El amor de mamá, la clave del éxito de los deportistas de élite
Varios deportistas se han mostrado agradecidos por el apoyo, ayuda y el amor de sus madres cuando pensaban en rendirse

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El éxito en el deporte no podría entenderse sin el esfuerzo, la convicción y la disciplina, pero detrás de estos valores también está el apoyo y el amor de las personas más cercanas, quienes ayudan a que el camino sea un poco más fácil de recorrer. En muchas ocasiones estas muestras de cariño provienen de mamá, que suele ser fundamental para que los y las deportistas cumplan con sus objetivos de alcanzar la gloria incluso por encima de sus propios sueños.
En este domingo 10 de mayo, Día de las Madres, se conmemora a cada una de las mamás que fueron pieza clave para que distintos deportistas estén en la cima y que son reconocidas tanto por sus hijos e hijas como por aquellos aficionados que conocen la historia detrás de ellas, en las que siempre existió el aliento, la paciencia y el inmenso amor para ver a su ser amado triunfar tal y como lo soñaron.
Maria Dolores dos Santos Aveiro, madre de Cristiano Ronaldo
El astro de la selección de Portugal, Cristiano Ronaldo, cuenta con una historia de éxito difícil de olvidar en la historia del fútbol. Sus actuaciones, sus goles y sus numerosos premios individuales siempre han sido motivo de orgullo para él y sus seguidores, pero sobre todo para Maria Dolores dos Santos Aveiro, quien siempre ha estado contenta de ver a su hijo triunfar.
CR7 nació y creció en Funchal, Portugal junto a sus padres José Dinis Aveiro y Maria Dolores, quienes desde siempre apoyaron a su hijo a creer en el talento que tenía con el balón. Su papá trabajaba en un equipo local como utilero y su mamá como limpiadora y cocinera dentro de un hotel, oficios con el que buscaron salir adelante por su familia.
Sin embargo, el astro portugués perdió a su progenitor en el 2005, por lo que nunca pudo ver el éxito de Cristiano. Ante la tragedia, su madre jamás se despegó de él, acompañándolo a todos lados y estando con él en los momentos más complicados e importantes, pues en más de una ocasión se le ha visto llorar de alegría al ver a Ronaldo triunfar.
Para el futbolista no son acciones que pasaron desapercibidas, ya que asegura ser feliz por estar acompañado de su mamá y devolverle todo el amor que recibió en sus inicios, con el mismo cuidado que ella tuvo con él, ya que cuando ella necesitó de atención médica, la estrella de fútbol siempre estuvo a su lado. Una muestra de gratitud y amor, sentimientos que también ha dejado en claro en diferentes ocasiones, luego de señalar que “mi mamá es, sin ninguna duda, muy valiente. Me siento agradecido y orgulloso de ser su hijo y por tenerla en mi vida”, escribió en su cuenta de Instagram.
Sin duda, el gran éxito de Cristiano Ronaldo en el fútbol ha sido gracias al apoyo incondicional de su madre, Maria Dolores dos Santos Aveiro.
Donna Kelce, madre de Travis y Jason Kelce
Otro gran ejemplo de amor de madre es el de Donna Kelce, quien no solo forjó a dos superestrellas de la NFL como Jason y Travis Kelce, pues son dos hombres estables a través de la disciplina que les ha impartido a lo largo de los años. Algo que también notaron sus aficionados, quienes les tienen un gran aprecio por los valores que demostraron sobre el emparrillado.
El camino no fue fácil, ya que tuvo que sobreponerse a varios obstáculos para llevar a sus hijos hasta donde han llegado, ser campeones de un Super Bowl. Donna Kelce sufrió un divorcio, se recuperó después de estar en bancarrota, un proceso que le costó noches de llanto mientras sus hijos dormían, pues siempre interpuso el sueño de sus pequeños antes que los suyos. El mejor ejemplo de apoyo por su parte fue en el Super Bowl LVII, cuando los hermanos se enfrentaron en Arizona.
En aquella ocasión el evento reunió a los Philadelphia Eagles y Kansas City Chiefs en Glendale, Arizona, donde no solo se esperaba un partidazo, pues también enfrentó a los hermanos Kelce. En el State Farm se encontraba Donna, vistiendo un jersey particular, pues en una mitad apoyaba a Jason y la otra a Travis, cumpliendo con la frase de tener el “corazón dividido” en la disputa por el titulo. Al final Kansas se quedó con el Vince Lombardi, lo que generó el llanto de la mujer que se robó las cámaras por la alegría de ver a uno de sus hijos triunfar y a su primogénito quedarse con la derrota.
Curiosamente el ejemplo de humildad por parte de la madre de los Kelce se reflejó en las palabras de Jason, quien se abrazó a ella y le pidió ir a festejar con su hermano, haciéndose a un lado para que pudiera disfrutar de la victoria de uno de ellos. Sin duda el amor de mamá alcanza para todos sus hijos.
Wanda Durant, madre de Kevin Durant
El alero de los Houston Rockets, Kevin Durant, es uno de los basquetbolistas más exitosos de Estados Unidos. Algo que no habría sido posible sin el apoyo de su madre Wanda, quien siempre hizo todo lo posible para ayudarlo a salir adelante y ser mucho mejor en las duelas.
En muchas ocasiones, la mamá de Kevin prefirió irse a dormir con hambre antes de que sus hijos se quedaron sin probar bocado alguno en el día. Un escenario que tiene muy grabado en la memoria el basquetbolista, quien ganó el MVP del 2014, cuando militaba en el Oklahoma City Thunder.
“Vengo de un pequeño pueblo de Washington DC, mi mamá, mis hermanos y yo nos mudamos muchas veces mientras crecíamos. Mi sueño era ser entrenador, quedarme en casa y ayudar a los niños. Mucha gente dudó de mí y me motivaron cada día a ser mejor. Las apuestas estaban en contra de nosotros, una madre soltera y dos hijos; no se suponía que llegáramos aquí. Cuando ni sabías si ibas a comer, siempre te aseguraste que nosotros pudiéramos comer, te ibas a dormir con hambre. Te sacrificaste por nosotros. Tú eres la verdadera MVP”.
Sabrina Greenlee, madre de DeAndre Hopkins
El jugador de fútbol americano, DeAndre Hopkins, tiene una historia de superación personal más que plausible, la cual no se podría contar sin mencionar a su mamá, Sabrina Greenlee. El receptor abierto sufrió la pérdida de su padre por culpa de un accidente automovilístico, cuando apenas tenía cinco meses de edad. Por lo que él y sus tres hermanos fueron criados únicamente por su madre.
Sin embargo, en el 2002, cuando tenía 10 años de edad, su madre perdió la vista por sufrir el ataque de una mujer, con la que su novio tenía una aventura, tras arrojarle una mezcla química en la cara, lo que también le provocó quemaduras en la piel.
Pese a esto, Sabrina jamás dejó de apoyar y creer en su hijo, quien también en todo momento estuvo a lado de su madre, pues al no poder verlo jugar, le demostró que tenía talento con el balón ovalado, ya que siempre le llevaba uno cuando conseguía un touchdown; lo que le ayudaba a ‘ver’ el éxito que estaba teniendo en este deporte. Incluso ella ha revelado que “visualizo todo lo que él hace; las rastas, el movimiento de su cuerpo”. Una historia de amor y apoyo mutuo entre madre e hijo.
No cabe duda que estas y muchas historias de éxito en el deporte y superación personal de los ídolos de las y los aficionados son gracias al apoyo y amor de sus madres, quienes siempre impulsaron a sus hijos e hijas a salir adelante y dar lo mejor de sí para poder cumplir sus sueños.


