Turquía queda eliminada del Mundial 2026 tras caer ante una heroica Paraguay con diez hombres
Paraguay venció 1-0 a Turquía con el gol más rápido del Mundial 2026 y resistió con 10 hombres para eliminar a los turcos

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Turquía se despidió del Mundial 2026 con una derrota tan dolorosa como dramática. La selección europea cayó 0-1 ante una Paraguay aguerrida, resistente y emocionalmente blindada, que sobrevivió todo el segundo tiempo con un hombre menos después de la histórica expulsión de Miguel Almirón. El partido tuvo un inicio de impacto, un cierre de angustia y una historia que quedará marcada por el gol más rápido de esta edición de la Copa del Mundo.
El golpe de Galarza cambió todo desde el primer minuto
El encuentro apenas comenzaba cuando Paraguay encontró el golpe que terminaría definiendo la noche. La Albirroja recuperó en campo contrario, Galarza recibió en la frontal del área y sacó un disparo raso, pegado al palo, imposible para Çakir. Fue el 0-1 antes de que Turquía pudiera acomodarse en el partido, un tanto que no solo puso arriba a los sudamericanos, sino que se convirtió en el gol más rápido del Mundial 2026 hasta ese momento.
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— TUDN MEX (@TUDNMEX) June 20, 2026
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El impacto fue inmediato. Turquía quedó aturdida, mientras Paraguay entró en el partido con la energía de quien entiende que cada balón puede cambiar un destino mundialista. Galarza, protagonista absoluto del arranque, también vio la primera tarjeta amarilla al minuto 3, tras llegar tarde a un balón dividido en una zona donde el partido empezó a llenarse de fricción, faltas e interrupciones.
Con el paso de los minutos, Turquía trató de recuperar el control desde la posesión. El equipo turco movió la pelota, intentó instalarse en campo rival y buscó conexiones con Arda Güler, Yildiz y Aktürkoglu, pero Paraguay dejó claro su plan: bloque bajo, líneas juntas, paciencia para cerrar espacios y salidas rápidas cuando apareciera la oportunidad.
La primera respuesta clara de Turquía llegó por derecha. Aktürkoglu encontró espacio y metió un balón atrás para Güler, pero el remate se fue por encima del larguero. La insistencia turca empezó a crecer, aunque sin la precisión necesaria para romper el muro paraguayo, que se sentía cada vez más cómodo defendiendo cerca de su área.
La pausa de hidratación al minuto 25 encontró el partido con una imagen ya definida: Turquía tenía la pelota, Paraguay tenía la ventaja. El dominio turco era territorial, pero no necesariamente peligroso, porque cada intento por dentro chocaba con Alderete, Gustavo Gómez, Cáceres o Alonso, firmes en cada cruce y atentos a cualquier segunda jugada.
La ocasión más clara para Turquía en el primer tiempo llegó al minuto 34. Çalhanoglu cobró una falta desde la derecha y puso un servicio venenoso al área. Mert Müldür remató forzado, pero con una dirección peligrosísima. El balón se estrelló primero en el larguero y después en el palo, en una jugada que dejó a Turquía a centímetros del empate y a Paraguay aferrada a una ventaja que comenzaba a sufrir.
Paraguay también tuvo la opción de aumentar la diferencia. Al minuto 36, Enciso recibió en la frontal, amagó el disparo y abrió para la llegada de Cáceres. El lateral remató de primera al palo corto, pero Çakir respondió con una gran atajada. La Albirroja perdonó el segundo y el partido entró en una fase de tensión creciente, con Turquía reclamando un posible penalti sobre Aktürkoglu al 38’ y Paraguay intentando enfriar el ritmo.
La roja a Almirón y la resistencia paraguaya hasta el final
La jugada que cambió por completo el desarrollo del partido llegó en el tiempo añadido de la primera parte. Tras una pequeña tangana, el árbitro fue llamado a revisar una posible roja en el VAR. Miguel Almirón se había tapado la boca para decirle algo a un rival, una acción sancionada con expulsión directa bajo el nuevo protocolo, y Paraguay se quedó con 10 hombres al 45+2’.
