México sacude el Estadio Azteca: goles de Quiñones y Jiménez se sienten como “sismos”
Los goles de Quiñones y Jiménez contra Ecuador generaron vibraciones registradas por sismógrafos en el Estadio Ciudad de México durante el Mundial 2026

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Durante el partido de dieciseisavos de final del Mundial 2026 entre México y Ecuador, el Estadio Ciudad de México fue testigo de un fenómeno poco común: las vibraciones provocadas por la euforia de los aficionados durante los goles del Tri fueron captadas por diversos sismógrafos en la Ciudad. La celebración masiva de los seguidores mexicanos se reflejó en registros que, aunque no son movimientos tectónicos, sorprendieron por su magnitud.
La plataforma de monitoreo SASSLA confirmó que la estación Raspberry Shake más cercana al Estadio Ciudad de México captó las vibraciones generadas durante el primer gol del encuentro, anotado por Julián Quiñones al minuto 22’. Según los datos, el tanto provocó un salto simultáneo de la afición, clasificándose como una señal artificial sobresaliente, pero claramente perceptible en el registro sísmico.
No pasó mucho tiempo para que el segundo gol de Raúl Jiménez, al 31’, también quedara registrado. La confirmación de la victoria del Tricolor generó un segundo evento de vibración, donde la reacción de miles de aficionados celebrando el 2-0 quedó inmortalizada en los sismógrafos, nuevamente sin relación alguna con movimientos de placas tectónicas.
El Instituto de Geofísica de la UNAM aclaró que estos fenómenos no corresponden a actividad sísmica real, sino a la fuerza física generada por la masa humana en la tribuna. El efecto, aunque localizado y momentáneo, demuestra cómo la pasión futbolera puede incluso dejar huella en los instrumentos de medición más sensibles.
Más allá del espectáculo deportivo, estos registros destacan la magnitud del apoyo del público mexicano y cómo la emoción colectiva puede transformar el estadio en un escenario de sensaciones intensas, donde cada gol se convierte en un momento inolvidable.


