¡Efraín Juárez explota por la polémica arbitral con Daniel Quintero! “No sabía que no se puede felicitar”
El técnico universitario defendió su postura, aseguró que solo felicitó a alguien por hacer bien su trabajo y respondió con ironía a las críticas
- ¡Polémica! ¿Le cumplen petición a Efraín Juárez con la designación de Daniel Quintero en la final de vuelta?
- ¿Pumas o Cruz Azul, quién llega con más presión a la Final del Clausura 2026? Esto dice Alejandro Castro
- Ismael López y Daniel Quintero, los elegidos para pitar la final de la Liga MX; César Ramos queda fuera
Efraín Juárez elevó el tono en la previa de la final del Clausura 2026 entre Pumas y Cruz Azul, luego de ser cuestionado por la polémica que generó su gesto con el árbitro Daniel Quintero al término de la semifinal de vuelta donde se le vio hablando con el juez central. El técnico universitario defendió su postura, aseguró que solo felicitó a alguien por hacer bien su trabajo y respondió con ironía a las críticas.
El entrenador de Pumas aseguró que el equipo llega con tranquilidad e ilusión a la serie por el campeonato, sin modificar de manera drástica la rutina de trabajo que ha sostenido desde su llegada al club. Juárez explicó que el grupo mantuvo la misma línea de preparación que ha aplicado durante el torneo, con ajustes en la carga física y un ambiente enfocado en el primer partido.
Sobre la preparación para la final, Juárez señaló: “Estamos tranquilos, contentos, ilusionados, trabajando día a día, lo mismo que venimos haciendo desde hace casi un año, desde que estamos en el club. Hoy hablamos con los muchachos y el entrenamiento fue exactamente como si hubiésemos preparado algún otro entrenamiento de cualquier otra jornada. Porque nosotros hemos venido jugando cada día por la exigencia, por tratar de darle vuelta a la situación en cada momento”.
El técnico universitario evitó adelantar escenarios más allá del duelo de ida ante Cruz Azul. Para Juárez, el enfoque inmediato está en el primer partido de la final y no en lo que pueda ocurrir después dentro de la serie por el campeonato: Tengo en la cabeza nada más hoy un objetivo: el primer partido. Déjenme disfrutar, déjenme ilusionarme”. También reiteró que el equipo ha trabajado bajo una mentalidad de exigencia constante desde el inicio del proceso: “Cada partido nosotros lo jugamos como finales, lo hemos preparado así desde la pretemporada. Esto no es un tema del rival, es un tema de nosotros, de crear hábitos, de crear una competencia, de crear una cultura deportiva que todos los días des el cien por ciento como si te enfrentas al mejor equipo del planeta”.
Uno de los momentos más polémicos de la conferencia llegó cuando Juárez fue cuestionado por sus comentarios hacia el arbitraje. El técnico de Pumas defendió su postura y aseguró que no entiende por qué se generó controversia por felicitar a alguien que, desde su perspectiva, hizo correctamente su trabajo: “El tema de los árbitros realmente creo que hace mucho tiempo me fui de mi país y regreso hace un año y parece que está mal el que hace su trabajo. Es increíble no poder felicitar a alguien que hace bien su trabajo. Están haciendo un escándalo y no sabía que no se puede felicitar a alguien por hacer su trabajo. A la otra le digo groserías y creo que estaremos más tranquilos. Se me hace triste, se me hace extraño, no veo ninguna polémica como cuando felicitas al entrenador del equipo contrario o a un jugador después de un partido. Entiendo que mucha gente quiere desestabilizar; mucha gente no nos veía y no nos quería aquí”.
Juárez también habló del vínculo personal que tiene con Pumas y con la UNAM, institución a la que llegó desde niño y a la que ahora representa como entrenador en una final de Liga MX. El técnico explicó que su regreso al fútbol mexicano estuvo ligado a la oportunidad de dirigir al club que marcó parte de su formación.
Sobre el significado de Pumas, expresó: “Una de las situaciones por las que regresé a México es llevar a mi club, a un club que tengo muchísimo cariño. Sin ellos, cuando entré a los diez años a Pumas, no estaría sentado como técnico, no hubiera pasado todo lo que viví como jugador”.
