Waterpolo mexicano inicia nueva etapa con federación propia
El waterpolo mexicano comenzó una nueva etapa tras la separación de las disciplinas acuáticas en federaciones independientes. Jorge Castro tomó las riendas de la Federación Mexicana de Polo Acuático y reconoció que este deporte estuvo relegado durante años dentro de la antigua estructura, donde compartía espacio con clavados, natación, aguas abiertas y natación artística.
“El deporte del waterpolo, como tal, para las disciplinas acuáticas, te podría decir que somos los últimos en número. Obviamente están clavados, con toda su historia y medallas, la propia natación, la natación artística, aguas abiertas y nosotros. Entonces, yo sí puedo decir que a lo mejor sí estaba olvidada por la antigua federación”, explicó Castro.
El dirigente destacó que ahora existe una mayor atención sobre el polo acuático gracias a la nueva organización: “Antes no era tan observado nuestro deporte porque eran cuatro disciplinas; hoy afortunadamente esto ya cambió y estamos empezando a estructurar lo que hoy es nuestro deporte, el waterpolo”.
Entre los principales objetivos de la nueva federación se encuentran consolidar la estructura administrativa ante la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE) y el Comité Olímpico Mexicano (COM), fortalecer las selecciones nacionales y expandir la práctica de este deporte en todo el país. Castro señaló que anteriormente existían entre 24 y 26 estados con actividad de waterpolo y ahora buscan reconstruir esa base aprovechando también cambios en el reglamento internacional. “Hoy la alberca para jugar waterpolo es de 25 metros y antes era de 30. Eso ya me permite que en más albercas podamos tener waterpolo. Aunque muchas no son profundas, podemos iniciar con mini waterpolo en infantiles y juveniles”, concluyó.


