El extraño título de los Knicks: el equipo de los jugadores de ‘segunda mano’ y sin un MVP
Nueva York construye un equipo campeón con cambios por jugadores y entrenadores ‘descartados’ por otras franquicias

- Jalen Brunson, el MVP de la Finales de la NBA 2026 tras un Juego 5 Jordan-esco
- Finales NBA 2026: Todos los campeones, año por año
- Knicks deja la lista de equipos con más años sin ser campeón
Los San Antonio Spurs se pudieron levantar de una derrota que rompió el espíritu en estas Finales de la NBA, pero no de dos, y con un colapso más en el cuarto periodo, los New York Knicks ganaron su primer campeonato desde 1973 al remontar para ganar el Juego 5. Tercer anillo para la franquicia, pero son una excepción en la historia de la NBA.
Previo a esta era de máxima paridad que inició en 2019, la NBA estuvo marcada por nombres propios: Magic y Kareem, Bird, Jordan, Hakeem, Shaq y Kobe, Duncan, LeBron, Curry. Los Knicks no cuentan con un jugador que entre en este Olimpo del básquetbol. De hecho, son apenas el tercer equipo en la historia de la NBA que gana el anillo sin tener un jugador que recibiera al menos un voto al Jugador Más Valioso (1978: Washington Bullets de 1978 y los Boston Celtics de 1968, que tenían a Bill Russell, pero nadie le votó ese año; los Pistons originales recibieron un voto cada año para Joe Dumars e Isiah Thomas).
La fórmula que terminó con una de las mayores sequías del deporte fue peculiar: sus elementos fueron descartados por una o varias franquicias (de su rotación, solo Miles McBride y Mitchell Robinson fueron seleccionados por ellos en el Draft; el resto llegó en cambios). “Los jugadores de segunda mano”, con todo respeto.
Los Mavericks dejan ir a Jalen Brunson, el jugador que quería seguir con Doncic
Jalen Brunson es ya una leyenda de los Knicks y técnicamente podría ser considerado uno de los 10 mejores jugadores del momento (fue elegido al segundo equipo ideal All NBA), pero no estuvo entre los ocho que recibieron un voto al MVP este año. En los tres años previos sí recibió al menos un voto, pero no en 2026, ya que el equipo no estuvo a la altura de las expectativas (ganaron apenas 53 partidos en un Este a la baja).
Brunson fue la chispa que realmente encendió la mecha en Nueva York al llegar en el verano del 2022. Dallas cometió de nueva cuenta el ‘Error Steve Nash’, al no pagarle a un futuro All Star. Con el canadiense había temas médicos; a Brunson lo veían como un sexto hombre, sin tener certeza de que pudiera lucir durante todo un año y no solo los breves lapsos en los que Luka Doncic estaba fuera.

Dallas pudo firmar a Brunson por unos 55 millones por cuatro temporadas en 2021, pero no lo hicieron, pese a que Jalen dijo que ya se había acostumbrado a jugar pese a que el esloveno monopolizaba el balón. Al año siguiente, optaron por no igualar la oferta de 4 años y 104 millones de los Knicks en 2022. Luego renovó para poder pagarle al resto y tener el equipo que llegó a las Finales. Aseguró el título con un partido Jordan-esco, anotando 45 de los 94 en el Juego 5, de para ser el MVP.
Josh Hart inicia los Nova Knicks tras ser cambiado múltiples veces
El primer año de Brunson en los Knicks terminó con la primera serie ganada en los Playoffs ganada desde 2013. En febrero del 2023, se hicieron con un ex compañero de Brunson en la universidad de Villanova, Josh Hart, quien llevaba 5 años en la NBA sin afianzarse. Fue uno de los descartes de LeBron en los Lakers para hacerse con Anthony Davis. En los Pelicans sufrió las constantes bajas de Zion Williamson, de donde salió como ‘relleno’ en un cambio a Portland. Nunca había llegado a los Playoffs previo a ser traspasado a MSG.
Ahí se convirtió en una pieza clave porque hace todo el trabajo sucio: defiende, pasa, pelea rebotes, sacrifica su cuerpo… Destaca en todo, salvo cargar en puntos al equipo. Su estilo cayó como anillo al dedo en Nueva York.
OG Anunoby, la estrella que nunca ha sido All Star
Tras otro viaje a las semifinales del Este en 2023, los Knicks estaban convencidos de que su núcleo funcionaba, pero necesitaban más defensa. Así que sacrificaron a dos anotadores perimetrales, R.J. Barrett e Immanuel Quickley (un tanto redundantes con Brunson) para traer a uno de los mejores y más versátiles defensores de la liga, OG Anunoby.

