Edgar Berlanga demostró su poder noqueador ante Steven Butler
Berlanga demostró que todavía es una figura a respetar en la división de peso supermediano debido a su contundente pegada

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Edgar Berlanga confirmó que su poder noqueador sigue siendo real al detener por nocaut técnico a Steven Butler en el séptimo asalto, en una noche que se le complicó más de la cuenta pero que terminó que es un rival a temer dentro del peso supermediano.
Berlanga se levanta y firma un TKO que revive su nombre
El boricua arrancó la pelea con la presión de quien llega con la necesidad de mostrar una buena actuación y esa tensión se notó desde el primer campanazo. Berlanga buscó imponer su jab y su presencia física en el centro del ring, pero Butler no se dejó intimidar y respondió con combinaciones que, de entrada, frenaron el ímpetu del puertorriqueño. El punto de quiebre temprano llegó en el segundo round, cuando un ataque del canadiense encontró un hueco en la defensa y mandó a Berlanga a la lona, recordándole a todos que su mandíbula está bajo la lupa desde hace tiempo.
Lejos de derrumbarse mentalmente, Berlanga se levantó, respiró profundo y decidió cambiar el libreto, ajustando el ritmo y controlando mejor la distancia. Desde el tercer episodio comenzó a verse un Berlanga más paciente, ese que entiende que no todo se resuelve a fuerza de swingazos, sino también con cálculo, selección de golpes y lectura del rival. Round a round fue plantando sus pies, conectando a los planos medios, castigando el cuerpo y minando la resistencia de Butler, que pasó de agresor a sobreviviente.
En el séptimo asalto, la presión acumulada explotó y Berlanga apretó el acelerador, combinó ganchos y rectos al rostro y terminó forzando la intervención del réferi, que detuvo la pelea ante un Butler ya desbordado y sin respuesta efectiva. El nocaut técnico no solo decoró la noche, también demostró que Berlanga sigue siendo un finalizador peligroso en las 168 libras.
Una victoria que pesa tras el nocaut ante Sheeraz
Esta victoria tiene un peso distinto porque llega justo después de una etapa complicada en la carrera del boricua. En julio del año pasado, Berlanga fue noqueado en el quinto asalto por Hamzah Sheeraz, una derrota que dejódudas profundas sobre su techo real como contendiente de élite en el peso supermediano. Aquella noche no solo perdió una pelea, perdió también parte del aura de invencible que arrastraba desde sus inicios, cuando encadenaba nocauts fulminantes y parecía que nadie lo podía aguantar.
Por eso este triunfo ante Butler sabe distinto. No estamos hablando solo de un nocaut más para adornar el récord, sino de un resultado que muestra capacidad de ajuste, resiliencia y respuesta bajo fuego, justo lo que muchos analistas dudaban que tuviera tras la caída con Sheeraz. El hecho de que haya tenido que levantarse de la lona y construir la remontada le suma narrativa a su historia: no fue una noche limpia, fue una noche de prueba, de esas que marcan carreras.
Además, hacerlo en un escenario como el Theater del Madison Square Garden, dentro de una cartelera de Zuffa Boxing que lo presentaba como figura, refuerza la idea de que su promotora todavía cree que hay negocio y futuro en su nombre. Berlanga necesitaba un triunfo contundente para mantenerse en la conversación grande y lo consiguió, aunque el camino haya sido accidentado.


