Pacquiao lanza ultimátum a Mayweather: “Si no es profesional, no hay pelea”
El pleito se ha convertido en un mar de versiones encontradas, demandas de dinero adelantado y amenazas claras de ruptura
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La tan esperada revancha entre Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao, que había capturado la atención de todos los fanáticos del boxeo, comenzó a desmoronarse públicamente. Lo que inicialmente parecía ser un regreso acordado entre dos de las más grandes leyendas del pugilismo se ha convertido en un mar de versiones encontradas, demandas de dinero adelantado y amenazas claras de ruptura.
Pacquiao, quien llegó a Los Ángeles con una postura desafiante, dejó claro que firmó para una pelea real. En sus declaraciones más recientes, no dudó en reafirmar su postura sin rodeos, sin dejar espacio para matices. Aseguró que no está interesado en participar en una exhibición, y su equipo ha respaldado esta línea con documentos y fechas específicas. La confrontación no solo es una cuestión de egos, sino también de contratos legales y acuerdos firmados, que Pacquiao mantiene como la base de su reclamo.
La fecha ya está fijada: 19 de septiembre en el Sphere, con distribución de Netflix. Desde la promotora de Pacquiao afirman que el acuerdo fue siempre de naturaleza profesional, en clara discrepancia con las declaraciones de Mayweather, quien sugirió recientemente que la revancha podría ser solo una exhibición. Este comentario de Mayweather abrió una grieta que amenaza con hacer fracasar toda la negociación.
El director ejecutivo de Manny Pacquiao Promotions, Jas Mathur, intervino para ponerle fecha límite a Mayweather, acusando un incumplimiento de los términos previamente pactados. Lo que en principio era un conflicto de palabras se ha transformado en una disputa formal y contractual. La postura de Pacquiao, respaldada por su equipo, es contundente: “Cada quien puede decir lo que quiera, pero los contratos son claros”, dejando claro que no hay espacio para cambios de último momento.
Mayweather, quien no compite de manera oficial desde 2017, cuando venció a Conor McGregor, ha optado por participar en exhibiciones en los últimos años. En contraste, Pacquiao regresó al circuito competitivo en 2021, cuando empató con Mario Barrios en un pleito por el título del Consejo Mundial de Boxeo. La diferencia en las trayectorias de ambos es evidente, especialmente cuando se trata de tomar riesgos y compromisos oficiales.
El trasfondo de esta disputa expone una realidad ineludible: Pacquiao firmó el contrato con la condición de que la pelea fuera profesional y recibió anticipos bajo esos términos. Ahora, Mayweather parece intentar cambiar las reglas, lo que ha llevado a una situación de conflicto que podría dejar otra cuenta pendiente entre ambos, esta vez sin siquiera haber subido al ring.
La revancha de 2023 podría ser recordada como un episodio frustrante para los seguidores del boxeo, quienes esperaban ver el cierre de una saga que comenzó en 2015, cuando ambos protagonizaron el evento más lucrativo de la historia del boxeo. Lo que parecía ser el reencuentro esperado ahora podría convertirse en una nueva decepción, dejando en la memoria colectiva una disputa sin resolución.


