promete y mucho.