El entrenador también se refirió a la afición universitaria y al ambiente que se vivió en Ciudad Universitaria durante la semifinal. Juárez destacó el componente emocional que rodea al club y la esperanza de una afición que busca volver a celebrar un título después de varios años: “La ilusión, más que por mí, es por toda esa gente que tiene la esperanza después de tanto tiempo sin poder ser campeones. El estadio el domingo estuvo espectacular: gente llorando de ilusión, gente llorando de esperanza. Es lo que representamos como club, como institución y lo que representamos a la UNAM, que es dar oportunidades a gente que todavía no tiene oportunidades en la vida”.
Juárez también fijó su postura sobre el tamaño de Pumas dentro del fútbol mexicano. El técnico evitó reducir el debate únicamente a los resultados recientes y señaló que el arraigo, la afición y la representación institucional son parte central de la identidad universitaria. El técnico lo resumió así: “Para mí Pumas es grande por el arraigo, por lo que tiene, por la afición. Es un debate que es difícil analizarlo basado solo en resultados. Vamos a cualquier estadio y llenamos. Nosotros somos un equipo gigante, no grande, gigante”.
La final entre Pumas y Cruz Azul también tendrá un elemento particular: dos entrenadores mexicanos estarán al frente de los equipos. Juárez habló sobre ese contexto y señaló que se trata de una oportunidad para respaldar el trabajo nacional en los banquillos de la Liga MX: “Somos bien poquitos, es la verdad. En un porcentaje mínimo estamos en una final de mexicanos. Eso quiere decir que se hacen bien las cosas, de confiar en lo que tenemos dentro de nuestro país. Me da mucha ilusión porque dos técnicos jóvenes, con la misma ilusión, estaremos haciendo nuestro esfuerzo y trabajaremos para poder salir con el campeonato. Hay que disfrutarlo; desafortunadamente en nuestro país no pasa seguido”.
El entrenador universitario también explicó parte del proceso interno que llevó a varios jugadores a recuperar o elevar su nivel dentro del plantel. Para Juárez, el rendimiento individual no se entiende sin el entorno, el trabajo del cuerpo técnico y una cultura deportiva aplicada a todo el grupo.
Sobre ese proceso, afirmó: “No es un tema de que a los Pumas les ‘pegamos’ a los refuerzos, es un tema de trabajo. Tengo que agradecer a mi cuerpo técnico porque parte de este proceso del crecimiento y desarrollo individual de los jugadores es parte de ellos también. Es una cultura deportiva. No es una cosa de un jugador, es el entorno. Todos los jugadores, desde el titular hasta el que ha tenido pocos minutos, están en su mejor versión individual”.
El técnico de Pumas cerró con una reflexión sobre el proceso, las críticas y los momentos complicados que atravesó el equipo durante la temporada. Juárez aseguró que esos escenarios son los que más disfruta, porque obligan a responder con carácter y soluciones: “Lo que más me gusta es cuando las cosas están complicadísimas. Porque tienes que sacar el carácter, sacar lo interno en modo sobrevivir, donde tienes que sacar el ingenio y arreglártelas para sobrevivir. Este momento es lo que más disfruto de este negocio. Hoy todo es bonito y las tonterías que digo aquí me las celebran, pero antes no, porque los resultados no se daban”.
Juárez recordó además que el grupo mantuvo equilibrio incluso en momentos de resultados adversos. El entrenador mencionó el aprendizaje que dejó una derrota previa y la importancia de no cambiar la evaluación del equipo por un solo partido: “Hace tres meses, cuando perdimos con el San Diego, se los decía a los muchachos: no éramos los peores. Siempre hay que estar ecuánimes, tener los pies en la tierra”.
Finalmente, Juárez habló del convencimiento que ha buscado construir desde su llegada y de la libertad que le dio el club para manejar el área deportiva. El entrenador señaló que los cambios en el plantel no respondieron únicamente a condiciones futbolísticas, sino también a la compatibilidad con la ideología del proyecto: “El convencimiento empieza desde que llegas. Me ha dado la libertad el club de que todo lo deportivo lo manejo yo. Hemos cambiado casi catorce jugadores y han llegado solo diez. Muchas veces no fue por un tema futbolístico, sino porque no encajaban con la ideología o filosofía de lo que representa este club”.


