La infancia de La Hormiga González: entre travesuras y amor al fútbol
El niño inquieto que llegó al profesionalismo gracias al cariño de su familia y un cambio en su forma de pensar
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En el capítulo 10 del serial documental ‘La Selección en Tus Manos’ de Claro Sports, se revela cómo la infancia de Armando ‘La Hormiga’ González estuvo marcada por la rebeldía, travesuras y un carácter inquieto que desafiaba a sus padres. Sin embargo, esa misma energía que causaba problemas en casa se transformó en disciplina y dedicación cuando descubrió el fútbol, convirtiéndose en un joven profesional comprometido con su carrera.
Luis Armando González, padre del jugador, recuerda que Armando fue el más complicado de sus tres hijos. “Yo ya no soy Armando, soy el papá de La Hormiga y me emociona”, comenta. Señala que su rebeldía comenzó a ceder cuando llegó a Chivas, adaptándose a las reglas y formas de Casa Club, lo que marcó el inicio de su disciplina futbolística. Por su parte, Araceli Alba, mamá de La Hormiga, relata cómo su hijo era un niño inquieto que siempre buscaba diversión, incluso causando problemas con vecinos y haciendo travesuras para no perderse un partido de fútbol. “Fue el niño que se fue llorando a Disney porque no quería perderse un partido”, asegura.
Armando González recuerda su niñez con humor y cariño: “Yo siempre fui un niño muy interactivo, le causé muchos problemas a mis papás, estaba siempre inquieto y respondón”. Entre anécdotas divertidas, cuenta que le pusieron el apodo de ‘Hormiga’ por un miedo infantil a estos insectos y que su primer gol lo marcó a los cuatro o cinco años, gracias a un centro de su hermano. También recuerda los momentos con su familia: jugar con su papá y su hermano implicaba romper cosas y generar caos, pero fue en esas experiencias donde aprendió que el fútbol no era un juego de jardín, sino una disciplina que requería concentración y respeto por las reglas.
Los recuerdos de travesuras no terminan ahí. Su mamá comenta que “todo lo que lo alejaba del fútbol era un problema” y que incluso los vecinos sufrieron las bromas de Armando: durante un Super Bowl, desconectó la pantalla en el momento más importante, solo por diversión. Sin embargo, cada una de estas anécdotas también revela su pasión innata por el deporte: su mente inquieta siempre estaba buscando el balón y nuevas formas de mejorar su juego. Su rebeldía, lejos de frenarlo, se convirtió en creatividad dentro de la cancha y en la capacidad de adaptarse a retos.
El capítulo muestra además la filosofía que Armando adoptó desde pequeño y que mantiene hoy como profesional: “Mi papá nunca nos presionó a jugar fútbol, ni a mí ni a mi hermano. Todo lo que hago lo hago por el fútbol. Puedes tener talento, pero si no te dedicas 100% al fútbol, si no eres disciplinado y con una mentalidad fuerte, no vas a llegar”. Este mensaje refleja cómo la disciplina y la pasión pueden transformar la rebeldía de un niño en una carrera exitosa, y cómo la familia juega un papel crucial en ese proceso de formación.