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— TUDN MEX (@TUDNMEX) June 20, 2026
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El descanso llegó con una sensación de cara y cruz para Paraguay. Había marcado el gol más rápido del Mundial 2026 y estaba venciendo a Turquía, pero debía jugar toda la segunda mitad en inferioridad numérica. Para Turquía, el panorama era claro: tenía un hombre más, necesitaba empatar cuanto antes y estaba obligada a remontar para seguir con vida en la Copa del Mundo.
Los técnicos movieron sus piezas desde el vestuario. Paraguay mandó al campo a Bobadilla por Pitta, mientras Turquía respondió con Baris Yilmaz por Aktürkoglu. El segundo tiempo arrancó con Turquía volcada al ataque, con un disparo lejano de Demiral que Gill controló en dos tiempos y, poco después, con una acción de Yildiz por izquierda que terminó en un remate al lateral de la red.
El dominio turco se hizo más evidente con el paso de los minutos. El equipo movía la pelota de lado a lado, buscaba centros, intentaba filtrar pases y cargaba el área con más hombres. Paraguay, en cambio, entendió que el partido ya no se ganaba con posesión, sino con resistencia, orden y sacrificio colectivo.
Çalhanoglu probó con una volea desviada al 56’, y Demiral volvió a intentarlo desde fuera del área al 58’, obligando a Gill a una parada exigente. El arquero paraguayo empezó a convertirse en una figura silenciosa del partido, seguro en los momentos de mayor presión y bien protegido por una defensa que despejaba todo lo que caía en su zona.
Turquía buscó cambiar la historia con el ingreso de Gül y Uzun al minuto 60, mientras Paraguay reforzó su estructura con Velázquez por Diego Gómez al 65’. La segunda pausa de hidratación dejó una imagen clara: Turquía atacaba con urgencia, pero Paraguay resistía con una disciplina conmovedora, cada vez más replegada y consciente de que el tiempo era su mejor aliado.
En el tramo final, el equipo turco acumuló llegadas y centros. Elmali entró por Kadioglu, pero pronto fue amonestado al disputar un balón aéreo. Después, Turquía insistió con varios saques de esquina y Paraguay respondió como un muro. Demiral tuvo una opción dentro del área al minuto 79, pero su remate de primera se fue directo a la grada.
La angustia creció al 81’, cuando Uzun recibió en la frontal, se acomodó hacia dentro y sacó un disparo con derecha que pasó muy cerca. Luego, Paraguay también avisó a balón parado, aunque la acción fue invalidada por fuera de juego de Alonso después de una gran intervención de Çakir. El partido estaba roto emocionalmente: Turquía empujaba por supervivencia y Paraguay defendía como si cada despeje fuera un gol.
La más clara para Turquía llegó al 88’. Uzun remató casi a bocajarro y Gill respondió con un paradón impresionante. El rechace quedó para Gül, que disparó muy desviado en el área pequeña, aunque la jugada terminó anulada por fuera de juego. Fue el último gran lamento turco, la ocasión que resumió su noche: dominio, insistencia y una falta de contundencia que le costó la eliminación.
El árbitro agregó siete minutos y Paraguay todavía hizo un doble cambio al 90+1’, con los ingresos de Ávalos y Canale por Enciso y Galarza. La salida del autor del gol fue simbólica: el hombre que abrió el partido dejó la cancha cuando Paraguay ya solo necesitaba resistir unos segundos más. La Albirroja cerró filas, mordió cada pelota y defendió el 0-1 hasta el último suspiro.
El pitazo final confirmó una de las historias más intensas del Mundial 2026. Turquía quedó eliminada tras caer ante una Paraguay que jugó con diez todo el segundo tiempo y aun así sostuvo una victoria heroica. El gol tempranero de Galarza, la expulsión histórica de Almirón y la muralla guaraní marcaron una noche inolvidable para la Albirroja y devastadora para una Turquía que se marchó demasiado pronto.