El autor del tiro más legendario en la historia de los Knicks formó parte de los Raptors campeones en 2019, postemporada que se perdió por una apendicitis. Tras ello, vio cómo se erosionó el talento en Canadá luego de la salida de Kawhi Leonard. En 2023, Toronto no llegó a los Playoffs y camino a repetirlo en 2024, le mandaron a la Gran Manzana. Otra ‘ganga’. OG sigue sin ser elegido a un Juego de Estrellas siquiera, pero sin él, no habría campeonato.
Mikal Bridges se suma a los Nova Knicks siendo mejor actor de reparto y no estelar
En el verano del 2023, Nueva York sumó a otro campeón de la NCAA con Villanova, Donte DiVicenzo, para acompañar a Brunson. Para 2024 llegó otro Wildcat, en Mikal Bridges, quien pasó un año y medio en los Nets, a donde lo mandaron los Suns por Kevin Durant. En Phoenix era la tercer opción tras Chris Paul y Devin Booker, un rol que le iba mejor que ser el estelar en Brooklyn, por más que tuvo los mejores números de su carrera.
Los Knicks mandaron seis selecciones de primera ronda a Brooklyn por él, usando todo el arsenal adquirido por Porzingis y tantos más. Una decisión muy criticada porque Bridges nunca ha sido elegido al Juego de Estrellas, pero fue otra pieza que se sumó al rompecabezas. Se encarga de defender (aunque ya no es el jugador que terminó segundo en la votación al Defensivo del Año en 2022), tirar triples, cortar y mover el balón un poco cuando Brunson descansa. Todavía llega a desaparecer, como en dos juegos ante Atlanta o el Juego 3 de las Finales, pero sabe su rol y lo ejecuta.
Karl-Anthony Towns, la primera selección descartada
Alcanzar la segunda ronda en 2024 sin Julius Randle fue la última señal que necesitaban los Knicks para ir All In. Además de Bridges, decidieron ir por un hombre más grande y encontraron uno en relativa ‘rebaja’, Karl-Anthony Towns
El jugador de sangre dominicana nacido en New Jersey, a quien los Timberwolves eligieron con a primera selección global del Draft del 2015, era un cuatro veces All Star y tuvo su memorable Juego 7 para eliminar a Jokic en 2024, pero también fue señalado por la derrota en la siguiente serie ante los Mavericks. Consideraban que no podía jugar con Rudy Gobert, a quien ‘preferían’ por tantas selecciones que gastaron para traerle de Utah. Así que KAT se fue a la Gran Manzana.

El primer año no fue sencillo. El segundo tampoco, pero todo cambió en la primera ronda de los Playoffs, cuando soltaron al ‘Point KAT’ ante Atlanta. La ofensiva comenzó a pasar por el poste alto con el dominicano y no todo era Brunson-céntrico. El coach responsable también tiene mérito y fue otro descartado.
Mike Brown, un coach excoriado por no ganar con Kobe ni LeBron… y despedido por De’Aaron Fox
Tras topar con pared de nuevo con Indiana en 2025, los Knicks decidieron darle las gracias a Tom Thibodeau y en su lugar llegó un hombre que no pudo ganar con Cleveland en la primera Era de LeBron James (llegaron a unas Finales y no ganaron un juego) y que le tocó la nada envidiable tarea de ser el sucesor de Phil Jackson en los Lakers. Mike Brown redimió su carrera como asistente de Steve Kerr en los Warriors, ganando tres títulos. El último le valió un puesto de head coach en la ‘Siberia’ de la Asociación, Sacramento, y los metió a Playoffs de inmediato.

En 2024 tuvieron marca ganadora, pero no calificaron, y para el tercero fue despedido un día después de criticar a su estrella, un tal De’Aaron Fox, por hacer un faul y cuenta de tres arriba por tres puntos ante Detroit. Irónico que Fox cometiera el error que comenzó el final de los Spurs.
Volviendo a Brown: resulta que fue justo lo que necesitaban los Knicks. Activó la ofensiva secundaria con Towns y amplió la rotación para no poner tantas millas en sus estrellas, incluyendo dos piezas que desempolvó en la postemporada.
Landry Shamet, el jugador que no tenía contrato NBA este año
Shamet llegó a la NBA en 2019. Nunca ha promediado 10 puntos en una temporada, pero como todo tirador, es de rachas. Tuvo partidos random en postemporada de múltiples triples con Clippers, Nets (el año que se rompieron Kyrie y Harden) y Suns, pero nunca se afianzó en la liga. Washington (Washington!) prefirió cortarle en lugar de pagarle 10 millones de su último año de contrato tras ser incluido en el cambio de Chris Paul y Bradley Beal
Nueva York le firmó por el mínimo, pero se dislocó el hombro y le cortaron. Le llamaron para el equipo de la G-League, tras lo cual subió de nuevo a la NBA.
En la postemporada del 2025 estuvo borrado, aunque anotó cuatro triples en su último juego ante Indiana. Eso le valió más minutos con Mike Brown, incluyendo un juego de 36 puntos, pero otra lesión le sacó de la rotación, hasta que llegó la final de Este.
Shamet fue la última carta que jugó Mike Brown para intentar remontar en el cuarto periodo ante los Cavs y ayudó con triples y defensa para ganar pese a ir perdiendo por 22 con menos de 8 minutos por jugar. Siguió incandescente tres partidos, antes de apagarse en las Finales, pero ese Juego 1 fue otro punto de inflexión camino al título.
José Alvarado vuelve a casa
El jugador de sangre boricua y mexicana, nacido en Queens, no fue elegido en el Draft tras terminar su carrera en la NCAA con Georgia Tech. Se ganó un sitio en los Pelicans, donde coincidió unos meses con Josh Hart. Curiosamente, ese traspaso le dio más minutos y se ganó un puesto en la rotación, teniendo minutos en los Playoffs del 2021. Adorado por la afición ya que no da una posesión por muerta, nunca fue titular en Nueva Orleans, que le cambió básicamente por nada en febrero de este año.

Alvarado estaba todavía más borrado que Shamet en estos Playoffs. Jugaba solo en las palizas, hasta que le llamaron en las Finales y resulta que no le tiene miedo ni a Wembanyama, además de que su IQ ayudó a liberar a la ofensiva a Jalen Brunson en el segundo medio del Juego 4.


