“Aún tengo más hambre”: Norchad Omier en exclusiva tras ser el primer jugador NBA de Nicaragua
El jugador de los Clippers habla para Claro Sports tras su debut en la NBA
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El 2 de marzo del 2026 pasó a la historia del baloncesto de Latinoamérica, ya que debutó en la NBA Norchad Omier, el primer jugador de Nicaragua en la historia de la Asociación, al tener sus primeros minutos con los Clippers. Desde Los Angeles, tras el partido ante los Portland Trial Blazers del martes 31 de marzo, habla en exclusiva para Claro Sports sobre su historia, en la que ya cumplió el sueño de debutar en el mejor básquetbol del mundo, pero para él, es apenas el primer paso.
“Es un orgullo porque desde que yo comencé, dije a todos que quería hacer algo diferente, que no quería ser uno más en Nicaragua. Con la ayuda de Dios logré llegar aquí, pero aunque no lo crean, no estoy conforme a donde he llegado. Así que aún tengo mucha más hambre y estoy aspirando para mucho más, así que muy emocionado por lo que sé bien”.
La historia del originario de Bluefields pudo ser muy distinta hace casi una década, cuando estuvo a nada de aceptar una oferta de beca para jugar en México, con el Tecnológico de Monterrey. Estuvo a días de ser un Borrego, pero tras un campamento en Estados Unidos, optó por jugar a nivel preparatoria en la Florida. Estar lejos de su casa y su familia fue lo más difícil para el nicaragüense, pero en la cancha, su juego habla, siendo pionero para el básquetbol de su país y con números históricos en cada etapa.
En la preparatoria, Omier promedió 26.7 puntos y 20.3 rebotes. Es el único jugador en toda la historia de la NCAA que tiene cinco temporadas promediando al menos 10 puntos y 10 rebotes, incluyendo escuelas de niveles distintos como Arkansas State (15.6 y 12.2 en tres años), Miami (14.9 y 10 en dos años), terminando su carrera universitaria en Baylor, con 15.7 y 10.8. En la Liga de Desarrollo, tanto con Clippers (17.3 y 13.4) como con Cleveland (20.0 y 12.1) promedia dobles decenas, aún cuando no un poste de mayor tamaño.
“Yo creo que Dios está conmigo, honestamente. Él me trajo aquí, él me ha mantenido durante toda mi carrera. Siempre jugar duro, dar lo mejor de mí en cada partido. A veces personas dicen ‘No eres el más alto’, ‘No eres el más esto’. No ver lo negativo, ver lo positivo que traigo siempre y jugar con el corazón“.

Ese mensaje lo da Omier para todos los atletas latinos que tienen en mente probar suerte en los Estados Unidos, sin importar que no sea el programa más grande.
“Míreme a mí, de dónde vengo. Si supieran dónde yo crecí, el background que yo tengo. Hay muchas personas negativas y hay personas positivas también. Absorban lo positivo, dejen lo negativo, trabajen duro, confíen en Dios y crean en sí mismo, porque si tú crees en ti, no hay nadie que te pueda parar”.
Norchad Omier se rinde ante Capitanes de la CDMX
Omier no fue elegido en el Draft del 2025, pero firmó un contrato en la NBA G-League con Cleveland. En febrero del 2026, Clippers le dio una ‘promoción’ al ofrecerle un contrato de dos vías, que le permite estar jugando tanto en el equipo de la Liga de Desarrollo, en la que contribuyó a que San Diego se metiera a los Playoffs en el último día. El miércoles 1 de abril, Clippers se medirá a South Bay Lakers, pero hay otro equipo que llama su atención: los Capitanes. Jugar en la Ciudad de México, asegura Omier, es una experiencia distinta a cualquier otro equipo de la G-League.
“Definitivamente. La altitud se siente mucho, así que ellos tienen esa ventaja como locales. Son un muy buen equipo, han tenido una temporada fantástica los Capitanes, así que hay que darle sus flores. El estadio, ni se diga: es una atmósfera totalmente diferente de de todos los juegos de la G-League“.
Si bien no ha estado todo el tiempo con el primer equipo de los Clippers, Omier asegura que ha aprendido demasiado del juego para seguir sumando minutos en la NBA.
“Lo que más me han dicho es tener paciencia, ser como una esponja, absorber todo porque ahora la NBA es más mental que nada. Saber las cualidades que tienen los jugadores rivales, saber explotar sus debilidades, ese tipo de cosas. Las cosas pequeñas, no las cosas grandes. Eso es lo que hace la diferencia en este nivel”, concluyó.


